Patch Adams: el médico que se juró nunca más tener un mal día

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“La risa es un tónico, un alivio, un respiro que permite apaciguar el dolor”. Charles Chaplin.

Si hablamos de buscar un tratamiento integral y eficaz que cause alivio o curación de una enfermedad, no podemos obviar el nombre de Patch Adams. Este médico no tradicional encontró un tratamiento no invasivo, divertido, universal y gratis: la risoterapia.

Hunter Doherty “Patch” Adams, un médico estadounidense, decía que: “Resulta importante contar con personas que sepan provocar risas en los enfermos, que tengan las capacidades del payaso: adecuado lenguaje corporal, mímica de la cara y expresiones del cuerpo, ya que eso provocará, además de risas en los pacientes, una empatía adecuada entre doctor y enfermo”.  Esta alternativa de manejo de las enfermedades no consiste en una terapia alopática ni homeopática, sino psicológica, siendo el doctor Adams su máximo exponente.

Mediante la risa, como tratamiento complementario, trató especialmente enfermos de cáncer. Enseñar a los pacientes a reírse como herramienta para no tener un mal día, fue el método que mejoró la calidad de la vida de los pacientes, les ayudó a conocerse a sí mismo, y a tener una actitud positiva sobre su enfermedad y sobre su vida.

Risa y salud: una relación infravalorada

La risa junto a la sonrisa son una función innata y lenguaje universal de los seres humanos. Nos permite comunicar y demostrar nuestro estado de ánimo, sobre todo si es una emoción real, sana y contagiosa provocando  un efecto positivo en nuestro entorno y, aunque pudiese parecer sorprendente, en la salud. Hoy en día, se ha demostrado que las manifestaciones de felicidad son consideradas herramientas naturales que prolongan tanto un estado de bienestar corporal como psicológico.

Al reírnos, la risa provoca una cascada de activaciones y cambios fisiológicos involucrando al sistema nervioso central y periférico, sistema cardiovascular, pulmonar, muscular, endocrino  e inmunológico. Diversos estudios han demostrado una íntima relación entre estos cambios y el aumento de producción de ciertas sustancias.

Por ejemplo, la risa está ligada con el aumento de producción de sustancias como las  endorfinassedantes naturales del cerebro con un principio activo muy parecido a la de la morfina que podría ayudar a controlar el dolor. Ocurre lo mismo con la dopamina que actúa en la comunicación neuronal y facilita la agilidad mental, relacionándose con un estado de bienestar psicológico; la serotonina que actúa como un potente analgésico, relajante  y regulador del sueño; la adrenalinaque participa en la activación del sistema simpático e incrementa el estado de vigilia, generando una sensación de dinamismo; los linfocitos T, involucrados en la inmunidad; o la grelina que se relaciona con el apetito y el placer. Además, provoca la disminución de ciertas sustancias como el colesterol que se encuentra relacionado con enfermedades metabólicas y coronarias; la cortisona involucrada en el estrés; entre otras.

La terapia de la risa

La terapia de la risa o risoterapia es una técnica psicoterapéutica que se utiliza para conseguir beneficios a nivel somático y emocional en las personas mediante la risa. Actualmente, se le utiliza como un complemento de las terapias tradicionales ayudando a mejorar la salud de las personas, no de forma totalitaria.

Este método busca hacer sonreír a las personas de manera natural, sana y franca utilizando técnicas como: juegos, ejercicios de respiración, estrategias para reír y así llegar a la carcajada, que ayudan a liberar tensiones del cuerpo y la mente. Además de mejorar el sentido del humor,  ayudan a apaciguar los problemas, para ser afrontados de manera positiva, ocupándose de trabajar el cuerpo y la mente en busca de un equilibrio.

La figura de doctor tradicional generalmente se presenta en una actitud seria. Esto puede provocar estrés y tensión en los pacientes, por lo que la terapia de la risa puede ser una herramienta para fortalecer la relación médico-paciente. No es necesario estar feliz para sonreír, basta únicamente mostrar una actitud positiva ante cualquier situación. El buen humor ayuda a ver los problemas y a buscar soluciones, causando una impresión positiva en los pacientes y creando un vínculo entre médico-paciente de confianza y entendimiento.

Un día para regalar sonrisas

Siendo amables con todos, contagiando sonrisas, se causa efectos positivos en el entorno, todo desde un acercamiento psicológico. Y como se ha explicado brevemente, no solo ayuda a ver el lado bueno de las cosas y de la vida, sino los resultados de la risa trascienden a la salud.

“Tú eres el autor de tu propia felicidad y te corresponde a ti decidir cada mañana temprano tener un día feliz”. Patch Adams.

Autora: Viviana Coellar Cando, AEMPPI UCuenca

Bibliografía

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