Eligiendo especialidad: entrevista a un residente de Medicina

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¡Hola a todos! Hoy vamos a hablar con Alberto García Ortega, amigo y médico, residente de 2º año de Neumología en el Hospital Universitario y Politécnico La Fe de Valencia. Alberto se licenció en Medicina y Cirugía en el año 2011, en la Universidad Autónoma de Madrid. Nos va a dar su opinión, acerca de diversos temas de la profesión.

P: Bueno Alberto, cuéntanos un poco por qué decidiste hacer la especialidad de Neumología en Valencia.

R: Elegí Neumología porque es la especialidad que más me fascinó desde mi época de estudiante, tanto por la clínica y fisiopatología tan heterogénea que abarca, como por las posibilidades de intervencionismo, trasplante, etc. En la elección de hospital consideré múltiples variables (potencia del servicio, guardias de especialidad, grupos de investigación…) Creo que cuando visitas “el hospital/servicio” que deseas lo sabes. Después de visitar varios hospitales de distintas ciudades de España, encontré en La Fe el hospital en el que adquirir una formación más potente dentro de mi especialidad; después, tuve la posibilidad de escogerlo.

P: ¿Cómo es el día a día de un residente en el Hospital?

R: El día a día es intenso y satisfactorio. Debemos compaginar nuestra labor asistencial y formativa del modo más eficiente. A esto hay que sumarle las guardias, las sesiones clínicas, las charlas/congresos y nuestros trabajos de investigación. Además está el trabajo diario con los compañeros. Nuestro trabajo es multidisciplinar y resulta fundamental tener una buena relación con todos los compañeros del hospital (residentes, adjuntos y enfermeras principalmente) ya que convives durante muchas horas con ellos. Del buen trabajo en equipo nos beneficiamos todos, pero principalmente el paciente.

P: Imagino que a la vez, tendrás un grupo de alumnos a los que dirigir; ¿Cuál es tu tarea con ellos?

R: Al haber elegido un hospital universitario sabía que conviviría con estudiantes de medicina y lo valoro como un elemento positivo para mi formación médica. Les acojo con ánimo y responsabilidad. Intento aportarles los conceptos teóricos principales de mi especialidad, considerando que para ellos es fundamental el saber hacer una buena historia clínica neumológica.

P: ¿Cómo es la relación médico-paciente? ¿Qué es lo más difícil?

R: A pesar de nuestra juventud, dentro del hospital somos médicos con la responsabilidad que conlleva. Con mis pacientes se genera un vínculo especial, que sólo se puede producir entre un médico y su paciente. La honestidad y el respeto mutuo son fundamentales para la relación. Lo más difícil al final es la auto-exigencia, que es máxima porque tratamos con pacientes y la calidad de nuestras decisiones repercute directamente en el paciente.

P: ¿A cuántos pacientes atiendes de media al día? ¿Crees que son demasiados para un trato personalizado?

R: Cuando visito a los pacientes hospitalizados, suelo atender una media de 8 pacientes, que me parece una cantidad adecuada y me permite citar algún paciente más en la consulta. En las guardias de puertas de urgencias es diferente: vemos más de 30 pacientes de media en una guardia de 24 horas, que dificulta conseguir la excelencia en la atención.

P: ¿Crees que el Sistema Nacional de Salud es eficaz?

R: No tengo ninguna duda de que existen varios aspectos que se podrían mejorar. En cualquier caso, creo en una medicina universal, que garantice que la calidad de la atención no pueda verse influida por motivos socio-económicos. También valoro muy positivamente la medicina privada, siempre y cuando se garantice esta premisa. Todos (como parte del sistema sanitario, como pacientes o como familiares de pacientes) debemos poner nuestro “granito de arena” para ayudar a mantener un sistema sanitario justo y de calidad. Siendo así, no veo porqué una gestión privada tendría que ser más sostenible que una gestión pública. Un ejemplo simple de cómo participar como paciente en esto lo podemos ver en las consultas de Urgencias. Mi experiencia me permite afirmar que se hace un muy mal uso (abusivo) de la puerta de urgencias, colapsando un servicio que no se debe colapsar para poder atender adecuadamente a los pacientes que requieren de una atención verdaderamente urgente.

Cambiando un poco de tercio, pasamos a hablar de la formación universitaria y de residentes:

P: ¿Crees que los Hospitales Universitarios, y en concreto el tuyo, están adaptados a la formación de alumnos de Medicina, en cuanto a medios técnicos, programa docente, etc. se refiere?

R: Existen dificultades para encajar al estudiante dentro del organigrama de un servicio. Por un lado existe cada vez mayor sobrecarga asistencial que reduce las posibilidades de dedicar el tiempo que se merece el estudiante. Por otro lado, la actitud activa del estudiante es fundamental. Sería muy positivo que existiesen medidas que incentiven y reconozcan tanto a residentes como a adjuntos la labor realizada con los estudiantes, ya que generalmente sólo suele haber uno o dos tutores de alumnos reconocidos por servicio.

P: A la vista de tu experiencia, ¿qué opinas sobre los planes de estudio actuales? ¿Cambiarías algo?

R: Los planes de estudio que conocí en mi facultad me parecen bastante adecuados en cuanto a la adquisición de conocimientos, por el orden progresivo en que se organizan las asignaturas.

P: ¿Están éstos equilibrados respecto a la práctica clínica?

R: Es la parte más débil dentro del sistema actual de formación en medicina en nuestro país. La evaluación final depende, de manera muy desproporcionada, de los conocimientos teóricos y al finalizar la carrera la sensación general es que salimos con demasiadas carencias en la práctica clínica. Hay, por lo tanto, mucho que mejorar en este sentido.

P: ¿Qué opinas sobre la troncalidad?¿Crees que es positiva respecto al modelo de formación MIRactual?
R: En mi opinión, el sistema actual de MIR de nuestro país es un sistema referente de calidad que ofrece una formación adecuada en las distintas especialidades existentes. La troncalidad como tal no responde a ninguna necesidad que haya surgido ni está avalada por ningún estudio sin aportar realmente nada positivo a la formación de un residente; por el contrario, crearía una situación de incertidumbre y de dispersión en la formación de la especialidad.

Vamos acabando…

P: Según datos recientes, somos el segundo país de más de 20 millones de habitantes, tras Corea del Sur, en número de facultades de Medicina; ¿crees que es positiva la apertura de nuevas facultades?

R: Soy de una generación que ya hace cinco años nos manifestamos en masa por todo el país, mostrando nuestro desacuerdo con la apertura de nuevas facultades de medicina. La apertura de nuevas facultades y, por ello, la ampliación en el número de estudiantes de medicina, tampoco responde a ninguna necesidad del sistema sanitario. Por este motivo, no resulta comprensible la apertura de todas estas nuevas facultades.

P: Por último, me gustaría saber tu opinión acerca de la proporción de universidades privadas/públicas. ¿Podría influir negativamente en el futuro MIR de los estudiantes? ¿Deberían homologarse los títulos de las privadas con algún tipo de prueba oficial?

R: El problema fundamental lo encuentro en las desigualdades que ocasiona en el acceso a la formación universitaria en medicina. Es cierto que el acceso a las facultades públicas de medicina siempre ha requerido de un muy buen expediente; esto seguramente ha repercutido históricamente de forma positiva en la búsqueda de la excelencia en nuestra profesión. Después, las universidades por ser privadas no tienen por qué ser mejores ni peores. Deben garantizar la formación de buenos médicos, como el resto de facultades. Por esto, garantizando una completa formación de sus estudiantes, no veo necesario homologar su título.

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