Cómo tratar el dolor: el principal motivo de consulta: psicología y ética profesional

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Según la OMS, en los últimos 50 años el dolor es el principal motivo de consulta. La gran mayoría de enfermedades producen molestias, incomodidades que no permiten que las actividades diarias se realicen con facilidad. Es preocupante el hecho de que muchas veces todas estas molestias no tienen cura, es decir, las personas que lo padecen tendrán que vivir con ello toda su vida.

Citando a varios autores se puede definir al dolor como una sensación subjetiva de supervivencia, incomodidad o desagrado sea de tipo generalizado o focalizado que desencadena el sistema nervioso. El dolor transmitido desde las terminaciones nerviosas libres que se encuentran en toda la piel y en algunas vísceras, informan que existe irritación o daño físico a la integridad del cuerpo. Existen varias clasificaciones para las molestias mencionadas, por ejemplo el Dr. Fernando Estévez profesor de neurofisiología en la Universidad de Cuenca lo clasifica respecto a la sensación producida y a la localización de éste, sea focal o generalizado, la sensación producida, nos permite especular sobre la causa del dolor. Todas las personas sentimos dolor, pero no todos lo sienten con la misma intensidad ante un mismo estímulo. Esto se conoce como el umbral del dolor (Casado, 2016).

Además del abuso de antibióticos y ansiolíticos, las personas optan por tomar analgésicos no esteroideos (AINES) o corticoides para atenuar las molestias. Aparte de sus reacciones adversas, los analgésicos pueden enmascarar las patologías agudas causantes del dolor, un ejemplo común es la apendicitis. Las molestias pueden ser tan intensas que pueden llegar a obligar a los humanos a tomar cualquier medicamento con el fin de que desaparezcan (Estevez, 2016). Es catastrófico, en mi opinión el hecho que exista el dolor crónico. ¿Cómo seguir con la vida como la conocemos con semejante molestia? ¿Qué podríamos llegar a hacer para que termine de una vez? Es una situación que, en verdad como futuro profesional de la salud, me preocupa.

Conociendo estos antecedentes, nuestra labor como médicos, debe enfocarse principalmente, en encontrar la mejor solución a esta molestia. Desde mi punto de vista como estudiante, la razón para continuar estudiando, no debe ser la simple respuesta de “salvar vidas”, creo que debería ser cambiada. Considerando que podemos hacer mucho más por las personas, al aliviar su sufrimiento.

No siempre debe existir un trauma para sentir dolor, pues, la mente como tal, puede crear situaciones y sensaciones desagradables para cada persona. Quizás, como médicos, podemos crear satisfacción con un simple saludo cordial, escuchando y siendo siempre profesionales éticos. La calidad de vida y las actividades día a día pueden verse afectados, sobre todo las personas que padecen dolor crónico, generado principalmente por neoplasias. La labor humanista que practicamos debe actuar aquí, como personal de la salud, tenemos como deber además de luchar por la vida, vigilar por la calidad de ésta.

Concluyendo, hago un llamado a la ética profesional y a la reconsideración de las razones por las que nos preparamos en las ciencias de la salud.

La verdadera medicina preventiva, sería lo ideal para poder mantener una sociedad sustentable. Evitar las enfermedades, esa es nuestra principal función. La OMS nos recuerda cada 17 de octubre que, el dolor, aun siendo subjetivo, provoca sufrimiento, y además que en nuestras manos está el aliviarlo.

Autor: Alan Mateo Galarza AEMPPI U de Cuenca – Miembro de AEMPPI Ecuador

Referencias

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