Neurociencia de la adicción: dependencia, procesos y correlaciones neuro-fisiológicas

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Posiblemente alguna vez a lo largo de vuestra vida hayáis conocido a alguna persona adicta a algo, ya sea un fumador, un alcohólico, un consumidor de cocaína o heroína, etc.

Actualmente la DSM-IV considera el término adicción como similar a “dependencia de substancias” pese a que se plantea que para el DSM-V se introduzcan procesos que cursen con los mismos efectos adictivos que éstas; como podrían ser el uso de internet, el sexo, el juego, etc.

¿Pero qué es la dependencia de substancias en sí?

Cuando definimos la dependencia de substancias nos referimos a la necesidad de una persona por la toma de alguna substancia psicotrópica con un alto nivel de abuso y dependencia, de tal manera que progresivamente ésta substancia va centralizando la vida del individuo y éste acaba por alterar su vida diaria a expensas del consumo de la misma pese a poder presentar unos efectos claramente perjudiciales.

Esta dependencia de substancias viene caracterizada por cinco procesos comunes que son:

  1. Dependencia
  2. Tolerancia.
  3. Abuso.
  4. Sensibilización.
  5. Síndrome de abstinencia.

Pero… ¿Cómo se produce este proceso de adicción?

El proceso de adicción a nivel nervioso se ve mediado por una vía común relacionada con la dopamina; aparte cada una de las diversas substancias posee vías únicas responsables de los efectos concretos sobre el organismo.

Para explicarlo de manera sencilla podemos decir que nuestro cuerpo sintetiza diversas sustancias placenteras para nuestro organismo a nivel basal y en diversas situaciones concretas como son la dopamina, los endocannabinoides, etc.

Ante un estímulo positivo se desata en concreto una liberación de dopamina a nivel del área tegmental ventral, de tal manera que los niveles de la misma se elevan a nivel del sistema nervioso central.

Pero… ¿qué es la Dopamina?

La dopamina es una proteína natural de tipo catecolamina que actúa a nivel tanto hormonal como neurotransmisional siendo una agonista directa de los receptores D1, D2 y b1. Forma parte del grupo conocido como “mensajeros alegres” (también denominado sistema biogenético de amino-endorfina, el cual consta de la dopamina, la serotonina y la noradrenalina dado que los mensajes “positivos y felices” son llevados por estos tres sistemas mientras que los negativos y depresores son transportados por los “mensajeros tristes”)

Cuatro de las principales vías de transmisión del sistema dopaminérgico en el SNC:

1. Tracto mesolímbico: Comunica el ATV con los Nucleus Accumbens Septi.

2. Tracto nigroestriado: Comunica la Substantia Nigra o Locul Niger del mesencéfalo con el Cuerpo Estriado.

3. Tracto tuberoinfundibular: Desde el hipotálamo a la glándula pituitaria.

4. Tracto mesocortical: Comunica el ATV con el Córtex Prefrontal pasando por los Nucleus Accumbens.

Pues bien, la vía común de las adicciones consiste en que las diferentes sustancias administradas sobre un individuo producen de manera directa o indirecta un aumento no natural de los niveles de dopamina por encima de los normales; lo que deriva en un estímulo placentero para el consumidor.

A este efecto se le denomina refuerzo positivo o mecanismo de recompensa positiva (positive reward).

La búsqueda de este positive-reward por parte del individuo hace que progresivamente presente los procesos de sensibilización y tolerancia; por los que no cesará su consumo y cada vez necesitará de mayores dosis para lograr un mismo efecto. Otro de los factores que afecta a tal proceso de cronicidad es la afectación del sistema límbico dada la vía anteriormente descrita como mesolímbica.

A lo anteriormente descrito el hecho de consumir de manera crónica una sustancia psicótropa produce una disminución de los niveles basales de dopamina y una descompensación de los niveles de sus receptores a nivel del SNC (se produce una hiper-activación de los receptores D1 y una hipo-activación de los D2), que son dos de los factores por los que el consumo se cronifica en sí mismo y responsables también del conocido como síndrome de abstinencia.

Principales correlaciones neuro-fisiológicas que se pueden encontrar en situaciones de dependencia de sustancias por afectación del sistema endógeno dopaminérgico:

a) La afectación del córtex prefrontal puede verse envuelta en la alteración del carácter, incapacidad para la concentración, incapacidad de planificación y de toma de decisiones correctas, incapacidad de emitir juicios de valor.

b) La afectación del sistema límbico puede producir dificultades a la hora de elaboración de la memoria.

c) La afectación a nivel de los niveles basales y de respuesta endógenos puede crear una dificultad para el aprendizaje (dado que ante un error el cuerpo responde de manera muy similar a una sorpresa elevando los niveles de dopamina, partícipe por lo tanto en el proceso de aprendizaje).

d) La afectación a nivel de los Nucleus Accumbens puede producir alteraciones en sentimientos de afecto y relación con otras personas así como a la creación de nexos de empatía.

e) La afectación a nivel de las Amígdalas cerebrales supone una alteración en la creación del miedo, por lo que esto puede desencadenar en un comportamiento más impulsivo que, añadiéndose a lo descrito en las alteraciones prefrontales supone un buen caldo de cultivo para la toma de decisiones erróneas sin sopesar posibles riesgos futuros.

Para mayor información podéis consultar las siguientes reviews:

http://www.nature.com/nrn/journal/v12/n11/pdf/nrn3111.pdf

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3225760/pdf/fpsyt-02-00064.pdf

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK53356/

http://set.org.es/wp-content/uploads/2011/06/NEUROCIENCIA-Y-ADICCI%C3%93N-2011.pdf

http://www.ane.pl/linkout.php?vol=67&no=4&fpp=481

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