Troncalidad: ¿qué es y en qué nos afecta?

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¿Qué ocurre cuando escribimos la palabra Troncalidad en un buscador de Internet? Rápidamente se abren una gran cantidad de páginas, noticias y fotos sobre ella. Para aquellos que no la conozcáis (seguramente estás en el primer año de carrera o no eres de la rama) la Troncalidad es un nuevo sistema de formación del Médico Interno Residente. Con este sistema se sustituiría el actual, que lleva desde 1978 funcionando.

El sistema actual de elección de plaza se basa en lo siguiente: tras el examen MIR se obtiene una nota que te asigna una posición entre todos los presentados para elegir plaza en una especialidad y lugar donde realizarla. En el nuevo sistema Troncal, el examen se mantendrá pero, ¿qué pasará con la elección de la plaza y el lugar a partir de ahora? Pues este nuevo sistema te colocará en un tronco (o en alguna de las especialidades sin tronco) donde deberás rotar entre las especialidades que lo componen, además de otras que se consideren necesarias para obtener una formación generalizada. Cuando esto acabe, a los dos años, volvemos a elegir, esta vez una especialidad “de tu tronco” para empezar con ella.

Después de estas cuatro pinceladas básicas, veamos otro aspecto sobre lo que ocurre cuando busco “Troncalidad”: también aparecen miles de páginas, noticias y fotos en contra de esta. Desde el 2005 diversos organismos como las comisiones de especialidades o el Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM) se han opuesto a este proyecto. ¿Por qué? Los motivos son muy claros y quedan recogidos en nuestro posicionamiento de Troncalidad, actualizado el pasado mes de septiembre en la Asamblea General celebrada en la Universidad Autónoma de Madrid.

Seguimos estando en contra de la Troncalidad, pero hay cosas que, desde nuestro punto de vista, han de cambiar si se quiere llegar a un consenso. Para empezar, hay un asunto preocupante, el tema de los programas formativos. En algunas especialidades aún son inexistentes (con la implantación a la vuelta de la esquina), y otros muestran la pretensión de adquirir competencias ya reflejadas en el Grado. En cuanto a esto, pedimos que se revisen las necesidades y objetivos a completar antes de la redacción de ningún documento.

Otro punto a tratar es la limitación de rotaciones durante la residencia, tanto en otros centros nacionales como en el extranjero. En el sistema actual son posibles estas rotaciones, con la Troncalidad se limitan, cosa que retiene nuestra formación en un lugar concreto, sin posibilidad de conocer y aprender en otros hospitales para enriquecer la formación del médico completo y competente. También nos oponemos a los sistemas de evaluación puntuales y selectivos que sólo crearán competitividad injustificada y futuros médicos sin posibilidad de seguir su residencia en caso de evaluación negativa. Una evaluación que estará sujeta a la valoración del libro del residente, entrevistas periódicas con el tutor y los “instrumentos objetivos” que no están del todo claros.

Y, el tema que más nos preocupa: la doble elección. No hay estudiante que no crea que este paso es un“tronco” más en nuestro camino, impidiendo que podamos elegir la especialidad deseada. Si querías ser neurocirujano y en caso de no conseguirlo, Psiquiatría, al estar en troncos distintos, tendrías que repetir la formación troncal del nuevo tronco de Psiquiatría, algo que convence a pocos.

Asímismo, podrán renunciar al periodo de formación específica aquellos que no consigan acceder a la especialidad que quieren, quedando plazas vacantes en las especialidades y suponiendo una pérdida temporal y económica tanto para el profesional como para el Estado.

Hay muchos más aspectos que atañen a la Troncalidad, creemos que la implantación de este nuevo modelo no responde a una necesidad real ni está suficientemente justificado. Aún existen incógnitas, pero lo que sí sabemos es que tiene fecha y así no la queremos.

El auténtico drama de la troncalidad es que es imprescindible que se destinen recursos humanos, económicos y temporales para poder garantizar una docencia de calidad. Puesto que la Troncalidad no solo repercute en los estudiantes, sino que de manera indirecta constituye un auténtico problema para la población general; pues una peor formación implicaría una peor calidad asistencial y un deterioro del Sistema Nacional de Salud.

Elena Milego – Coordinadora de la Comisión Residencia y Profesión del CEEM

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