De México a España: la carrera de medicina

De-mexico-a-Espana.jpg

México y España no son tan diferentes como lo creemos. El Sistema de Salud que he conocido en Sevilla, España, me ha permitido tener una visión muy general sobre los aspectos más importantes en los que se basa su modelo sanitario y poder compararlo con el de México.

Si tuviera que describir en tres palabras la medicina que he conocido en España, serían: profesionalismo, dedicación y perseverancia.

Todo el personal de salud que laboraba en los hospitales que visité, que muchos de ellos fueron mis catedráticos, siempre demostraron un gran profesionalismo. Dominaban la materia con conocimientos bien fundamentados, conocían perfectamente su espacio laboral, la ubicación de su material, la organización de su equipo de trabajo y la función de cada integrante.

Sin embargo, en la mayoría aprecié que la anamnesis era muy superficial, el interés por llegar al diagnóstico rápido no les permitía una interrelación mejor con sus pacientes, aclarar sus dudas y transmitirles seguridad y confianza parecía no ser necesario. Al tener acceso gratuito a la atención médica en hospitales de segundo y tercer nivel ha hecho soberbios a los pacientes y familiares, quienes exigen rapidez, precisión, excelente trato y disponibilidad del médico en su totalidad. En México aún veo humildad y paciencia.

La dedicación que cada uno imprime en lo que hace, sumado al perfeccionismo al que cada uno está acostumbrado, me impactó. Pero, entre compañeros de clase y trabajo, hay demasiada tensión y competencia. Preocupados por su propia especialidad o materia, muchos han olvidado que existen otras más que merecen la pena ser estudiadas, conocidas y dominadas de la misma manera que la propia especialidad.

La perseverancia que aprecié en los estudiantes de sexto año y residentes, con la finalidad de aprender tanto como fuera posible, intentándolo hasta cansarse, investigando hasta encontrar respuestas… es admirable. La práctica sin teoría es costumbre y, a su vez, la teoría sin práctica es filantropía, así que un equilibrio sería más adecuado, más prácticas sería lo ideal, los pacientes son el mejor libro para un estudiante de medicina ya que no hay enfermedades sino enfermos, totalmente distintos e igualmente complejos y en España son escasas están prácticas.

Por todo lo anterior, me atrevo a decir que México y España son muy similares. Las diferencias en recursos humanos, tecnológicos, financieros, sumados al número de pacientes y disponibilidad de áreas físicas en los hospitales que he visitado, donde he estudiado y practicado, marcan la diferencia entre el sistema de salud en un país y otro, pero no el profesionalismo, dedicación y perseverancia, vocación y pasión.

La Enseñanza en México es excelente, los médicos de igual manera conocen y abordan el tema con fundamento actualizado y revisado, la interrelación es mayor catedrático-alumno y viceversa, la participación durante clases, intercambio de puntos de vista es mayor, así mismo, la motivación por asistir a conferencias, congresos, exposiciones, trabajos constantes en equipo, la necesidad de interrelacionarte con todos tus compañeros de clase y trabajo. nos ha formado de una manera más integral y nos ha acostumbrado a trabajar colaborativamente más que individualmente. Las prácticas en hospitales son continuas, supervisadas y retroalimentadas. La organización de los planes de estudio es muy similar sin embargo el tipo de exámenes no lo es, en México, usualmente son de opción múltiple, abiertos, de rellenar columnas, correlación u orales, mientras que en España son tipo test y 3 respuestas mal restan una bien, siendo estos más complicados por la necesidad de saber hasta el mínimo detalle sobre el tema. Está claro que en España la memoria es un recurso indispensable más que el razonamiento. Por último, añadir que, mientras que en México acreditamos la materia con 7, en España se acredita con 5.

En conclusión, ser alumna de medicina en México y España, fue, es y ha sido una de las más grandes oportunidades de mi vida. Aprender a elegir qué debo hacer, qué no hacer y qué mejorar en vida profesional y personal es una tarea difícil, pero esta experiencia me lo ha facilitado mucho. Creo que no hay modelo de salud perfecto, pero la combinación de estos dos harían uno muy cercano a la perfección.

Share
Tweet
Share
Share