Debate: La biomedicina, ¿una oportunidad o una amenaza?

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Beatriz Atienza

La biomedicina, según la Ley 14/2007, de 3 de Julio, regula la investigación biomédica, la cual excluye de su ámbito las implantaciones de órganos y tejidos, así como ensayos clínicos con medicamentos y productos sanitarios.

Es así, cuando uno se plantea si realmente estamos haciendo lo correcto al denominar “bioMÉDICO/A” al que ejerce estas investigaciones. Hace tan solo 10 años este término no lo encontrábamos entre las Universidades españolas. Incluso la RAE, en la 22a edición decía “Medicina clínica basada…”, y ha sido ya enmendado para la 23a edición, comenzando la definición como “Conjunto de disciplinas como…”

Actualmente, sólo podemos graduarnos propiamente como Biomédicos/as en la Universitat Autònoma de Barcelona [este grado se encuentra entre las posiciones 201 y 250 de la cuarta edición del QS World University Rankings by Subject ] ), la Universidad de Sevilla,  la Universitat de Barcelona , la Universitat de Lleida y la Universitat de València.

Emilio José Delgado

Desde primera hora he vivido el proceso de constitución de la carrera de Biomedicina en mi Facultad. No lo he hecho sólo como estudiante, sino como parte del equipo de Junta de Facultad, conociendo la responsabilidad inherente que teníamos en el proceso, así como toda la información referente a la nueva titulación. Por tanto, el desconocimiento y las reticencias ante esta titulación no son algo nuevo tanto en mí mismo, como en la mayoría de los miembros de dicho equipo.

La Biomedicina en Sevilla no sólo supuso un sobreesfuerzo a nivel de instalaciones, docentes, prácticas…ya de por sí saturadas, también supuso el comienzo de una competencia profesional entre la titulación de Medicina y la nueva Biomedicina. Surgió de la nada, sin especificar el porqué de su razón de ser, su futuro, sus objetivos. Se asemejaba más a la organización de una nueva asignatura que a la de un nuevo grado, al igual que el resto de “Biomedicinas” españolas. Por tanto, muchos no entendíamos el porqué de esta carrera. Tampoco se entendía por qué tenía que ser acogida por la facultad de Medicina. Y así nació la Biomedicina (en mi sincera opinión), gracias a su unión con la Facultad de Medicina.

¿Es realmente necesario un Grado específico para la investigación en el campo de la Salud?

B.A – La figura del Docente en las Universidades no existe como tal, siempre escuchamos “Profesor Docente e Investigador”. Por tanto, cuando un médico se gradúa, lo más común es que realice el examen MIR y haga 4 o 5 años de residencia en un hospital español (cuando no se hace en el extranjero).

Muchos de éstos acaban especializados en el ámbito clínico y el movimiento natural es tender a la súperespecialización. Esto significa que, al final, un cirujano traumatólogo se dedicará principalmente a realizar operaciones de rodilla durante casi toda su carrera profesional.

De este modo, al tender a la superespecialización, pienso conciencudamente que es necesario que exista una figura investigadora especializada que a la vez tenga una visión generalizada del campo de las ciencias de la salud (tanto bioquímica como biología molecular o biofísica). [Todas las palabras anteriores llevan el prefijo bio-, ya que entendemos que son las ciencias que estudian los fenómenos biológicos aplicados a sus principios y métodos].

E.D – Teniendo en cuenta el duro proceso de formación de un médico así como la escasa inversión que realiza España en investigación, se hace necesario un incentivo o un empujón al avance de la ciencia. Sin embargo, el médico desde que nace, crece, aprende y se vuelve un profesional, lleva en sí mismo la función clínica/quirúrgica, la docente, la investigadora, la representativa, etc.

Por mucho que un médico se especialice, siempre podrá llevar a cabo aquellas funciones para las que esté cualificado y para las que quiera dedicar su vida. De la superespecialización nacen los avances. Puede que un médico termine operando rodillas toda su vida pero, si al mismo tiempo realiza un análisis de dichas operaciones, quizás descubra algo innovador que permita mejorar esas investigaciones. Por tanto la investigación médica…por lógica, debería ser cosa de “médicos”. Es absurdo que para paliar los defectos en tiempo, dinero o medios, se cree una nueva titulación que pretenda suplir lo que deberían estar haciendo los médicos con sus propias capacidades. Es irracional formar a científicos “pseudomédicos” que se dediquen íntegramente a la investigación y que quiten a los médicos: puestos de trabajo, funciones, becas, oportunidades, etc.

Con ello sólo conseguimos perjudicar al avance de la ciencia médica y dejar inválidos o en inferioridad de oportunidades, a aquellos médicos que desean dedicar su tiempo/vida a la investigación. Una cosa está clara: a nivel de investigación probablemente el Biomédico estará mejor formado que el médico (en un primer momento).

Todo ello me lleva a la siguiente conclusión. Ni es necesario, ni procede la creación de una titulación concreta dedicada a la investigación médica o biomédica. Lo que hubiera sido necesario, (en vez de buscar “sacar dinero” para la universidad a través de otra titulación), es buscar los medios y las partidas presupuestarias necesarias para mejorar la investigación española, tanto dentro de la universidad como a nivel profesional, pues cada año salen muy buenos médicos y otros sanitarios capaces de hacer que la ciencia avance. Más gente no es mejor.

¿Es lo mismo ser médico que ser Biomédico? ¿Existe algún tipo de competencia profesional entre ambas titulaciones?

B.A – Sólo con ver el plan de estudios, uno lo ve claro: los denominadosbiomédicos estudian prácticamente las mismas asignaturas que los médicos en los dos primeros años y, durante los dos últimos, continuan con su aprendizaje básico del cuerpo humano y la bioquímica. Es como si preparáramos médicos a mitad. Les das los conocimientos básicos y después les dices que solo realizarán investigación, que no serán clínicos.

Por supuesto que no es lo mismo ser médico que Biomédico, pero eso no quita que no vaya a existir competencia profesional entre las titulaciones. Yo he tenido la suerte de no tener que convivir con esta titulación en mi facultad (ni en la Universidad, en general), pero sí que es verdad que aquellos médicos que se subespecialicen o se subespecializaron en la investigación de laboratorio, probablemente acaben siendo sepultados por estos nuevos biomédicos.

Sin embargo, mirándolo desde otra perspectiva… Si los biomédicos están más formados en investigación, pero no pueden llegar a acabar de confirmar sus hipótesis porque no pueden realizar los últimos pasos necesarios para aprobar un fármaco, que serían los ensayos clínicos… ¿No servirían más los médicos en este tipo de puestos de trabajo? ¿No estaríamos ante un intrusismo por parte de los médicos hacia el campo de los biomédicos?

Pero aunque esto no sucediera, si tuviéramos más investigación de base por parte de los biomédicos, esto daría una gran oportunidad a los médicos para poder desarrollar las últimas fases de las investigaciones desde el ámbito clínico, dejando un poco de lado el ámbito de laboratorio para centrarse en la parte asistencial de la medicina.

E.D – Evidentemente no. En mi facultad se ha dado rienda suelta a las actividades que se organizaban en esta titulación “hermana”. Sin embargo, creo que nunca ha quedado muy claro cuál era el futuro de la misma y si realmente era necesaria. En cuanto a la comparación, el médico es lo que ha sido siempre: la máxima figura dentro del sistema sanitario encargado de las funciones clínicas, quirúrgicas, gestoras, etc. Incluso algunas de dichas funciones, pueden ser compartidas con otros sanitarios igual de cualificados como puedan ser los enfermeros (a nivel gestor por ejemplo). Sin embargo, el biomédico ha sido concebido desde sus inicios como: estudiantes que son instruidos en los temas básicos de la medicina y a los que posteriormente se les amplía su conocimiento, en materias destinadas a la investigación biológica y médica.

Según la Ley 14/2007, de 3 de Julio (anteriormente citada por mi compañera) se excluiría del ámbito Biomédico las implantaciones de órganos y tejidos, así como ensayos clínicos con medicamentos y productos sanitarios. Entonces… ¿Por qué tienen asignaturas como “Desarrollo y Tecnología de los medicamentos” o  “Tecnología de la reproducción humana? Si realmente no van a ser médicos, ¿qué sentido tiene que estudien la mitad del temario que debemos estudiar los médicos?, ¿cuál es el objetivo de que den prácticas similares a las médicas? ¿cómo se entiende que que compartan las mismas instalaciones, docentes, medios…ambas titulaciones? Si son distintas… ¿por qué se plantean de una forma tan parecida?.

Con todo esto, llego a la segunda pregunta y la respondo: por supuesto que existe competencia o incluso podría llamarse “intrusismo profesional”. No tiene mucho sentido que los médicos se escandalicen cuando los enfermeros quieren echar un cable con la prescripción farmacológica, y que no lo hagan cuando surge una titulación que va a dejarlos apartados o en segundo plano de la investigación. Tampoco se puede consentir que la titulación de Biomedicina, pueda llegar a perjudicar en lo más mínimo a un Grado de Medicina (ya de por sí está hecho pedazos y con serias carencias). ¿Competencia? Sin lugar a dudas. Lo que ocurre es que los biomédicos aún están perdidos y no han supuesto una “amenaza real”. Cuando se orienten, estoy seguro de que la Organización Médica Colegial soltará algo al respecto, como de costumbre.

¿Ser Biomédico es vocacional? ¿El que estudia Biomedicina, busca ser un médico investigador?

B.A – Cuando le preguntas a un estudiante de 2º de Bachiller estándar, que saca buenas notas, qué quiere estudiar en la Universidad, hoy en día, la mayor parte responderá “me gustaría estudiar Medicina, pero si no puedo entrar, Biomedicina o Biotecnología”.

Ni yo misma sabía de qué trataba el Grado en Biomedicina hasta entrar en la representación y leer planes de estudios. Creo que nos dan una imagen bastante sesgada de lo que realmente es la Biomedicina. Pienso concienzudamente que los estudiantes buscan trabajar con algo relacionado con la Medicina y este es el grado que más se acerca a ésta. Pero no nos engañemos, como bien he remarcado al principio de este artículo, la ley no permite el acercamiento clínico.

Por tanto, queridos estudiantes pre-universitarios: si queréis ser médicos investigadores, estudiad Medicina y no Biomedicina. Ahora, si queréis ser investigadores en el campo de la bioquímica, inmunología o genética, la Biomedicina es vuestro lugar. Pero tened en cuenta que nunca tendréis contacto directo con pacientes.

¿Ser Biomédico es vocacional? Un profesor muy bueno que tuve preguntaba si la vocación realmente existía o era una invención. En mi opinión, existe y es la que nos mueve a llevar un camino u otro de nuestra carrera profesional. Pero también tiene en cuenta la ambición que tenga cada persona. Es por ello que creo que entre los que se embarquen en esta carrera, al igual que pasa con todas, habrá gente con vocación y que habrá querido estudiar eso toda su vida y habrá otras que serán personas que en el último momento cambiaron de opinión o se vieron forzadas a estudiar eso. No podemos generalizar.

E.D – La vocación en sí es algo relativo. Hay personas que entran en Medicina por distintos motivos, algunas incluso sin “vocación” y terminan siendo buenos médicos o gustándoles la profesión. Bien es cierto que Biomedicina puede llegar a ser incluso tan vocacional como Medicina. Por mi parte, he tenido la oportunidad de estar en el salón del estudiante y orientar a gente de Educación Secundaria y Bachillerato sobre el tema. Sus inquietudes para entrar en Biomedicina siempre eran las mismas: dedicarse sólo y exclusivamente a la investigación (en tal caso solía referirles que se plantearan estudiar Medicina, Biología, Farmacia, Química…según sus inquietudes concretas) o bien, hacer algo relacionado con las ciencias de la salud, pero sin tratar con el paciente.

Esos eran los dos criterios que venía la gente consultando para entrar en Biomedicina. Y lo cierto es que debe tener algún componente vocacional, ya que suele tener una nota de corte parecida o incluso superior a la de Medicina. Pero también es cierto que no todos los que entran en Biomedicina saben hacia donde está orientada la titulación, cuáles son sus funciones, su campo de acción, etc. Sólo se meten por la motivación de poder investigar. Incluso conozco el caso de varias personas que se han arrepentido de entrar en Biomedicina, ya que pensaban que sería algo parecido a la “Medicina” y que, o bien han seguido la carrera, o se han cambiado a Medicina o, a día de hoy, están francamente perdidos.

Por tanto, creo que Biomedicina puede llegar a tener un componente vocacional pero también opino que la gente debería informarse mejor sobre ella. No son médicos científicos, ni investigadores médicos, son “Biomédicos”. Su campo de acción está limitado, y su orientación aún no está definida. No digo que en un futuro no puedan llegar a ser necesarios, pero actualmente el que se mete en Biomedicina, tiene que saber muy bien que lo tendrá difícil cuando termine.

¿Tiene futuro la Biomedicina? ¿Cuál crees que será?

E.D- Supongo que sí, que tiene futuro y que lo crearán sus propios egresados a base de luchar para buscarse las habichuelas. Si bien actualmente muchos de ellos están sin trabajo, haciendo masters u otras titulaciones, los hay que a lo largo de la carrera han fundado órganos de representación biomédicos. Con el paso de los años se formarán su propio sindicato y lucharán por definir mejor su situación pregrado, postgrado y laboral.

Respecto a su futuro, pueden llegar a ser un brazo muy potente en el organismo de la investigación científica. Pero reitero que su presencia terminará afectando al resto de titulaciones.

Los médicos probablemente tendrán que formarse para estar al nivel de investigación de los biomédicos e intentar sobrevivir a la propia carga que ya tiene la profesión. Por tanto, los biomédicos siempre lo tendrán más fácil a la hora de acceder a la investigación (que para eso estarán más “cualificados”) lo cual terminará generando malestar en otras titulaciones. Pero en la ciencia a veces “el fin, justifica los medios”, quizás a través de la biomedicina se mejore la investigación española y, de paso, se puedan descubrir nuevos avances que ayuden a los médicos a salvar a sus pacientes. Pero antes de llegar a ese punto, los biomédicos tendrán que hacerse su huequito en el mundo laboral y huir del cliché de que son médicos investigadores. Sólo entonces, podrán llegar a ser una titulación necesaria en nuestro país.

B.A – Recopilando todo lo dicho anteriormente, para mi, los biomedicos serán un complemento a las investigaciones químicas y biológicas aplicadas al ser humano. Éstos tendrán unas habilidades únicas para trabajar desde la base de la investigación y los médicos serán oportunidades clave para colaborar con éstos en la aplicación clínica.

¿Intrusismo laboral? No lo creo. Tal vez somos ahora los médicos los que estamos entrando en el campo de la farmacia y la bioquímica al investigar en estos campos. Los biomédicos en mi opinión, serán aquellos que aúnen las competencias necesarias para comenzar las raíces de las investigaciones.

Más investigación no se correlaciona siempre con más calidad, pero si el aumento de personal capacitado se corresponde con un aumento de recursos invertidos en este área, sí que se verá un aumento en los avances en Medicina y en tecnología para la salud.

Deberíamos empezar a concienciarnos ya de que, en pocos años, estos estudiantes acabarán sus estudios y deberemos proporcionarles una categoría profesional para que no haya una marginación de su profesión y se piense en intrusismo.

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