El efecto del sol en el organismo

Efectos-sol-piel.jpg

Se acaba el verano, llega septiembre y con él, el frío del… ¡un momento! ¡Pero si hace más calor que en lo que llevábamos de vacaciones!

Aún es tiempo de ir a la playa, y algunos todavía podemos ponernos un poquito morenos, si no lo habíamos hecho ya.

Tomar el sol es sano y necesario, además de que nos deja un bronceado post-vacacional muy sexy, nada que ver con el moreno flexo. Sin embargo, exponerse a él sin protección trae sus consecuencias.

cerdo

La principal, la que todos conocemos, es la quemadura solar. ¿Quién no se ha ido a la playa y no se ha puesto protector solar porque “total, yo nunca me quemo” y la Ley de Murphy le ha demostrado que estaba totalmente equivocado?

No sólo eso, sino que cuando te quemas, ya sea por una conjunción planetaria, o por una conspiración de las fuerzas que rigen este universo, el mundo se pone en tu contra. Sales a la calle, andando con mucho cuidado para que la ropa te roce lo menos posible la piel, lo consigues, piensas que todo va bien… pero lo que no sabes es que desde el lugar más inesperado va a aparecer esa persona, sí, ésa que siempre que te ve te tiene que dar una palmada en la espalda al saludarte.

— ¡Hombre, Julia! ¡Qué tal! Anda, te has quemado un poco, ¿no? ¡Ja, ja, ja!

— ¡Mmmmhmmmghmmm…! — contestas con toda la coherencia que eres capaz de reunir en ese momento.

Pero esas antiestéticas quemaduras que nos dejan rojos como cangrejos en remojo (lamento la rima, no pude evitarlo) no son nada más que la punta del iceberg.

Al exponer la piel a la radiación solar, el cuerpo comienza a estimular la producción de un pigmento, la melanina, que absorbe la radiación y hace que la piel adquiera un tono bronceado para protegerse del sol. Sin embargo, este mecanismo defensivo natural es insuficiente a la hora de contrarrestar los efectos nocivos de los dos tipos de rayos ultravioletas que alcanzan nuestra piel, los UVA y los UVB.

Los primeros, los rayos UVA, si bien no queman, al penetrar hasta las capas más profundas de la dermis, generan radicales libres que provocan alteraciones celulares, causando el envejecimiento prematuro de la piel (por eso nunca veréis a Jordi Hurtado quemado por el sol, aunque también puede ser que tenga un material genético más evolucionado que el nuestro), así como alergias solares, eccemas reactivos y fototoxicidad.

Por otra parte, la exposición prolongada de UVB puede ocasionar daño ocular (cataratas, pterigion) y depresión inmunitaria, aunque la consecuencia más inmediata de su exposición va a ser la quemadura solar, si nos exponemos más de la cuenta.

La asociación de ambos va a ser la causante de las lesiones cancerígenas (melanoma, ca. Basocelular y ca. espinocelular, entre otros).

Por todo esto, lo mejor es prevenir estas consecuencias utilizando cremas solares con factores de protección, aplicándolas antes de la exposición solar y evitando las horas centrales del día. No sólo no nos cuesta mucho, sino que además, nos deja la piel muy hidratada.

De hecho, los asiáticos (ellas, en concreto) son unos fans incondicionales de las cremas con factor de protección, tanto es así, que la gran mayoría de sus maquillajes cuentan con un gran SPF. Y lo cierto es que muchas podrían llegar a rivalizar con el presentador de ‘Saber y Ganar’ en cuanto a envejecimiento (o a la ausencia de éste) se refiere.

asiatica

Así, tomando el sol con cuidado y utilizando las precauciones apropiadas, seremos capaces de seguir luciendo moreno veraniego, manteniendo una piel más joven y tersa durante más tiempo.

Muchos saludos, y ¡disfrutad lo que queda de verano!

Share
Tweet
Share
Share