“El futuro de la psicología debe pasar por la tecnología y el empoderamiento del paciente”

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Foto (ImpactHub Madrid): Carolina Rubio, coordinadora del Cluster for Patient Empowerment, da la bienvenida a los asistentes al evento.

Elsevier es nuevo colaborador del Cluster for Patient Empowerment, una iniciativa multi-actor puesta en marcha en 2016 por el ImpactHub Madrid. Este proyecto cuenta con la participación de diferentes organizaciones e instituciones interesadas en contribuir a la innovación y transformación del sistema sanitario. En esta alianza, que también cuenta con el apoyo de Philips y Takeda, Elsevier suma su experiencia y liderazgo en el debate sobre transformación digital (Diálogos Elsevier)  y el conocimiento derivado del desarrollo de sus soluciones clínicas , que tienen, entre otras metas, consolidar ese objetivo de prevención saludable en la sociedad y, sobre todo, el empoderamiento del paciente que reza en este programa. Este clúster se nutre de acciones bimensuales. La más reciente tuvo lugar este 8 de febrero y versó sobre ‘Tecnología y psicología: ¿Cómo pueden combinarse para ayudarnos a cambiar nuestro comportamiento hacia hábitos más saludables?’

Tecnología y psicología

Cada uno de estos encuentros está guionizado bajo un mismo patrón: una ponencia de expertos y, tras sus exposiciones, una dinámica de grupo entre profesionales para generar sinergias, dibujar ideas y sacar conclusiones y propuestas de futuro. Para esta ocasión, el clúster presentaba dos grandes incógnitas: ¿Cómo podemos incorporar el conocimiento de la psicología a la tecnología y viceversa para generar hábitos de vida más saludables? ¿Puede el big data y la inteligencia artificial (IA) ayudarnos en esta empresa? Para despejar ambas, ImapctHub reclutó a Manuel Armayones doctor en psicología y especializado en epatients, ehealth, persuasión tecnológica y behaviour change. Actualmente es Director de Desarrollo eHealth Center de la UOC en Universitat Oberta de Cataluña (UOC); Nacho de Ramón, licenciado en Psicología y especializado en Neuropsicología Infantil. Completa su experiencia académica con un Executive MBA. En 2014 cofundó el startup Sincrolab, una herramienta que mide y entrena la capacidad cognitiva de los usuarios; y a Juan García Prieto, ingeniero electrónico. Tras 5 años de experiencia en la industria, está realizando un doctorado en neurociencia cognitiva en la Universidad Politécnica de Madrid (UPM).

Durante la actividad grupal y de dinamización se hablaron de apps que te ayudan a reducir el estrés, programas para reconectar con tus hijos o diseñar apps para empoderarse en un cambio de hábitos.

Cambio de hábitos

Tanto los sistemas sanitarios como los ciudadanos sabemos que nuestra salud está determinada en gran medida por nuestros hábitos de alimentación, actividad física y costumbres. Sin embargo, no ponemos el foco en ello. En los últimos años ha habido una explosión de soluciones tecnológicas de salud encaminadas a medir indicadores de salud en tiempo real, pero muchas de ellas no están teniendo el éxito esperado. Para Manuel Armayones “no tienen en cuenta qué nos motiva a cada uno de nosotros”. Este doctor en psicología recuerda los tres pilares básicos para consolidar esas nuevas formas de vida que favorezcan a nuestra salud que señala la propia OMS:

  1. Buena gobernanza: unas elecciones saludables y asumibles
  2. Entorno físico que lo favorezca
  3. Conocimientos sobre salud: empoderamiento del paciente

“Cambiar un comportamiento e instaurar un nuevo hábito es muy difícil”, reconoce Armayanes, “debe ser barato, que implique poco tiempo y que podamos automatizarlo de una manera rápida; así somos los humanos”. Hasta hace unos años la psicología estaba teniendo en cuenta un número de aspectos muy determinado para afrontar este reto, limitada por sus propios recursos: “La irrupción de la tecnología ya está ayudando a ampliar la perspectiva y a mejorar y medir la instauración de nuevas costumbres más saludables (arquitecto de decisiones)”.

Cambiar un comportamiento e instaurar un nuevo hábito es muy difícil. Debe ser barato, que implique poco tiempo y que podamos automatizarlo de una manera rápida; así somos los humanos” –Manuel Armayones

¡Bienvenidos a la ciberpsicología!

Nacho de Ramón tiene claro que “el futuro de la psicología debe pasar, ineludiblemente, por la tecnología y el empoderamiento del paciente; como otros muchos campos de la Salud”. Las barreras a que este proceso se acelere las ubica en los propios psicólogos, “venimos de la rama de la filosofía y nos cuesta creer aún que la tecnología pueda ser una aliada”. Según destacó durante su ponencia, esta transformación no debe dilatarse mucho más en el tiempo, no solo hablando de hábitos saludables, sino, sobre todo, en lo que a salud mental se refiere. De Ramón aportaba unas cifras de lo más inquietantes: el gasto anual en España en salud mental asciende a 83.000 millones de euros (8% del PIB) y solo el 25% de los enfermos están siendo tratados por profesionales. “Estas cifras bajarían ostensiblemente si lográsemos vencer las tres grandes barreras a las que se enfrenta la psicología hoy en día: el estigma social del paciente; la comunicación y los recursos”.

Los psicólogos venimos de la rama de la filosofía y nos cuesta creer aún que la tecnología pueda ser una aliada a la hora de tratar a nuestros pacientes” –Nacho de Ramón

En lo que a recursos se refiere, Nacho de Ramón asegura que se disponen ya de herramientas y aplicaciones suficientes como para vencer a ese ‘estigma social’. “Tenemos Optimism, donde el propio paciente registra de manera online sus sentimientos diarios; B-resol, una herramienta digital contra el bullying; Psious, la app que nos ayuda a vencer los miedos; o el último lanzamiento de Halo Neuroscience, con unos auriculares que dan descargas eléctricas para mejorar el rendimiento del deportista”. La distancia física a la hora de tratar a los pacientes también es otra barrera superada gracias a la tecnología: “Ahí está la terapia online con Therapychat; o Lark, una app que conecta al paciente con su psicólogo las 24 horas del día; o Woebot, muy eficaz en el tratamiento de trastornos de ansiedad y fobia”.

Llegados a este punto, Nacho de Ramón concluía que los recursos tecnológicos ya están en manos de los psicólogos, “ahora la clave es saber cuándo prescribirlos”, aclaraba. “Todo ello nos ha abierto un nuevo campo para explorar: la ciberpsicología o la psicología tecnológica. La tecnología nos ha mejorado de manera exponencial; hay pocos datos objetivos que demuestren que vamos a peor. Ahora sí, en esta nueva relación psicología-tecnología quedan por determinar los términos éticos, legales y de privacidad de datos”.

Inteligencia artificial y big data

Juan García Prieto asumió la responsabilidad de “eliminar el estigma al concepto de Inteligencia artificial (IA)”, la cual considera es contemplada por la sociedad con cierta suspicacia y no aciertan a reconocer el papel trascendental que ya juega en nuestras vidas y, en el caso que nos ocupa, en la psicología. Para empezar, García Prieto subrayaba que “la IA no pretende que las máquinas actúen como humanos. Todos los avances de la humanos han ido de la mano de grandes avances científicos. Este es uno más. Al habla de IA lo hacemos de todo algoritmo que valora al mismo tiempo muchas dimensiones a la vez”. Otro apoyo con mucha consistencia en este nuevo salto evolutivo, estaría en el big data: “Hemos desarrollado la bio-estadística; testando el comportamiento de 1.000 individuos podemos extraer conclusiones sobre hábitos y comportamientos humanos, aplicables a enfermedades como el Parkinson, el Alzheimer… Nunca en la historia de la humanidad tuvimos tal cantidad, calidad y dimensionalidad de datos. Matemáticas biológimante inspiradas con un margen de error menor que el ser humano”.

“La IA no pretende que las máquinas actúen como humanos. Todos los avances de la humanos han ido de la mano de grandes avances científicos. Este es uno más. Al habla de IA lo hacemos de todo algoritmo que valora al mismo tiempo muchas dimensiones a la vez” -Juan García Prieto

A modo de conclusión, García Prieto señalaba cuatro grandes avances en el presente y futuro de la especialidad y su alianza con la tecnología:

  1. -Mejores criterios diagnósticos
  2. -Orientación más experimental de los conceptos
  3. -“Tecnificación” de la disciplina (capaz de programar consejos)
  4. -Criterios basados en IA (un aspecto negativo, ya que son algo difíciles de interpretar)

El ‘visual thinker’ Fernando Viejo-Fluiters transformó las ideas, propuestas y conclusiones nacidas de este encuentro en arte.

Sigue la actividad de Elsevier en el proyecto Cluster for Patient Empowerment a través del siguiente enlace: https://madrid.impacthub.net/evento/cluster-patient-empowerment/

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