A la hora de estudiar: ¿mejor en equipo o individualmente?

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MARTA ROCA

Si te preguntasen ¿qué prefieres los trabajos en grupo o individuales? ¿Qué dirías? Cada uno tiene sus pros y sus contras pero hay que mojarse.

A mí me van más los trabajos en solitario. ¿Por qué?

Soy una persona muy dinámica, activa y que nunca para. Le robo los segundos al tiempo y los convierto en minutos y horas. Es decir, que yo me lo guiso y yo me lo como. Si encuentro un hueco, me pongo a hacerlo esté donde esté. Para mí es difícil cuadrar horarios y más cuando los grupos son numerosos. No es lo mismo un trabajo entre dos que entre siete.

Si eres una persona perfeccionista, que intenta no dejar ningún cabo suelto y que en las exposiciones tienes el plan A, el B, el C e incluso el D por si te falla uno tras otro y siempre puedas exponer sin problemas, entonces, los grupos tampoco son lo tuyo. Que parte de tu trabajo dependa del resto de integrantes, te hará sentir un poco inseguro.

Repartir el trabajo entre todos los integrantes está muy bien pero según cómo se organice esa repartición puede que el objetivo del trabajo en grupo no alcance todas sus metas. En la mayoría de ocasiones, tú le preguntas a un integrante del grupo por el contenido de lo que ha trabajado el resto del grupo y no saben defenderlo.

Según el tipo de trabajo y las habilidades del resto de integrantes, habrá desigualdades a la hora de trabajar. Si el trabajo es individual, la carga al completo recae sobre ti.

Quizá haya sido por malas experiencias, pero si me dan a elegir, prefiero los trabajos individuales.Que a un compañero en concreto le pregunte el profesor tras la exposición, no sepa responder y ello recaiga en la nota final del grupo: fastidia mucho.

O por ejemplo, que tomen como fuente bibliográfica Yahoo respuestasTerra, a mí no me da confianza ninguna. Como la nota es de grupo, una se esfuerza más aún. Y si el resultado final es que el compañero se lleva la misma nota que tú y se sale de rositas, una acaba desconfiando de los trabajos en grupo.

También influye el factor profesor. Éste puede implicarse más o menos en comprobar qué trabajo ha hecho realmente cada uno o poner a prueba en la exposición el trabajo de equipo. En una ocasión, el profesor decidió sortear el orden de exposición de los miembros del grupo y cuando creía conveniente, cortaba al que estaba exponiendo para que continuase el tema en ese mismo punto el siguiente.

En ese instante, todos y cada uno de los componentes del grupo tenían que estar atentos y haber trabajado el tema. Además, se adjudicaban dos notas, la grupal y una individual. Así, sí me merece la pena.

Con los trabajos individuales quizá pierda no enriquecerme de otras aportaciones pero lo que tengo seguro es que lo que yo haya trabajado, será lo que se vea reflejado. Si fallo, me fallo a mí y no afecto a mis compañeros y si triunfo, el éxito será merecido.

Y tú, ¿qué experiencias has vivido? ¿Qué tipo de trabajo prefieres hacer? ¿Qué ventajas y desventajas le encuentras a cada opción?

SILVIA ROMERO

Desde pequeñitos hemos sido los sabelotodo de la clase, los que se pasaban horas delante de los libros, los que acostumbraban a sacar buenas notas y los que siempre llevaban los deberes al día. Unos repelentes vamos. Cuando la profesora decía “vamos a hacer un trabajo” nosotros ya teníamos preparadas las ideas…. hasta que decía “será por grupos”. Horror. O tenías tu grupo de trabajo ya listo de otras actividades o la frase se traducía a “harás el doble de trabajo, porque harás el tuyo y el de tus compañeros de grupo”.

No estamos acostumbrados a trabajar con otras personas. Nos gustan nuestras técnicas, nuestras ideas, nuestra forma de redactar y nuestras manías perfeccionistas. Es lo que hemos hecho toda la vida… ya no solo no nos molesta, sino que estamos orgullosos de ser los jefecillos del cotarro. Y entonces llega la universidad.

Llega un momento en el que en una asignatura el profesor decide orquestar un trabajo grupal entre los alumnos y (lo que hace que te tiemblen las piernas) lo organiza por orden de lista. Ya era suficientemente malo hacer un trabajo en grupo, pero hacerlo con gente con la que solo tienes en común la letra de tu apellido pinta de ser una tortura china. Os dividís el trabajo en partes y quedáis para ponerlas en común. Con lo que nadie cuenta es con que todos habéis sido los raritos de clase, los que no están acostumbrados a trabajar en grupo. Y claro, el primer día de quedada se asemeja a una tragedia griega: que si mi parte es más importante que la tuya, que si lo que yo he buscado está mejor, que si tu texto pisa el mío, que si tu organización no es la buena, que si tú no tienes ni pajolera idea de lo que estás hablando… Un caos señores.

Por eso a la mayoría de los estudiantes de medicina no les gustan de entrada los trabajos en grupo, porque equivalen a quedadas interminables y discusiones agotadoras. Para tomar unas cervezas somos gente muy social, pero en lo que respecta a la nota de una asignatura, la sociabilidad se nos evapora. La mayoría de los integrantes del grupo serán enemigos potenciales ¡y al enemigo no se le da ni agua!

Pero lo cierto es que estamos desperdiciando un recurso valiosísimo. El trabajo es grupo es un chollo que hemos obviado todos estos años por razones técnicas, sin embargo nunca es tarde para cambiar. Así pues aquí van algunas ventajas y consejos para que sepáis exprimir todo el potencial que ofrece la organización grupal:

  • El tiempo es oro: puede que de entrada te creas con poder y capacidad suficiente para hacerlo todo tú solito, pero lo cierto es que estás perdiendo un tiempo de estudio muy valioso. Organizar los apuntes por comisiones y los trabajos por grupos te permitirá focalizarte en un único tema, hacerlo lo mejor posible y disponer del resto ya hecho. El primer semestre de primero de carrera puede que no te convenza mucho la idea, pero te aseguro que cuando empieces las médicas puras, vayas a tema por día, te desborden los apuntes y veas los exámenes a la vuelta de la esquina, lo de ahorrar tiempo tendrá prioridad.
  • Aprender a delegar: Tienes que confiar en que al resto de los integrantes les conviene sacar una buena nota en el trabajo tanto como a ti. Si ellos también están en tu carrera es porque tontos no son. Puede que tengan un ritmo de trabajo diferente al tuyo, pero no por ello peor. Si en tu búsqueda de información encuentras algo de su parte del trabajo, pásasela a esa persona y confía en que sabrá aprovecharla. Es un acto de fe, como la religión, pero hay que hacerlo.
  • El arte de jugar al póker: habrá gente (no tanta como crees) que hará su parte con desgana y esperará a que el resto la rehaga por ella. Aquí tienes que plantarte de entrada, nada de ir de farol, si esa persona no hace su parte, tu no la vas a hacer por ella. Fin de la discusión. Puede que saques peor nota en un trabajo pero sentarás precedente para el futuro.
  • Un entrenamiento para el futuro: sorpresa sorpresa, en el hospital no estarás solo. Los médicos trabajamos en equipo (o deberíamos). La medicina es tan amplia que sería imposible no dividirla en especialidades y consecuencia inevitable de ello es que tengamos que trabajar en conjunto (porque los pacientes tienen la mala manía de ponerse malitos de más de una cosa a la vez). Bien sea con otras especialidades o dentro de una misma, tendrás que lidiar con otros especialistas que no siempre comparten tu opinión. Por ello cuanto antes aprendas a tener paciencia y mano izquierda, mejor.

No os mentiré, trabajar en grupo cuesta, no siempre salen bien las cosas y más de una vez querrás estrangular a algún integrante. No obstante es algo que tenemos que hacer y que os garantizo (una vez le pilléis el truco) hasta os gustará. Porque hay gente con la que da gusto trabajar (y gente con la que no, pero con la que tendrás que trabajar de todas formas). El cuerpo es un conjunto de órganos y células que requieren armonía para funcionar y os garantizo que para ser un buen médico pasa lo mismo. Si en un servicio los especialistas no saben trabajar en equipo, el servicio funciona a trancas y barrancas: hay mal ambiente, nadie se fía del trabajo del otro, todo son discusiones, los pacientes se acaban perdiendo en las trifulcas de los especialistas….

Lo peor de todo es que, pese a los años que lleva la medicina ejerciendo, la gente sigue sin saber trabajar en grupo. ¿Tan complicado os parece a vosotros?

Un médico cura, dos dudan, tres muerte segura.

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