Marina García (CEEM): “La troncalidad pone en riesgo la calidad formativa”

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Tal y como os prometimos el pasado mes de diciembre, hoy os presentamos la segunda parte de la entrevista a Marina García, presidenta de la Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM). Sobre esta nueva mesa de debate: las últimas novedades con respecto a la troncalidad, la prueba ECOE, la sobrepoblación universitaria y la tan manida ‘fuga de cerebros’.

Generación Elsevier (G.E.): En las últimas semanas ha habido importantes novedades respecto a la Troncalidad: el Tribunal Supremo ha declarado nulo el Real Decreto que lo regula. ¿Cómo se ha digerido la noticia en la CEEM?
Marina García (M.G.): Pues he de decir que desde la CEEM vemos con buenos ojos la decisión del Tribunal Supremo, aunque nos mostramos cautos ante todas las incógnitas que aún quedan por resolver. Entendemos que el Tribunal Supremo al contemplar el aspecto económico, vela de manera adecuada por la sostenibilidad de las administraciones públicas, sin embargo, no debemos olvidar que los problemas que presenta la troncalidad son más profundos.

G.E.: ¿A qué problemas se refiere?
M.G.: Llevamos años denunciando varias carencias, por no decir que la falta de consenso entre los agentes ha sido evidente durante todo el proceso. El CEEM reitera que el sistema troncal, tal y como está confeccionado actualmente, pone en riesgo tanto la calidad formativa del médico como la calidad asistencial.

G.E.: ¿Podría señalarnos las principales carencias del sistema actual?
M.G.: Los estudiantes de medicina estamos especialmente inquietos por la adaptación a las características actuales del grado y el no solapamiento de competencia, la formación de los tutores y su incentivación, la paulatina acreditación de unidades docentes, la doble elección MIR, la no definición de los itinerarios formativos, la falta de adecuación a la propuesta europea de las duraciones de los programas y la infraestimación presupuestaria.

G.E.: Otro aspecto tratado en la última JEEM fue la ECOE, una prueba de evaluación de las habilidades del estudiante de Medicina en la práctica clínica. ¿Por qué apostáis por incluirla en todas las facultades de Medicina?
M.G.: La intención es integrar los criterios y la metodología evaluativa favoreciendo la homogeneidad. Es importante entender que el grado de Medicina ha de asegurar la adquisición de competencias, habilidades, actitudes y valores. Para ello es necesario transformar la educación médica y la universidad española en general, no reduciendo los aprendizajes a los conocimientos teóricos y las clases magistrales.

G.E.: En la V Convención de la Profesión Médica numerosos expertos denunciaban las carencias del Grado de Medicina, algo que la CEEM subraya. ¿Puedes señalarnos los principales déficits?
M.G.: Los estudiantes de medicina consideramos que nuestra formación no está dando respuesta a objetivos como la integración de la responsabilidad social, el desarrollo e investigación, la implicación con la comunidad y la relación con la formación médica de posgrado, claves para afrontar los retos de la medicina del siglo XXI. El aprendizaje y el ensayo de la resolución de problemas prácticos han de venir de la mano de la adquisición de competencias a través de la implementación de nuevas propuestas docentes, del desarrollo de aquellas consideradas transversales y, sobre todo, de la práctica diaria.

G.E.: Leo cita textual tuya: “Se forman a más médicos de los que el SNS pueda asumir”. ¿Qué les decimos a todos aquellos estudiantes que leen esto desde la facultad?
M.G.: Hemos de seguir haciendo llegar a la población cuál es la profundidad de la problemática de que se sigan formando más médicos de los que el SNS puede asumir, continuando con la apertura de nuevas facultades de medicina en nuestro país. Porque esto supone una agresión al sistema y hemos de intentar contener estas nuevas aperturas, especialmente la de la U. de Deusto y la de la U. de Vic. Además, esto ha de ir acompañado de una reducción progresiva de los números clausus.

G.E.: ¿Tan negro es el futuro que les espera?
M.G.: El futuro que nos espera continuará siendo negro en tanto en cuanto no contribuyamos a fomentar una cultura de planificación y coherencia sistémica en nuestro país, al menos, a 10 años vista. No entraré a considerar la lamentable precarización del SNS, hecho que potencia enormemente que a día de hoy muchos de nosotros nos planteemos la incapacidad de generar un proyecto vital más allá de nuestro plano laboral, la calidad de la asistencia que seremos capaces de procurar y la intensa necesidad por encontrar otras realidades más profesionales y dignas más allá de nuestras fronteras.

G.E.: ¿Y cómo cortamos esa sangrante ‘fuga de cerebros’?
M.G.: Necesitamos que se generen oportunidades dignas de empleo y convivencia. La precarización del sistema no puede naturalizarse. Es una situación esperpéntica que está afectando a la calidad de nuestro sistema nacional de salud, teniendo consecuencias directas, por tanto, sobre la salud de los pacientes. Los responsables deben entenderlo y tratar de atajar este problema cuanto antes.

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