‘Dermatología pediátrica’: clasificar, evaluar y diagnosticar

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Hace escasas semanas salía a la venta la segunda edición de Dermatología pediátrica,  guía de referencia que permite a los profesionales mantenerse al día en un campo en rápida evolución. La obra, firmada por los doctores William L. Weston y Joseph G. Morelli, proporciona 600 imágenes, nuevas fichas y nuevas opciones de tratamiento respecto a la edición anterior.

Para William L. Weston, profesor emérito del departamento de Dermatología y Pediatría de la Universidad de Colorado, uno de los grandes pros de esta segunda versión es la inclusión de una descripción de las lesiones primarias y secundarias, que “ayudará al profesional a colocar el problema de la piel en la categoría adecuada”. En segundo lugar, “la actualización de las características clínicas y el tratamiento de cada condición proporciona nuevas perspectivas para muchas enfermedades de la piel cubiertas en esta entrega”.

Un formato atractivo, práctico y manejable

Pero sin duda alguna, uno de los grandes atractivos de Dermatología pediátrica es su práctico formato, que permite pasar por las tarjetas, con acceso a fotografías clínicas, descripción de las patologías, historia, manifestaciones físicas y tratamiento para más de 150 condiciones en cuestión de segundos. Según explica el propio doctor Weston, “elegimos este formato porque es más valioso en una primera consulta con el paciente”. Además, según explica el propio autor, “facilita una imagen al especialista que puede clasificar la lesión, girar la tarjeta y leer sus características clínicas y el tratamiento a seguir”; dando respuesta rápida a: “¿Es lo que veo? ¿Y qué puedo hacer al respecto?” Una perfecta guía de bolsillo para el diagnóstico de los niños de todas las edades, incluyendo los recién nacidos.

Al formato suma una organización e índice muy estudiados: “Hemos basado el contenido en la frecuencia y gravedad de la enfermedad. Es por eso que ponemos las lesiones de las ampollas en primer lugar porque son potencialmente los más graves”, aclara el doctor Weston.

Referencia para profesionales

La obra es ya toda una referencia entre los profesionales. Para el doctor Weston, esta obra ha sido concebida para ‘vivir’ dentro de “la clínica, la sala de emergencias, o una consulta de urgencias”. En Estados Unidos, según relata el especialista en Dermatología, “es un título muy apreciado por los médicos de atención primaria, que lo usan con frecuencia y lo tienen como un referente”. Para Weston, en las situaciones en las que un clínico se enfrenta a un diagnóstico difícil, “conocer esta obra, y saber cómo usar el índice permite al usuario reducir el diagnóstico hasta unas pocas condiciones y luego separarlas según las características clínicas del caso” con relativa celeridad.

Es una obra ideal tanto para profesionales como para estudiantes o recién llegados a la especialidad. “Para los profesionales de la atención primaria, el estudiante o aquellos para los que la dermatología es un enigma, la obra les conduce a la categoría correcta de la enfermedad y, en última instancia, al diagnóstico”.

El valor de la obra va mucho más allá de ’título de referencia’ para los especialistas en la materia, reside también en su condición de herramienta de tremenda utilidad para otros profesionales de la atención sanitaria a la hora de tratar y diagnosticar a niños con enfermedades en la piel. Para Weston, uno de los grandes retos a los que se enfrenta hoy en día la Dermatología Pediátrica es la escasez de profesionales. Lamenta que en la mayoría de los países los sistemas de salud cuentan “con pocos o muy pocos dermatólogos pediátricos”. Es cierto que “proporcionan un excelente cuidado pero no pueden cuidar a todos los pacientes con problemas dermatológicos”.

Para más información sobre esta obra pinche aquí.

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