La experiencia es un (pos)grado: La alimentación en Navidad

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Llegan las navidades y con ellas las comidas copiosas y ricas en grasas, proteínas y saborizantes consistentes, que proporcionan al pavo, pollo, conejo y otras carnes un toque único y familiar para todos sus comensales.

Los platos a preparar suelen ser excepcionales y no comunes a las comidas diarias, por eso se innova en ingredientes y especias añadidas para hacer del gusto, algo más consistente.

Pero con estas nuevas y excepcionales recetas existe un riesgo acentuado en estas fechas tan señaladas, sobre todo para poblaciones especiales con diabetes, obesidad, celiaquía, hipertensión, etc. cuyas consecuencias se hacen manifiestas al inicio del año.

Por ello, es importante orientar adecuadamente sobre la alimentación más apropiada para estas fechas, disfrutando de una buena comida, al tiempo que se minimizan los posibles efectos negativos de éstas.

Así que aquí van unos consejos generales.

  • Las comidas copiosas nos dejan débiles. Si se aprecia cansancio, es mejor no conducir ni utilizar ningún tipo de vehículo pesado.
  • El alcohol es una bebida muy común en estas fechas. Las mujeres son más sensibles a éste debido a que, entre otros factores, tienen una menor cantidad de alcohol deshidrogenasa, enzima que metaboliza el alcohol en primera instancia.   Se recomienda a mujeres moderar los gramos de alcohol y no conducir si se ha excedido de la tasa permitida (incluido también para hombres).
  • Aunque el alcohol es un compuesto muy volátil, éste no se va de la sangre haciendo ejercicio, soplando o tomando chicles ricos en mentol, xilitol o sorbitol. La mejor manera de no dar positivo es no exceder la tasa permitida.
  • Alimentos muy ricos en ácido úrico como los mariscos o el pescado azul, pueden incrementar el riesgo de gota en personas sanas, por ello se aconseja moderar su consumosobre todo en personas con sobrepeso y mayores de 40 años.
  • Consejos para prevenir interacciones farmaco-alimentarias.



    La población más susceptible a los efectos de interacciones farmacológicas y farmaco-alimentarias se hallan en personas polimedicadas, en especial ancianos, ya que éstos no sólo suelen ser pacientes polimedicados, sino que tienen los principales órganos como riñones e hígado, alterados. Esto puede producir desde una toxicidad farmaco-alimentaria hasta niveles subterapéuticos de los fármacos, haciéndolos ineficaces y poniendo en riesgo el estado general del sujeto.

    Este tipo de situaciones crean la necesidad de dar consejos apropiados en estas fechas tan señaladas con la finalidad de disminuir la tasa de urgencias médicas relacionadas con intoxicaciones farmaco-alimentarias, farmacológicas o toxicidad etílica.

    • Las bebidas alcohólicas interaccionan con una gran mayoría de medicamentos, en especial los ansiolíticos, antidepresivos, antipsicóticos o analgésicos.   Su uso conjunto puede potenciar los efectos de los fármacos y llegar a niveles que puedan revertir su efecto e incluso comprometer la vida del paciente.
    • Las personas que están en tratamiento con warfarina o acenocumarol, deben moderar la ingesta de alimentos ricos en vitamina K, como perejil, hortalizas y en especial las verduras de la familia de las crucíferas (brócoli, coles de Brúselas, col, coliflor) ya que éstas son ricas en vitamina K y pueden antagonizar el efecto de estos fármacos, que son antagonistas de esta vitamina.
    • Los fármacos liposolubles como la cortisona, deberían evitar ser administrados junto con vitaminas liposolubles o fibra soluble para no disminuir su absorción en el organismo.Por esto las personas que estén en tratamiento con corticoides, deberían espaciar la ingesta de alimentos grasos con este tipo de fármacos para evitar problemas de ineficacia terapéutica.
    • Las personas que estén en tratamiento temporal o crónico con laxantes, se recomienda espaciar su administración para evitar efecto rebote por comidas copiosas, sobre todo ricas en fibra y grasas saturadas.

    Por último quisiera hacer mención a las uvas, ya que esta fruta tiene unos componentes que interactúan con bastantes fármacos, en especial con las estatinas, un grupo de medicamentos indicados para alteraciones del colesterol y triglicéridos.

    La administración concomitante de estatinas y uvas puede desencadenar dosis tóxicas en el organismo con posibles consecuencias clínicas presentadas muy comúnmente en urgencias.

    A este respecto, aunque no se recomienda dejar las estatinas, sí espaciar su posología. Aunque la opción más segura es aplicar la estrategia preventiva de usar otro tipo de alimento (como olivas) sustituto de la uva para celebrar las campanadas.

    Realizar recomendaciones básicas generales a pacientes polimedicados, ancianos y personas con enfermedades de base como HTA, DM I o DM II, hipertrigliceridemia, hipercolesterolemia, etc. puede ayudar a concienciar a las personas a pasar unas navidades disfrutando de grandes comidas a la vez que cuidan de su salud y evitan dar las campanadas en el hospital… que en muchos casos, por desgracia, suelen ser las últimas.

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