¿De qué color son los números? ¿A qué huele la música clásica? Un repaso a la sinestesia

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En otro tiempo, la sinestesia se habría considerado algún tipo de brujería o maldición sobre alguien. Incluso hoy día puede que haya gente a la que le cueste creer que existe este tipo de personas: que pueden oler música, que pueden escuchar sabores o que son capaces de ver las letras de colores.

Sin embargo, la sinestesia es un fenómeno sólidamente constatado. Podríamos decir que de alguna manera todos somos “sinestésicos”. Si tuvieras que asignar el nombre bouba y kiki a las dos figuras de arriba, ¿cómo llamarías a cada una? En efecto, prácticamente el 95% de las personas llaman bouba a la forma redondeada y kiki a la forma puntiaguda. ¿Por qué ocurre esto? En el ser humano la organización cerebral es muy especial, y una de las cosas que la hace especial es la enorme capacidad que poseen nuestras áreas de integración sensorial: zonas que nos permiten asociar estímulos de diferente naturaleza.

El proceso que se desencadena al poner a prueba a sujetos con el experimento anterior (bouba-kiki) es una abstracción a través de la cual podemos asignar un sonido a un objeto visual. Podríais pensar que esto se deba a la experiencia con nuestro entorno, nuestro aprendizaje. Pero no es del todo así. Como muestra de ello un experimento realizado con bebés de solamente cuatro meses (no os explicaré el procedimiento de cómo lo hicieron porque es un poco aburrido) en los que se observa el mismo efecto, de lo que se deduce que está “preprogramado” genéticamente (Ozturk, Krehm y Vouloumanos).

Pero dejando a un lado estos fenómenos de carácter universal, encontramos una serie de individuos que si lo exponemos a un estímulo visual acromático lo ven en color, o si escuchan algún sonido perciben un olor. A estas personas se les conoce con el nombre de “sinestésicos”. Una de las mejores definiciones en español de Sinestesia es la siguiente:

“Fenómeno cerebral inusual que se concreta en la percepción simultánea de dos realidades sensoriales en respuesta a un estímulo: por un lado la sensación que corresponde a dicho estímulo por sus características físicas y por otro una cualidad sensorial que no corresponde a su naturaleza” (Melero, 2015).

Es importante señalar que la sinestesia no es ningún tipo de patología, sino un funcionamiento cerebral distinto, podría decirse incluso “extraordinario”, en el buen sentido.

Existen estudios que dan índices de prevalencia distintos. En lo que sí parece haber un consenso es que la sinestesia grafema-color es la más frecuente: es decir, ver las letras y los números de colores.

¿Cuál es el origen de la sinestesia?

Pues como os podréis imaginar la toma de algún psicotrópico puede generar este fenómeno de forma temporal. Ciertas lesiones cerebrales también se han acompañado de sinestesia. Aunque la causa más extendida es de tipo congénito.

La hipótesis más razonable para explicar el origen de la sinestesia es una interconexión “excesiva” entre las áreas sensoriales implicadas en el fenómeno (serán diferentes áreas en función del tipo de sinestesia). Y no resulta extraño aceptar, en principio, esta hipótesis cuando la sinestesia más frecuente es la grafema-color, coincidiendo con que estas dos áreas se encuentran prácticamente al lado una de la otra.

¿Cómo podemos comprobar objetivamente que una persona ve las letras de colores y no nos está mintiendo?

La forma de hacerlo es pedirle a un sinestésico que asigne, mediante un programa de ordenador, un color a cada letra (y número del alfabeto). Después de unos meses le pedimos que vuelva a hacerlo. En los sujetos sinestésicos se observa una coincidencia de prácticamente el 100% entre los colores que asignó en el primer test y en el segundo test. La forma más extendida de comprobar si alguien es sinestésico es mediante este test (Eagleman et al., 2007). Otra manera es la siguiente: imaginemos que un sinestésico ve el cuatro de color rojo, y el tres de color verde, ¿De qué color verá la siguiente figura?

Pues dependerá de en qué se esté fijando. Si se está poniendo el foco en las pequeñas partes que componen la figura (en este caso números 3) lo percibirá de color verde, mientras que si se fija en el conjunto lo verá de color rojo.

Sabiendo todo esto, ¿eres sinestésico?

REFERENCIAS
– Ozturk, O., Krehm, M., y Vouloumanos, A. (2012). Sound symbolism in infancy: Evidence for sound-shape cross-modal correspondences in 4-months-olds. Journal of Experimental Child Psychology, 114, 173-186.3
– Melero, H. (2015). Sinestesia, bases neuroanatómicas y cognitivas. Tesis doctoral. Universidad Complutense de Madrid. Madrid
– Eagleman, D.M., Kagan, A.D., Nelson, S.S., Sagaram, D. & Sarma, A.K. (2007). A standardized test battery for the study of synesthesia. Journal of Neuroscience Methods, 159, 139-145.