El aprendizaje basado en problemas. Un mejor sistema

Aprendizaje-problemas.jpg

Hace unas semanas, uno de mis profesores comentó en uno de sus seminarios un sistema de formación, a su forma de ver, mucho más efectivo para la carrera de medicina: El aprendizaje basado en problemas.

Este sistema propone lo siguiente: en lugar de darle al alumno un sinfín de clases magistrales en las que, conceptos densos son tratados de forma somera para que éste los estudie por su cuenta en sus “horas libres” (si es que eso existen en la carrera de medicina), se suministra una información básica sobre los problemas a tratar y dichos problemas se resuelven mediante investigación individual por el alumno y, en la sesión siguiente, se tratan y solucionan.

El mismo profesor me proporcionó un estudio en el que en los ensayos realizados con estudiantes de medicina de la universidad de Valencia, los estudiantes demostraban, al final de su formación, tener una mayor capacidad para producir diagnósticos correctos y para sintetizar la información. Sin embargo, los resultados en el MIR de estos estudiantes no eran particularmente brillantes y, ante la queja de los estudiantes, el sistema se canceló.

En dicho estudio, nos especifican los objetivos y reflexiones por parte del alumno descritas a continuación.

Los objetivos y las tareas que se deben cumplir en el ABP son:

  • Utilizar estrategias de razonamiento para combinar y sintetizar la información proporcionada por el problema o situación en una o más hipótesis explicativas.
  • Identificar necesidades de aprendizaje.
  • A partir de lo aprendido, identificar los principios que puedan aplicarse a otras situaciones/problemas.

Al finalizar el análisis del problema o situación, los estudiantes deben identificar qué han aprendido y han de tratar de contestar las preguntas siguientes:

  • ¿Qué cosas nuevas hemos aprendido al trabajar con el problema?
  • ¿Cómo se relaciona este nuevo aprendizaje con lo aprendido previamente?
  • ¿Cómo se relaciona este aprendizaje con los objetivos de aprendizaje?
  • ¿Qué principios se han discutido y cuáles hemos aprendido?
  • ¿Qué de lo aprendido nos ayudará a entender diferentes problemas o situaciones en el futuro?
  • ¿Qué áreas de aprendizaje se han identificado importantes para el problema pero no se han explorado?

Para alcanzar estos objetivos el sistema propone una serie de pasos (podemos encontrar esquemas como este en muchas partes).

Una vez exploradas las características de este sistema y, teniendo en cuenta que el sistema de evaluación consiste en la valoración de las habilidades y aptitudes obtenidas por el alumno, en lugar de optar por la adquisición de datos inertes de corta duración en el catálogo de conocimientos del individuo, todo llama a pensar que éste es el método ideal para el estudio de medicina y demás ciencias de la salud, como la enfermería. Sobre todo la parte clínica, ya que la anatomía sólo hay una forma de aprenderla, por desgracia para todos. A pesar de su eficiencia demostrada, este método no se plantea y en los pocos lugares donde se llegó a aplicar, fue desechado: ¿Por qué?

La primera causa de su baja implantación es nuestra culpa, culpa de los estudiantes que sólo queremos sacar la mayor nota posible en el examen MIR (o la oposición de turno) y para ello, es necesario acumular el mayor número de datos posible, para la cual resulta imprescindible pasar por decenas de asignaturas plasmadas en volúmenes dantescos. Por otro lado tampoco están los profesores por la labor de cambiar el sistema de clases magistrales, en los que son amos y señores del plan de estudios, de esa asignatura que ya tienen más que trillada y no les supone ningún problema a la hora de realizar una evaluación “objetiva”.

Por otro lado, la autoridad en competencia docente del gobierno puede considerar este sistema demasiado caro a pesar de que va mucho más en consonancia con el plan Bolonia en el que nos obligaron a entrar y que no ha cambiado absolutamente nada el plan de estudios de medicina. Tal vez sea el momento de dejar de premiar el conocimiento vacío en medicina y empezar a plantearnos sistemas más integrados en la práctica y en la adquisición de las habilidades que el médico necesitará en el futuro. ¿No os parece?

Share
Tweet
Share
Share