Weekend Schools: una iniciativa para acercar la ciencia y la salud a los niños más desfavorecidos

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Pie de foto: Nazli Kocyigit, una alumna del IMC Weekend School, muestra el cohete-botella que construyó en clase de astronomía (Fotografía de Alison Bert)

Explorar la ciencia y las profesiones relacionadas con la salud ayuda a los niños de barrios desfavorecidos a expandir sus posibilidades.

Por Alison Bert, DMA

Ámsterdam – Sumala Heinze aún recuerda el día en que conoció el Weekend School (una escuela de fin de semana) durante su clase de quinto. Tras la escuela, ella corrió a casa para conseguir la firma de su madre para la autorización. “Nunca había corrido tan rápido”, comentó. “Puse el papel delante de mi madre y solo le dije: ¡Fírmalo!”.

“Yo quería ser policía y pensé que en el Weekend School podrían mostrarme cómo es la profesión”, dijo Sumala.

Muchos niños tienen una respuesta preparada la pregunta “¿Qué quieres ser de mayor?”. Su profesión soñada suele estar inspirada por el trabajo de sus padres o amigos de la familia o por un personaje de televisión. Y les suele motivar a la hora de trabajar más en el colegio.

Pero algunos niños, especialmente aquellos que proceden de barrios desfavorecidos, rara vez tienen contacto con científicos o se les da a conocer en profundidad las profesiones sanitarias.

Por eso un domingo en el IMC Weekend School de Ámsterdam, los niños aprendieron sobre astronomía y ciencia aeroespacial de la mano de un investigador y un ingeniero.

Pie de foto: El Dr. Markel Vonk habla a los alumnos sobre agujeros negros y gravedad. En la primera fila se encuentran Marieke Struijk van Bergen, organizadora de estas clases para la escuela de fin de semana y Ylann Schemm, Directora del Programa de la Fundación Elsevier.

Con el Dr. Marcel Vonk, un investigador y trabajador del Institute of Physics at the University of Amsterdam, los alumnos aprendieron sobre las ondas gravitacionales y los agujeros negros. “Un agujero negro es realmente una estrella muy pesada”, explica el Dr. Vonk. “Es tan pesada que ni siquiera deja que pase la luz, lo cual la hace muy densa debido a la falta de luz, y no puede verse”.

Después, los estudiantes comenzaron a hacer preguntas. Preguntas científicas como: “¿Por qué los planetas son redondos?” (“Debido a la gravedad, tratan deponer todo lo más cerca posible del centro. Un elemento redondo es simplemente más eficiente”). O preguntas más retadoras “¿Cuánto dinero ganas?”, a lo que el Dr. Vonk contestó: “Suficiente, pero no tanto como un jugador de fútbol profesional”.

Pie de foto: El profesor invitado Alexander Maas, un ingeniero térmico, ayuda a los alumnos a hacer los últimos ajustes en sus cohetes-botella”

“Los estudiantes están muy contentos, pero a la vez, te mantienen alerta”, comentó el otro profesor invitado, Alexander Maas, un ingeniero térmico de Airbus Defense and Space. “Si no te implicas con los estudiantes, desconectan, o te dicen directamente: ‘Esto es aburrido’”.

Nadie se quejó ni se durmió durante las clases ese sábado. En su sesión, Maas ayudó a los alumnos a poner en práctica los principios de la aerodinámica. Construyeron cohetes a partir de botellas de plástico y los lanzaron en el exterior con la ayuda de una bomba para bicicletas.

Pie de foto: Los alumnos lanzan sus cohetes-botella usando una bomba para bicicletas y una plataforma de lanzamiento.
Pie de foto: ¡El despegue!

El aprendizaje práctico con los especialistas es la idea en la que se basa el Weekend School, un programa extracurricular para niños de barrios marginales, muchos de ellos con una gran población inmigrante. Durante 3 años, profesionales voluntarios de diversos campos introducen a los niños en sus profesiones con actividades prácticas.

“Muchos de estos niños no tienen recursos ni oportunidades para explorar más el mundo y conectar con personas de diferentes profesiones”, comenta Marieke Struijk van Bergen, antigua profesora de primaria que organiza estas clases en el Weekend School de Ámsterdam. Allí, comenta, la mayoría de los niños proceden de Marruecos o Turquía.

“Son igual de inteligentes que los niños holandeses de barrios más desarrollados, pero no tienen la misma visibilidad. Es por ello que queremos darles la oportunidad de experimentar con diferentes trabajos. Así, los niños pueden ver que pueden hacer mucho más con su vida, pueden ser médicos o abogados”.

Cómo funciona la escuela

Fundada por empresas y otras organizaciones, los Weekend Schools dependen mayormente de los voluntarios. Los coordinadores de personal forman a los profesores invitados para poder desarrollar las lecciones y las clases, en las cuales tienen el apoyo del personal, alumni y otros voluntarios.

Algunas de las clases son in situ, y otras llevan a los estudiantes al propio campo práctico. Durante la unidad de salud, los estudiantes visitaron hospitales, usaron estetoscopios para monitorizar su pulso e incluso ayudaron a llevar a cabo una ecografía de embarazo.

Apoyando a niños sin recursos con educación STEMM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas y Salud)

Pie de foto: Alumnos construyen un cohete a partir de una botella en la clase de astronomía en la Weekend Shcool, con la ayuda de Ylann Schemm, Directora del programa de la Fundación Elsevier

Con el fin de ayudar a niños sin recursos a tener mayor contacto con la ciencia y la salud, la Fundación Elsevier ha donado 100.000 dólares durante cuatro años al IMC Weekend School. Además, muchos empleados de Elsevier son voluntarios para ayudar en las clases.

La beca forma parte de un programa de la Fundación llamado Diversidad e Inclusión en STEMM(Ciencia, Tecnología, Matemáticas y Salud), que incluye varias alianzas para ayudar a niños sin recursos. En Londres, el White City Maker Challenge ofrece a chavales de entre 14 y 18 años procedentes de una de las comunidades londinenses más marginales, la posibilidad de participar en proyectos relacionados con la ciencia, la tecnología, la ingeniería y el diseño a través de talleres, reuniones al terminar el colegio, formación y equipos de proyectos. En Nueva York, donde existe la juventud más marginal, los alumnos pueden asistir al After-School STEM Mentoring Program, impartido por la Academia de las Ciencias de Nueva York, el cual se está expandiendo gracias a los fondos recibidos por la Fundación Elsevier.

Pie de foto: Alice Ho Siew Lian, Customer Service Manager de Elsevier, como voluntaria en el Weekend School de Ámsterdam.

Quizá la cirugía no es lo mío, después de todo…

La oportunidad de explorar es la motivación de los estudiantes en el Weekend School.

Eliskan Karayigit, también quería ser policía, pero cambió de parecer cuando se quedó fascinada con la arquitectura y “quería hacer edificios bonitos”.

“Realmente me gustaba conocer todas estas profesiones, no solo para poder elegir sino para poder obtener inspiración después”, dijo Eliskan, de 14 años.

Vivika Acharya, de 10 años, dijo que una de las cosas más importantes que ella ha aprendido es que “siempre has de seguir tu instinto a la hora de escoger lo que quieres hacer”. Para ella, era ser médico; siempre ha sido importante para ella ayudar a las personas, comentó, y participar en la unidad de salud reforzó su deseo de trabajar en un hospital.

Para algunos estudiantes, el Weekend School les muestra qué quieren y qué no quieren ser. Sumala, que actualmente tiene 21 años, se dio cuenta de que probablemente tenía demasiada confianza en ser policía, profesión en la cual tenía que tomar decisiones rápidas sobre si, por ejemplo, un sospechoso está diciendo la verdad. Y a pesar del ánimo recibido por parte de un juez que les visitó, también comprobó que el derecho y las leyes requieren mucha lectura técnica.

Actualmente está cursando estudios aeronáuticos en la Universidad de Ciencias Aplicadas de Ámsterdam, con planes de convertirse en controladora aérea.

Si quieres leer más historias sobre las personas y los proyectos fortalecidos debido al conocimiento, te invitamos a conocer más en la web Empowering Knowledge.

“Lo que tienen en común todos estos programas es su compromiso para estimular y alentar a las nuevas generaciones de jóvenes científicos y profesionales de la salud”, comenta Ylan Schemm, Directora del Programa de la Fundación Elsevier.

En muchos casos, los empleados de Elsevier, con su experiencia en ciencia, salud, tecnología y negocios, se presentan voluntarios en estos proyectos, a través del programa de la compañía a nivel global, RE Cares. En el Weekend School, éstos ayudan a los estudiantes y a los profesores.

En Elsevier nos apasiona fomentar la formación de la nueva generación de científicos y profesionales de la salud. Es por ello que apoyamos programas como el IMC Weekend School a lo largo y ancho del mundo, a menudo en lugares donde los empleados de Elsevier participan como voluntarios. A través de actividades prácticas, los niños aprenden sobre profesiones relacionadas con la ciencia, la tecnología, la ingeniería, la salud y las matemáticas de primera mano gracias a profesionales que trabajan en dichos campos. Éstos les guían despertando su curiosidad natural y animándoles a soñar más allá para encontrarse con lo inexplorado. 

Por otro lado, Ayoub Aakuk, de 11 años, añadió el “espacio” a su lista de carreras posibles, además de “medicina”. En la unidad de salud, comentaba, se quedó fascinado cuando un cirujano explicó cómo operar a las personas, pero Ayoub se dio cuenta rápidamente de que abrir y cortar no era para él. Así que decidió que preferiría ser “un doctor para hacer sentir mejor a la gente”.

“No tengo ni idea de qué quiero ser”, dijo, “pero lo que sí tengo claro es que quiero conocer otras profesiones”.

La inspiración tras el Weekend School

Pie de foto: Heleen Terwijn, la psicóloga que fundó el Weekend Shool, ayuda a los estudiantes a construir cohetes con botellas en la clase de astronomía.

Desde que abrió sus puertas en 1998, la Weekend School ha crecido hasta lograr 10 sedes en Holanda y tres en Bruselas. El núcleo del programa es el deseo de cultivar la curiosidad natural de los niños, que tiende a disminuir durante la adolescencia, comentó la fundadora y psicóloga de la escuela, Heleen Terwijn. Su inspiración residía en su propia investigación. Tras finalizar su máster en la Universidad de Ámsterdam. Terwijn realizó un estudio longitudinal sobre las emociones y la motivación. Se centró en el sudeste de Ámsterdam, el primer gran barrio de inmigrantes en Holanda, buscando conocer cómo los recién llegados imaginaban su futuro en la sociedad.

“Me quedé asombrada con los resultados” dijo. “En primer lugar, me inundó de forma positiva el entusiasmo que demostraban la mayoría de los niños de 10 años. Es un grupo de edad muy curioso. Los niños de 10 años básicamente quieren explorar el mundo tranquilamente, están emocionados con descubrir todo”.

Pero esto cambió cuando hizo seguimiento con ellos dos años y medio después:

“En muchos, muchísimos casos, vi que su motivación se reducía. Y vi que podrían llegar a deprimirse, o también acontecimientos perturbadores que llegaban a sus vidas. A los 10 años, todos tienen una infancia muy diferente, pero también sueños positivos sobre su futuro, y todo esto se esfumó. Y reflexionando sobre ello, yo creo que si no recibes en casa o en el colegio inyecciones positivas sobre cómo construir tu futuro (yo lo llamo “vitaminas para tu mente” o “vitaminas para tus fantasías”), es muy difícil ser positivo. Por eso pensé que debíamos cambiar esto construyendo un entorno inspirador para los niños donde pudieran conocer gente que está investigando para el desarrollo de la sociedad”

Se dio cuenta de que sería un trabajo a tiempo completo, por lo que dejó su trabajo en la universidad para construir la organización que apoyaría a la escuela. La fundó en colaboración con la compañía IMC (International Marketmakers Combination).

Estudiando el impacto de forma científica

Estudiar la experiencia de antiguos alumnos es una parte fundamental de evaluar el impacto del programa. Este año, Terwijn ayudó a desarrollar un estudio de impacto junto con colegas de la Universidad de Ámsterdam, de la Vrije University de Bruselas y del IMC Weekend School. Comparando las respuestas de los ex alumnos y de otros grupos de control, los investigadores encontraron que los estudiantes de la Weekend School se desarrollaron significativamente mejor en áreas como la autoestima, la motivación y las relaciones sociales. Actualmente, Terwijn y sus compañeros del Weekend School están buscando expandirse a la educación pública

Mira el vídeo del IMC Weekend Shool

Construyendo una Red Global

El IMC Weekend Shool está buscando expandirse a nivel mundial, empezando en otros países europeos. La organización está buscando emprendedores sociales que establezcan otras “escuelas de fin de semana” en sus barrios y ciudades. El gran foco se encuentra en son barrios marginales o de población inmigrante en grandes ciudades. Para más información visite la web del IMC Weekend School o envíe un email a info@weekendschool.nl.

Para ser voluntario del IMC Weekend School

El Weekend School siempre necesita nuevos voluntarios, así como profesores invitados o formadores que nos ayuden durante las clases. Los patrocinadores también son bienvenidos. Para solicitarlo, envíe un email a info@weekendschool.nl.

Colaboradora Elsevier
Alison Bert, DMA

Como directora ejecutiva de Comunicación de Elsevier, la Dra. Alison Bert trabaja con colaboradores en todo el mundo para publicar noticias diarias sobre la ciencia global y la salud. Anteriormente, fue editora jefe de Elsevier Connect, blog que ganó en 2016 el premio North American Excellence Award for Science & Education.

Alison se unió a Elsevier en 2007, procedente del mundo del periodismo, en el cual era reportera de negocios y bloguera en The Journal News, un diario de Gannett de Nueva York. Anteriormente, fue una guitarrista clásica en la facultad de Música de la Universidad de Siracusa. Recibió un doctorado en música de la Universidad de Arizona, fue estudiante de la beca Fullbright en España y estudió en una master class con Andrés Segovia.

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