Debate: ¿Cómo puede pasar el verano un el estudiante de medicina?

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El verano es una etapa donde el estudiante de Medicina puede aprovechar para descansar o para realizar actividades que le son improbables a lo largo del año. Un par de meses, donde el abanico de posibilidades varía según las prioridades y necesidades de cada medicoblasto.

¿Trabajar o No Trabajar?

Emilio José Delgado. Durante la época estival podemos tomar la alternativa de aprovechar el tiempo para sacarnos unos ingresos extra, para hacer algo “productivo” además de festivo, o simplemente para obtener el dinero necesario para poder pagar la matrícula del año siguiente.

Muchos son los motivos que pueden llevar a un estudiante de medicina a trabajar en verano. Sin embargo, es una de las mejores opciones para aprovechar el tiempo. La mayoría de los trabajos probablemente estarán destinados al sector servicios, no estarán demasiado bien remunerados y requerirán echar varias horas al día. Sin embargo, es una actividad que solemos realizar aquellos que necesitamos ingresos extra para poder seguir estudiando, o que deseamos tener un “oficio y beneficio” en vez de estar de brazos cruzados.

En mi caso, he tenido la oportunidad de trabajar durante tres veranos a lo largo de mi carrera y de compaginarlo con el estudio de las asignaturas suspensas, así como sacar tiempo para ir a la playa, salir a tomar algo, leer, escribir, divertirme en general. Por tanto, trabajar es una opción que todos los estudiantes deberían experimentar en sus propias carnes.

Silvia Romero. Cierto es que durante el curso nuestro tiempo fuera de la universidad es “escaso” por poner un adjetivo y trabajar a la vez que se estudia es una cualidad que prácticamente te permite el acceso a los x-men (especialmente desde que se instaló Bolonia). Entonces llega el verano y en unos de esos arrebatos por soñar despiertos miramos nuestra hucha para saber de cuánto presupuesto disponemos….ahí  ya mascamos la tragedia.

De repente te das cuenta de que entre cafés, salidas nocturnas, imprimir trabajos y fotocopias (¡las malditas fotocopias!) has dejado a tu hucha con más hambre que la garrapata de un peluche.  ¿Ahora qué? Por tu cabeza pasa la idea de pedírselo a tus padres, abuelos, vecinos… pero ya vives de ellos y no deja de ser un tanto egoísta. La segunda opción es obviamente trabajar y ganártelo por ti mismo.

Está bien que muevas esas posaderas que se han pasado medio año calentando la silla pero en mi opinión hay que tener mucho cuidado con los trabajos de verano, especialmente si debes  estudiar recuperaciones. Para empezar la mayoría de los trabajos son del sector servicios y requieren muchas horas y esfuerzo. Plantéate hasta qué punto es viable e imprescindible  gastar tu tiempo y energía en conseguir ese dinero. Puede que ahorres para pagarte un buen viaje, pero el resto del verano lo pasarás agobiado entre “que cansado estoy” y “tengo que estudiar que voy con retraso”. Cada cual con su situación, es vuestra decisión, pero mi experiencia me ha enseñado que es mejor muchas veces elegir un trabajo menor (dar clases por ejemplo) y tener tiempo para aprobar tus asignaturas o descansar para volver con las pilas cargadas al curso (recuerda que son vacaciones). A veces es mejor aplazar ese viaje de ensueño,  por  un verdadero descanso.

¿Voluntariado o No Voluntariado?

S.R. ¿Quieres una forma de viajar y hacer algo por el mundo aparte de reciclar? Pues irte de voluntariado es una de tus opciones.  La mayoría te suelen pagar la estancia (asique tampoco repercutirá a tus maltrechos ahorros). Piénsalo, es una forma de sumergirte de lleno en otra cultura y adquirir nuevos conocimientos.

El punto fuerte de los voluntariados para nosotros es que, a pesar de no ser todavía doctores titulados, tenemos conocimientos básicos sanitarios que son útiles en varias tareas. No sobra mano de obra y se os brindará la oportunidad de tener otro tipo de responsabilidades (eso es algo que no vais a aprender en las prácticas de universidad).

Además si lo de cogeros un avión e iros al corazón de África no os apasiona y para colmo le tenéis fobia a los mosquitos, también podéis ejercer un voluntariado en vuestra comunidad. Adquiriréis experiencia   y saldréis de vuestro entorno  “libro-mesa-ordenadorEn el verano también ofertan estancias como voluntario en diversos lugares. En la mayoría te suelen pagar algo, aunque sea la estancia, y te dan la oportunidad de aprender en un ambiente distinto y con fines solidarios.

E.D. Puede ser una buena opción, sobre todo para aquellos que desean aunar el aprendizaje en medicina con las labores de voluntariado. Sin embargo, nos queda toda una vida para poder realizar este tipo de actividades y tener que pasar los tres meses de verano, haciendo cosas relacionadas con la Medicina de forma solidaria.

Respeto y admiro a las personas que se van de voluntariado durante el verano. Sin embargo, nos es una de mis actividades prioritarias durante este período y nunca la he considerado dentro de mi “agenda actual”. Pienso que más adelante estaré encantado de llevar a cabo este tipo de labores. Pero por el momento, prefiero hacer otras cosas.

¿Hacer o No Hacer Prácticas?

E.D. Hay compañeros que aprovechan el verano para seguir aprendiendo Medicina en su vertiente más práctica. Aprovechando que los hospitales se quedan desiertos de estudiantes, algunos se médicos con los que realizar las prácticas tranquilas y “de calidad” que muchos no podemos disfrutar durante el período lectivo.

Incluso existe la oportunidad de cursar como asignatura optativa en Medicina, unas prácticas durante el verano. En este sentido nunca me veréis llevar a cabo este tipo de prácticas “alternativas”. Estás todo el año estudiando medicina, pensando en medicina, te despiertas y te levantas con Medicina en la cabeza ¿y encima me voy a tirar todo el verano haciendo prácticas? Lo siento, pero no.

Soy de los que prefieren aprovechar al máximo las prácticas que le proporciona su facultad o buscarme la vida en momentos donde haya “menos volumen de compañeros”, antes que sacrificar el poco tiempo de relax que nos dan el verano, para seguir aprendiendo medicina. Hay que aprender a desconectar chicos.

S.R. 

Durante los primeros años todos estamos  sobreexcitados con la medicina, somos como unos yonkis de la anatomía que desayunan cereales repasando los agujeros craneales. Ttodo lo relacionado con nuestra carrera nos obsesiona. Llega el verano, sinónimo de tiempo libre ¿y dónde mejor emplear el tiempo que en los hospitales, dando rienda al yonki que llevamos dentro? Problema: después de 5 o 6 años esa obsesión se transforma en una mezcla de agotamiento y saturación. Todo lo que queremos es desconectar del perpetuo olor a esterilium  y ver la luz del sol por fuera de las ventanas de la planta.

Todo sea dicho, hay un grupo de estudiantes a los que la fiebre médica les dura más que la batería de un Nokia antiguo y cada año cuentan los días para poder dedicar todo su tiempo a rodearse de virus y batas blancas.

Mi consejo personal: haced prácticas pero hacedlas en el momento y lugar adecuado. De nada os servirá pasaros vuestros primeros veranos internos  en un hospital o consulta. Os acabaréis agobiando y no tendréis los conocimientos suficientes para realmente absorber todo lo que pasa a vuestro alrededor. Pero a partir de 4º-5º ya tendréis cierto dominio de materias que os permitan aprovechar al máximo el tiempo de prácticas. Si además tenéis especial interés en un servicio concreto para vuestro MIR y en vuestra universidad no se ofertan esas prácticas, en verano es vuestro momento para saber qué tal encajáis en esa especialidad.  Unas prácticas bien aprovechadas y en la especialidad apropiada valen más que varios meses de rotatorio.

¿Estudiar o no Estudiar en Verano?

S.R. No os voy a engañar en este punto, para mí la gente que estudia medicina en verano teniéndolo todo aprobado es esa clase de gente a la que un  día se le cruza un cable y te apuñala en el ascensor por darle al botón de subir cuando la flecha indicaba bajar.  Me da igual que sea para adelantar materia o para refrescar conocimientos. Esa clase de obsesión por la medicina que alguna gente tiene me da miedito, en serio. Lo peor es que a veces te hacen sentir inferior porque tú no estás sacrificando esas horas libres de tu vida en post de tu noble profesión. Cuando esta idea se os pase por la cabeza, un consejito, pensad: “que les zurzan, yo me voy a la piscina”. Funciona, os lo digo yo.

Fuera de tonterías, no estudiéis más de lo necesario en vuestro tiempo libre, recordad que esta es una carrera de fondo y si os agotáis en los primeros kilómetros se os hará mucho más difícil llegar a la meta.

Ahora bien, si lo que os apetece es estudiar otra cosa (un segundo/tercer idioma,  cultura japonesa, el arte de tejer con la mano izquierda, la disertación de porqué Plutón ya no es un planeta…) aquí lleváis mis bendiciones. Tenemos las neuronas tan saturadas de medicina que cada vez una  estornuda sale un algoritmo diagnóstico, estamos hasta los topes de valores normales y patológicos, tratamientos y fisiopatologías, por ello  es una muy recomendada práctica si en tu tiempo libre quieres enriquecer  tu cerebro con algo diferente.

E.D. En este punto, no me refiero a estudiar las asignaturas que te hayan quedado pendientes para septiembre. Es evidente que la mayoría de nosotros estudiaremos en estos casos. Con estudiar me refiero a aquellos estudiantes que, habiéndolo aprobado todo, se dedican a emplear el verano para estudiar las asignaturas del curso siguiente, a repasar lo anterior, a leer artículos con los nuevos avances en Medicina.

Objetivamente, pienso que estas personas son unos auténticos cracks y deseo que ese tiempo que invierten de su tiempo libre, les ayude en el futuro a ser unos grandes profesionales. Pero subjetivamente, hay que ser muy freakie para terminar un curso de Medicina, no terminar cansado y hastiado de estudiar, para ponerte encima durante el verano a seguir estudiando. Eso, sino es para recuperar una asignatura, no me cabe en la cabeza.

Si tienes inquietudes de conocimientos: lee un libro, ve una buena película, dialoga con la gente. Pero no te pongas a empollarte un compendio de Medicina o a revisarte PubMed como un auténtico “matado”. Te queda toda la vida haciendo eso. Disfruta, por Dios, disfruta.

¿Irte de Beca o no irte?

E.D. Por último, existen oportunidades becadas tipo “Erasmus” o “SICUE” que a menudo suelen estar orientadas a realizar prácticas relacionadas con tu carrera durante el verano. Por mi parte es una grandísima forma de aprovechar el verano.

Aunque tengas que pasar el verano haciendo, de nuevo, cosas relacionadas con la Medicina, pero tienes el incentivo de irte a un lugar nuevo, conocer gente nueva, salir, vivir experiencias, etc. Además, con el incentivo de que todo eso te lo están costeando al menos en relación al transporte, estancia, etc.

Mezclar aprendizaje, pero introducirle un cambio “de aires” quizás es una de las alternativas más interesantes que nos podemos plantear en verano. En nuestra facultad, los comités locales de IFMSA-SPAIN organizan intercambios y prácticas que se pueden realizar durante el verano. Iniciativas de este tipo son las que debemos aprovechar, no sólo para enriquecer nuestros conocimientos médicos, sino también para enriquecernos en experiencias.

S.R. De entrada suena muy bien irte a otro país a hacer prácticas, obviamente. Yo no os voy a decir que sea mala idea, al contrario si queréis iros es una experiencia más que os enriquecerá.  Pero pensad dos veces estas cosas antes de agarrar la maleta.

Para empezar si os vais todo el verano estaréis de prácticas esos meses  y además viajando para ver el lugar al que os hayan concedido la beca. Muy bonito todo, salvo cuando llega la última de Agosto y te das cuenta que has estudiado la mitad de lo que deberías y que para pagar la segunda matrícula de esa macroasignatura vas a tener que vender tu cuerpo a la ciencia. Súmalo a que estas becas no es que sean muy rimbombantes económicamente, ergo tus padres o tú tendréis que añadir un gasto al presupuesto del verano.

No me malinterpretéis, estudiar fuera es esa clase de cosas que toda persona debería hacer al menos una vez en su vida, aprendes cosas que no se podrían aprender en otro lugar, pero id con cabeza.

E.D. En general, el verano es un tiempo en el que cada cual puede hacer lo que le venga en gana y depende de cada cual y de su situación. Pero es importante recordar que sólo son dos meses, que sólo pasan una vez en la vida, y que una vez terminemos nuestra etapa de estudiantes…nuestros veranos no volverán a ser los mismos. Así que, pensandlo bien y elegid con cabeza: Summer, is coming!

S.R. Y dicho todo esto solo me queda por decir que en el fondo esto son solo opiniones y que vuestro verano es VUESTRO. Si queréis iros de beca, iros, si queréis trabajar, trabajad, si queréis tumbaros en la playa y que vuestro única ocupación sea mover la toalla según cambia el sol, hacedlo. Si os obsesiona adelantar temario para el año que viene….por favor no os montéis conmigo en el ascensor cuando tengáis un mal día. Aprovechad los meses de vacaciones todo lo que podáis, a vuestra manera. Al fin y al cabo es vuestra decisión y serán vuestros los errores y logros.  Mi último consejo: usad protector solar. ¡Que disfrutéis!

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