Moëbius: el síndrome que congela la sonrisa y paraliza los ojos

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En nuestro capítulo de infografías de interés de hoy compartimos un interesante trabajo de nuestra embajadora María Cholvi sobre el Síndrome de Moëbius. Este trastorno se caracteriza por la parálisis facial que impide el movimiento de los ojos o el esbozo de una simple sonrisa.

Continúa leyendo para saber más sobre él: cómo es, cómo sucede, cómo se trata, así como su incidencia en la población.

¿Qué es?

El síndrome consiste en la parálisis congénita, desde el nacimiento, de los músculos inervados por los nervios craneales VII (facial) y VI (oculomotor externo). En algunos casos, además de los nervios VII y VI, pueden verse afectados otros nervios craneales, como los nervios XII (hipogloso), X (vago), y IX (glosofaríngeo) y se pueden presentar otras malformaciones musculo esqueléticas.

¿Cómo sucede?

Es una enfermedad heterogénea, y las diferentes causas siguen siendo básicamente desconocidas. Podrían ser múltiples factores (genéticas, factores teratógenos, anomalías placentarias, etc.) pero en todos los casos habría un mecanismo común: la agenesia o destrucción de los núcleos de los nervios VII y VI situados en tronco cerebral.

¿Cómo se trata?

No hay ningún tratamiento curativo del síndrome de Moebius. No son efectivas ningún tipo de maniobras de estimulación o rehabilitación facial. A medio-largo plazo, la labor de los educadores será muy importante para la integración social y laboral del paciente.


Los síntomas más evidentes se relacionan con las expresiones y la función faciales. También la incapacidad deteriorada de aspirar, el babear excesivo y los ojos cruzados. Puede haber deformidades de la lengua y de la mandíbula, e incluso algunos miembros del cuerpo, incluyendo los pies deformados y/o los dedos pegados.

La prevalencia del síndrome de Moebius en España, se sitúa en 1/500.000 habitantes, y la incidencia anual estaría en 1/115.000 nacidos vivos.

Los problemas del habla pueden persistir debido a la movilidad deteriorada de la lengua y de los labios. El síndrome de Moebius es acompañado a veces por el síndrome de Pierre Robin y Anomalía de Poland.


No hay un método diagnóstico claro para identificar este síndrome

  • La TAC cerebral puede mostrar calcificaciones en la zona de tronco cerebral correspondiente a los núcleos del nervio facial.
  • La inexpresividad facial y las malformaciones asociadas hace que a veces se diagnostique inicialmente a estos niños parálisis cerebral o retraso psicomotor, aunque la capacidad intelectual no está afectada.
  • La electromiografía facial mostrara una total ausencia, o una disminución muy importante, en la conducción nerviosa en el territorio del nervio facial.
  • El cariotipo suele ser siempre normal aunque en algunos Moebius se han identificado anomalías cromosómicas, pero estos son casos excepcionales y no está claro en algunos si la anomalía cromosómica estaría relacionada con el síndrome.

Recientemente, un cirujano plástico canadiense, el Dr. Zuker, ha puesto a punto una intervención de cirugía plástica, la animación facial de Zuker, con la cual se consigue que las personas con síndrome de Moebius logren movilizar un pequeño musculo facial que les permite un mejor cierre labial así como realizar el movimiento de sonrisa.

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