Verano y calor: el caldo de cultivo perfecto para enfermedades mortales

Categorias: Consejos, Farmacia

heat.jpg

El calor, correctamente hablando, es aquello que siente un ser vivo ante una temperatura elevada. Anhelamos su llegada porque esta implica el inicio de las vacaciones, de las épocas de playa y piscina y de escapadas veraniegas. Pero el calor puede traer consigo una serie de enfermedades que, aunque son evitables, pueden ser potencialmente mortales.

Nuestro cuerpo tiene diferentes mecanismos para eliminar el calor. La evaporación de la capa de sudor que se crea en nuestra piel, la radiación a través de la piel, la transferencia de calor al aire más frío o la transferencia a una superficie por contacto directo. Estos mecanismos varían depende a la temperatura a la que nos encontremos y la humedad que haya en el ambiente. Cuando la exposición al calor excede la capacidad de nuestro cuerpo a adaptarse a la temperatura, es cuando surgen complicaciones en caso de que sean elevaciones intensas.

Muchas veces los trastornos por calor ocurren por ejercicio a elevadas temperaturas o exposiciones demasiado largas. Estos se ven perjudicados por la obesidad, la humedad del ambiente, las ropas de abrigo, la deshidratación, etc. Los ancianos y los niños son los que poseen un mayor riesgo ya que las personas mayores con mayor frecuencia utilizan fármacos que pueden aumentar el riesgo de padecer estas enfermedades y también se deshidratan más rápidamente. Los niños también están en alto riesgo porque tienen una mayor absorción de calor y producen sudor más lentamente

Algunas de las enfermedades más comunes producidas por el calor son:

  1. El golpe de calor se produce ante grandes exposiciones al sol a temperaturas elevadas y, normalmente, con condiciones de humedad elevada. El golpe de calor clásico toma de 2 a 3 días de exposición en aparecer. En casos de que se esté realizando un ejercicio intenso en un entorno cálido, se puede producir una carga térmica masiva y súbita que el cuerpo no puede modular. En este trastorno la temperatura corporal aumenta, situándose por encima de los 40 grados. Esto puede causar fallos en el organismo o alteraciones del sistema nervioso central y se produce cuando se pierde la capacidad de regular la temperatura del cuerpo, presentando una piel seca y sin sudor. Se suele confundir con una insolación, pero esta es más leve, provocando también visión borrosa, náuseas o llegar a perder el conocimiento. La mortalidad se aproxima al 80%. sin tratamiento rápido y eficaz, que consistirían en refrescamiento intensivo, la inmersión en agua fría o el enfriamiento por evaporación, según considere el personal sanitario.
  2. Los calambres musculares se producen por la pérdida de sales y minerales a través del sudor cuando estos no son repuestos adecuadamente. Suelen ser dolorosos, aunque sean personas bien entrenadas, de hecho, suelen ocurrir sobre todo en atletas, cuerpos militares y trabajadores manuales. Los calambres son súbitos y habitualmente se producen en los músculos de los miembros ejercitados, durando de unos pocos minutos a unas horas. Los calambres pueden comenzar durante o después del ejercicio. Se pueden aliviar con el estiramiento del músculo y el descanso en un ambiente fresco, reponiendo líquidos y electrolitos.
  3. El agotamiento por calor es un trastorno caracterizado por náuseas, malestar, debilidad y otros síntomas diversos, pudiéndose producir cefaleas y taquicardias. En él la capacidad del organismo para regular la temperatura y las funciones del sistema nervioso central no están deteriorados, pero el paciente suele estar deshidratado. La temperatura en el agotamiento por calor habitualmente es normal, y cuando está elevada no supera los 40° El tratamiento consiste en rehidratar al paciente, aunque si los síntomas persisten se debe trasladar a un servicio de urgencias. No son necesarias medidas de refrescamiento como la inmersión en agua fría, pero si la temperatura del paciente es aproximadamente de 40 grados, esta se debe reducir.

Ante un trastorno por calor es importante acudir a un centro sanitario para la valoración de la situación del paciente, ya que esto son emergencias médicas pues existe un riesgo para el paciente. Los primeros auxilios que se pueden realizar a estas personas antes de su traslado son la aplicación de compresas frías en cuello, axilas y cabeza y la colocación de la persona afectada en un lugar sombreado y fresco. Para prevenir las enfermedades por calor hay que aplicar el sentido común y disfrutar del sol y el calor con moderación y control. No hay que pasar demasiadas horas en ambientes calurosos, se debe beber mucho líquido y no realizar esfuerzos físicos ni tomar el sol en las horas centrales del día, momentos donde la incidencia de calor y de radiación solar es máxima.

Autora: María Cholvi

Share
Tweet
Share
Share