Técnica EPI® ecoguiada: el mejor ejemplo de una nueva fisioterapia

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Tradicionalmente, la fisioterapia se ha caracterizado por la aplicación de agentes y medios físicos como el calor, el frío, la electricidad o el movimiento en forma de terapia manual o ejercicio terapéutico, con las manos como principal marca de identidad del fisioterapeuta.

Unido a ello y desde hace 30 años, los fisioterapeutas (ingleses) incorporaron como proyección de sus manos las agujas (clásicamente agujas de acupuntura), como una forma para estimular local o segmentariamente el tejido, bien como estímulo mecánico asociado al movimiento de la aguja o junto a otros agentes físicos como el calor o la electricidad. Ejemplos de estas técnicas son la punción seca, la electroacupuntura o más recientemente la Electrolisis Percutánea Intratisular (EPI®).

¿Qué es la EPI®?

La electrolisis percutánea intratisular es una técnica de fisioterapia invasiva que consiste en la aplicación ecoguiada de una corriente eléctrica galvánica de forma percutánea estimulando directamente el tejido afectado (tendón, músculo, ligamento, etc.). La corriente eléctrica galvánica y el propio estímulo mecánico de la aguja constituyen agentes físicos propios del campo terapéutico de la fisioterapia.

El principio de acción de la técnica es la electrolisis descrita por Michael Faraday entre 1833 y 1836,que origina fundamentalmente dos efectos básicos, electroquímico y electrofísico, que son los responsables de la activación inmediata de una respuesta inflamatoria necesaria para la reparación del tejido blando degenerado, y de mecanismos analgésicos endógenos y respuestas vasculares.

El término “percutánea” hace referencia a que la aplicación se realiza a través de la piel, empleando para ello una aguja. La aguja actúa como vía de paso de la corriente eléctrica, de la misma forma que los electrodos de caucho o adhesivos a nivel superficial en otras modalidades de electroterapia.

Se define como “intratisular” ya que la corriente eléctrica es dirigida directamente al tejido afectado en el interior del organismo a través de una aplicación local, empleando para ello la ecografía musculoesquelética, lo que garantiza la seguridad y la efectividad de la técnica. La aplicación ecoguiada permite identificar el área diana y dirigir específicamente el estímulo hacía esa zona.

¿Cuáles son las indicaciones?

La técnica que inicialmente se creó para tratar las “tendinitis” tiene hoy aplicaciones sobre las roturas musculares, los puntos gatillo miofasciales, los procesos fibróticos, las periostitis y los atrapamientos nerviosos como el síndrome del túnel del carpo. Los resultados han sido presentados desde 2008 en diferentes congresos y jornadas de carácter nacional e internacional con el reconocimiento de los diferentes comités científicos que han otorgado diversos premios de investigación entre los que destaca el obtenido en el Congreso Nacional de Fisioterapia 2012 y la primera publicación, en 2013, en una revista con factor de impacto: British Journal Sports Medicine. Se trata del mejor ejemplo de una nueva fisioterapia, basada en un modelo de práctica clínica basada en la evidencia, que emplea la ecografía como herramienta-guía de la intervención, y que a través de la aguja permite una aplicación directa sobre el área de lesión provocando la reparación-regeneración del tejido. El objetivo no es solo eliminar el dolor sino curar definitivamente la lesión.

En lesiones tan complejas y con tantas recaídas como las conocidas “tendinitis”, estas técnicas ofrecen una nueva solución con un alto porcentaje de efectividad (en torno al 80%). Para muchos deportistas ha supuesto la salvación cuando se encontraban en las puertas del quirófano, y ya no sólo para el deportista profesional o amateur, sino también para cualquier persona que tenga una lesión tan frecuente como las epicondilitis, la fascitis plantar o las tendinitis del supraespinoso. Deportistas de talla mundial como Juan Martín Díaz y Carolina Navarro, números 1 del mundo en pádel masculino y femenino, junto a Miguel Lamperti, Cecilia Reiter, Agustín Gómez Silingo, Fede Quiles o David Villa, Filipe Luis, Juan Valera, Mario Suárez, Simao Sabrosa, Diego Rivas o Alejandro Falla, se han recuperado con la técnica EPI®.

Si tengo una “tendinitis” o una rotura muscular, ¿qué debo tener en cuenta?

Desde el año 2008, momento en el cual se inició la formación en la técnica EPI®, muchos fisioterapeutas se han formado en la misma y, como cualquier tratamiento que se pone de “moda”, tiene sus riesgos. Nuestra opinión es que al paciente hay que ofrecerle la experiencia y la mejor tecnología, no una técnica. Expresiones como “me han realizado EPI®” o “quiero que me hagan técnica EPI®” son incompletas, detrás de la EPI®, así como de una cirugía artroscópica, hay factores determinantes. Tras 6 años de experiencia clínica con más de 1.500 pacientes tratados, podemos afirmar que se trata de una técnica avanzada que requiere de una gran destreza por parte del fisioterapeuta y de la mejor tecnología (ecografía) para ofrecer al paciente un buen resultado.

David_Villa_EPI
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