2016 – Año de la Fisiología

Imagen3-1.png

El compromiso de Elsevier con la especialidad de Fisiología y la importancia de difundir su valor, nos ha llevado a hablar con el Dr. Guillermo Álvarez de Toledo Naranjo, presidente de la Sociedad Española de Ciencias Fisiológicas, que ha compartido con nosotros un artículo sobre el Año de la Fisiología, que se celebra durante 2016.

En octubre de este año, se cumplen 100 años de la creación del Laboratorio de Fisiología del Dr. Juan Negrín en la Residencia de Estudiantes de Madrid, allá en la Colina de los Chopos, como Juan Ramón Jiménez denominaba a este lugar mágico donde arte y ciencia se unieron durante 20 años para potenciar el conocimiento y sobre todo, formar a jóvenes universitarios en investigación en fisiología. El Laboratorio se creó en otoño de 1916, 6 años después de la creación de la Residencia de Estudiantes de la Junta para Ampliación de Estudios, pues su director, Santiago Ramón y Cajal, prefería iniciar los proyectos una vez encontrada a la persona adecuada y capaz de liderarlo, el elegido fue el joven médico y fisiólogo de 24 años, Juan Negrín López.

Juan Negrín fue de una precocidad extraordinaria. Nacido en el seno de una familia acomodada de Las Palmas de Gran Canaria, con 14 años se marchó a Alemania a estudiar Medicina a Kiel y Leipzig, y con 24 había obtenido el Doctorado de manera brillante con su trabajo sobre el efecto de la “picadura de zonas del tronco del encéfalo sobre el control de la presión arterial”, bajo la dirección del Prof. Von Brucke. Dominaba varios idiomas. El Dr. Negrín, en principio no pensaba volver a España directamente desde Alemania, sino viajar a Estados Unidos al Instituto Rockefeller y a Harvard con Cannon y Porter para continuar su formación como fisiólogo. Solicitó una ayuda a la Junta para la Ampliación de Estudios y ésta, probablemente en carta redactada directamente por Cajal, le sugirió que esa acción podría hacerla, si antes dedicaba esfuerzos a la formación en Madrid de jóvenes investigadores. Le ofreció dirigir y montar el Laboratorio de Fisiología. Este hecho le hizo permanecer en Madrid para realizar su carrera profesional, primero como fisiólogo y catedrático, y después dedicado a la política en exclusiva a partir de 1934.

El laboratorio de Fisiología se instaló de forma “provisional” en el edificio “Trasatlántico” de la Residencia, una provisionalidad que duró hasta 1934, cuando  se trasladó a las dependencias del Instituto de Fisiología de la Facultad de Medicina de la ciudad universitaria. Constaba de dos plantas. En la superior dos laboratorios bien equipados con kimógrafos e instrumental, el de Negrín y el de sus ayudantes, separados por una biblioteca con 50 revistas de fisiología y cientos de separatas. En la planta del sótano se encontraba el animalario, despachos y otro laboratorio más modesto.

Los primeros ayudantes del Dr. Negrín fueron José María de Corral – Fundador de la Sociedad Española de Ciencias Fisiológicas en 1952 – y José Domingo Hernández Guerra, a los que se unieron José Sopeña Boncompte, Luis Calandre y José Miguel Sacristán. Casi todos ellos ocuparon cátedras en distintas ciudades de España al finalizar su trabajo en el Laboratorio de Fisiología. Las tareas de investigación en esta primera etapa consistieron en la continuación de preguntas que el Dr. Negrín había comenzado en Alemania, como el papel del tronco del encéfalo en el control de la presión arterial, medidadel pH sanguíneo con técnicas electrométricas, la liberación de adrenalina por la médula adrenal, o el papel regulador del páncreas de la glucemia tras la estimulación del nervio vago.

Con posterioridad (1925), jóvenes talentos de la medicina y la fisiología en España se unieron al Laboratorio, como Severo Ochoa o Francisco Grande Covián.La formación de estos jóvenes estudiantes de Medicina, se completaba con experimentos que realizaban en el Laboratorio de Fisiología por las tardes. La planificación de la formación de estos jóvenes estaba bien meditada; la realización de experimentos se completaba con estancias en laboratorios del extranjero punteros en investigación. Severo Ochoa realizó estancias con Otto Meyerhof en Heidelberg donde estudió el papel de la fosfocreatina en la contracción muscular tras la depleción de glucógeno en 1929. También realizó una estancia con Henry Dale en 1932 donde fue testigo de los experimentos que demostraron la liberación de acetil colina tras la estimulación del ganglio cervical. Tanto Meyerhof como Dale recibieron el Premio Nobel en Fisiología o Medicina en 1922 y 1936 respectivamente.Sin lugar a dudas, la etapa de Severo Ochoa en el laboratorio de Fisiología y sus estancias patrocinadas por la Junta le ofrecieron un marco ideal para continuar su carrera profesional.

La estructura del Laboratorio del Dr. Negrín, su ubicación, sus proyectos, el contacto con estudiantes de otras disciplinas de la cultura, y su proyección internacional, lo hicieron el caldo de cultivo fundamental para formación de fisiólogos de primer nivel. A pesar de la guerra civil y la dispersión de los científicos, la labor del Laboratorio de Fisiología fue fundamental para determinar lo que es en la actualidad la Fisiología en España.

Guillermo Álvarez de Toledo Naranjo

Presidente de la Sociedad Española de Ciencias Fisiológicas

Share
Tweet
Share
Share