Calidad de la información publicada en internet sobre salud

Situación y riesgo del paciente

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Se dice que buscar en internet es como beber de una manguera contra incendios. Conseguimos un gran caudal de información, pero no podemos asegurar la potabilidad o calidad del agua que conseguimos, ya que desconocemos su procedencia. El 70% de los estudios incluidos en un metaanálisis de los trabajos que evalúan la calidad de la información sanitaria publicada en la red señalan que esta es, en general, deficiente1. Los contenidos publicados en lengua española son ligeramente peores que los profesionales, extraen millones de enlaces sobre salud, sin distinguir la calidad de sus contenidos. Aparecen desde artículos rigurosos sometidos a evaluación por pares hasta informaciones totalmente inexactas que alguien ha colgado impunemente por ignorancia, negocio o cualquier otro motivo. Esta tendencia irá inexorablemente en aumento por la creciente popularización del medio y por la mayor facilidad de acceso a la red. En consecuencia, no tenemos por más que aceptar este hecho e incorporarlo dentro de nuestras rutinas asistenciales. Como profesionales debemos ayudar a los ciudadanos a seleccionar e interpretar la información sobre salud que fácilmente obtienen en la red.

Los peligros de la automedicación

Los pacientes en la actualidad acostumbran a buscar información médica relacionada con una enfermedad, síntoma o molestia en internet, llegando con excesiva frecuencia a información no confiable, carente, en muchos casos, de base científica. En muchas ocasiones estos pacientes deciden probar tratamientos caseros, automedicarse, y no ir al médico, ocultando o distorsionando los síntomas, en ocasiones, incluso, agravando algo que pudo haber sido muy sencillo de manejar desde el inicio. Algunos pacientes llegan al hospital ya con una urgencia médica o bien a consulta sin comentar que han tomado medicamentos, causando que los estudios tengan información confusa para el médico o que el tratamiento que el profesional sanitario decidió prescribir no tenga adherencia y por ende, no haya mejoría en el paciente. Algunos pacientes debaten con los médicos sobre su enfermedad, y ponen en duda sus conocimientos, argumentando que la información que poseen “la encontraron en internet”, cambiando por ello las indicaciones del médico, la dosis o hasta abandonando el tratamiento, sin darse cuenta que podrían estar poniendo en peligro su salud.

La aportación de Elsevier

Todas estas acciones no basadas en información científica generan consecuencias gravísimas no solo para el paciente, también para las instituciones de salud: consumo de materiales y medicamentos, equipo, personal, ocupación de camas, quirófanos etc. El que un paciente se deje atender y confíe en su médico plenamente puede cambiar mucho estas situaciones, pero es importante que la información de la que disponga el paciente sea fiable, con base científica y respaldada por organizaciones serias. Herramientas como ClinicalKey aportan una información sanitaria totalmente enfocada a los pacientes y a sus familiares, con un lenguaje sencillo y claro para describir los síntomas, causas, tratamiento o incluso razones por las que se debe hacer un estudio, entre muchos otros aspectos, con la finalidad de que la comunicación entre médico y paciente fluya correctamente. ClinicalKey basa todos sus contenidos en estudios y datos de las instituciones internacionales más prestigiosas; a ello suma el apoyo y asesoramiento de profesionales de la salud dedicados a generar documentos de Educación del Paciente.

Las organizaciones autoras de este material son:

Estos documentos son editables para que el médico anote sus datos de contacto, teléfono de urgencias o consultorio, correo electrónico de contacto, y anotaciones importantes para el cuidado personalizado en casa. Este tipo de soluciones involucran, educan y capacitan a los pacientes brindándoles acceso rápido a información basada en evidencia, presentada de una manera interactiva y amigable. Esto convierte a los pacientes en participantes activos en su atención médica, no solo mientras están con su equipo de atención si no, lo que es más importante, en el hogar donde se llevará a cabo la mayor parte de la atención.

Autor: Alfonso Macias Torres es Account Development Manager de Clinical Solutions Elsevier en EMEALA

Notas

  1. J. Gené Badia, M. Iglesias Rodal y I. Grau Corral Atención Primaria. Principios, organización y métodos en medicina de familia. 20, 337-3351
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