Anatomía de la laringe, paladar blando, epiglotis e istmo orofaríngeo

SLM-BTU-RLAM-Esquema-Laringe-Drake_Blog.jpg

Los primeros años de la carrera de Medicina son claves. Por ello te invitamos a formar parte de MyPath Elsevier. Aquí encontrarás cápsulas informativas, talleres impartidos por expertos, guías con las mejores técnicas de estudio o consejos infalibles para cuidar tu salud. Todo lo que necesitas (y algo más) para aprender a trazar tu propio y exitoso camino en la Medicina. ¿Te apuntas?

Uno de los básicos de Medicina es la Anatomía, la asignatura troncal cuyo dominio te hará entender todo el organismo. Para este objetivo, pocos títulos te ayudarán tanto como el Gray. Anatomía para estudiantes, referencia de muchas generaciones; ofrece la información fundamental y necesaria para el estudiante de Medicina con un claro enfoque clínico; apoyados en láminas, tablas y diagramas esquemáticos, como el que hoy os compartimos.

Separación funcional de las vías digestiva y respiratoria

La faringe es una cámara común al aparato digestivo y al respiratorio. Por consiguiente, es posible respirar tanto a través de la boca como de la nariz; y el material desde la cavidad oral, en potencia, puede introducirse tanto en el esófago como en la laringe. Esto implica lo siguiente:

  • A través de la cavidad oral puede accederse a la vía aérea inferior mediante intubación.
  • A través de la cavidad nasal se puede acceder al aparato digestivo (esófago) por medio de sondas nasogástricas.

En condiciones normales, el paladar blando, la epiglotis y los tejidos blandos del interior de la laringe actúan a
modo de válvulas
que impiden la entrada de líquido o de alimentos hacia los tramos inferiores del tracto respiratorio (ver esquema).

Durante la respiración normal, la vía aérea está abierta y el aire pasa libremente a través de las cavidades nasales (o de la cavidad oral), la faringe, la laringe y la tráquea. La luz del esófago por lo general se encuentra cerrada debido a que, a diferencia de la vía aérea, no posee estructuras esqueléticas de sostén que lo mantengan abierto. Cuando la cavidad oral se encuentra llena de líquido o de alimentos, el paladar blando desciende (se deprime) para cerrar el istmo orofaríngeo, permitiendo por tanto la entrada de líquidos y alimentos a la cavidad oral durante la respiración.

Durante la deglución, el paladar blando y ciertas partes de la laringe actúan a modo de válvulas para asegurar el tránsito adecuado de los alimentos desde la cavidad oral hasta el esófago. El paladar blando se eleva para abrir el istmo orofaríngeo a la vez que separa la parte nasal de la faringe de la parte oral. De este modo, se impide que los alimentos y los líquidos asciendan hacia la nasofaringe o las cavidades nasales. La epiglotis cierra la entrada laríngea y gran parte de la cavidad laríngea se ve ocluida por la oposición de los pliegues vocales y de los pliegues de tejidos blandos superiores a ellas. Además, la laringe es traccionada hacia arriba y adelante para facilitar el movimiento del líquido y los alimentos por encima y alrededor de la laringe cerrada y en su tránsito hacia el esófago. Los recién nacidos presentan la laringe a un nivel más alto en el cuello y la epiglotis está por encima del nivel del paladar blando, por lo que pueden alimentarse y respirar al mismo tiempo ya que el líquido circula alrededor de la laringe sin riesgo de penetrar en la vía aérea. Durante el segundo año de vida, la laringe desciende hacia la posición cervical inferior característica de los adultos.

Referencia: Capítulo 8 – 'Cabeza y cuello', esquema página 874. Gray. Anatomía para estudiantes

Obra también disponible en ClinicalKey Student, la plataforma de formación interactiva para profesores y estudiantes de Medicina. Saber más: https://bit.ly/CKS_Medicina

Otros artículos y apuntes de MyPath Elsevier

Share
Tweet
Share
Share