Día Mundial contra la Neumonía, que no sea nuestro último aliento

neuomina.jpg

Hoy, 12 de noviembre, se conmemora una fecha ajena para la mayoría de personas, pero que se relaciona con una enfermedad que ha estado presente o la hemos oído por lo menos una vez en nuestra vida, hablamos del Día Mundial contra la Neumonía. Para destacar la importancia de ésta, hemos decidido plasmar el objetivo de la creación de esta campaña mediante un artículo que conciencie acerca de la prevención de esta patología y las atenciones necesarias que requiere, sobre todo en los más pequeños que son los blancos mayoritarios de esta enfermedad y cuyas vidas, en algunos casos, perdieron una batalla que pudo haber sido evitada.

Microorganismos al ataque

Se considera médicamente a la neumonía como una infección aguda de las vías respiratorias inferiores que ataca el parénquima pulmonar produciendo dificultad respiratoria, tos, crepitaciones y en casos extremos la muerte (2). Los virus y bacterias son los responsables más frecuentes de esta infección destacando entre estos la bacteria S. Pneumoniae y el virus respiratorio sincitial (VRS), aunque también son bastante frecuentes los virus estacionarios adenovirus, rinovirus y parainfluenza (1). Entre estos dos grupos de microorganismos las neumonías virales son las más frecuentes en niños. Existen factores ambientales que predisponen a la infección como el tabaquismo pasivo, el smog, la estación del año y el hacinamiento ya sea en el hogar o en guarderías (1).

Cuidados desde la cuna

La mortalidad por neumonía es prácticamente nula en los pacientes pediátricos de los países desarrollados, lo que contrasta con los países en vías de desarrollo donde es la principal causa de mortalidad infantil, responsable de 2 millones de fallecimientos en niños anualmente (20% de mortalidad infantil) (1). Este alarmante dato nos hace preguntarnos ¿Qué podemos hacer para evitar que este número siga creciendo? Por lo que es deber de cada persona, cada padre y cada médico conocer las mejores medidas de prevención de esta infección.

  • Programa de vacunación: Actualmente se cuenta con programas de vacunación en donde se encuentra la vacuna pentavalente, que evita las neumonías producidas por haemophilus influenzae, y la vacuna neumococo conjugada para evitar la neumonía por S. Pneumoniae
  • Cuidados ambientales: Si bien las estaciones frías no producen en si neumonías si son un factor predisponente para la aparición de virus que las generan, así que el aseo y evitar la exposición al clima frio son importante en esta época. Además, es importante evitar la exposición de los niños y ancianos a humo de cigarrillo o de combustión, y evitar aglomeraciones de personas ya que es más probable el contagio en épocas de frio.
  • Programas de promoción de salud: En varios países, Organizaciones No Gubernamentales, e instituciones públicas elaboran programas para la prevención de la neumonía. Es necesario si usted evidencia que presenta un factor de riesgo o sus niños no tienen las vacunas completas, recurrir a estos programas para que les brinden la ayuda necesaria.

Luchemos juntos esta batalla

Lo último que falta señalar es la atención correcta. Hemos hablado de los factores de riesgo y los cuidados, pero si llegase a presentarse esta infección es necesario recurrir de inmediato a un especialista y no tomarse el asunto a la ligera. La Organización Mundial de la Salud (OMS), ha impulsado programas a nivel mundial sobre todo en países subdesarrollados para la prevención y cuidados de la neumonía. Muchos padres confunden a la neumonía con una simple gripe sin darse cuenta el peligro inminente que tienen en frente. La lucha contra esta enfermedad la debemos de librar juntos, y sobre todo brindando apoyo a las personas e instituciones que luchan por una mejor salud para todas las personas

Autor: Gustavo Almeida M. miembro de AEMPPI Ecuador

Referencias