Homeopatía: ¿Ciencia o pseudociencia de la salud?

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Homeopatía: ¿Ciencia o pseudociencia?. Poco principio activo o puro azúcar. Autoengaño o confianza a la larga. Muchos dilemas aparecen cuando nos sumergimos en el campo de la medicina alternativa. ¿Por qué se es tan escéptico con este tipo de métodos curativos y por qué a su vez para la mayoría de la comunidad científica no es una ciencia per se?

La homeopatía es considerada por muchas personas como una medicina milenaria, una alternativa menos dañina a los diferentes fármacos que circulan en el mercado con amplio abanico de químicos y excipientes. A diferencia de los medicamentos, la homeopatía trata de reducir estos compuestos químicos al mínimoNo debemos confundir la homeopatía con las medicinas naturales o herbolarias, pudiendo tener éstas últimas una base científica demostrada para su uso médico-terapéutico. La homeopatía busca que con una sustancia que provoca determinados síntomas en una persona sana, en muy pequeñas cantidades, es capaz de curar los mismos síntomas o parecidos en una persona enferma. Es decir, se basa en la ‘desconcentración’ progresiva o sucesiva del principio activo de un medicamento por diferentes medios: dilución (volver a diluir lo diluido en agua, alcohol u otro solvente), dinamización (agitar o centrifugar), etc.

La OMS desaconseja su uso 

Muchos argumentan que al ser una medicina basada en los recursos químicos-naturales contemporáneos de las sociedades de hace más de 200 años (cuando se implementaba) deba funcionar para las diferentes enfermedades que se presentan hoy en día. Otros establecen que es una alternativa eficaz a los medicamentos a los que hoy en día se prescriben en la población –rechazando la sobremedicación debido a las consecuencias secundarias que puedan acarrerar– o simplemente creen que no se debería alterar la naturaleza preprogramada en un individuo o incluso apelando a la llamada memoria del agua. Sea como fuere, lo que está demostrado es que serle exclusivamente fiel a la homeopatía puede llegar a ser realmente peligroso, ya que no está demostrado en absoluto que, por ejemplo, pueda tener efectos curativos en un paciente con enfermedades autoinmunes o en pacientes con cáncer. Y lo peor es que muchas veces se vende como tal aprovechando la situación del enfermo, lo que han criticado duramente las comunidades científicas. De hecho, hace unos meses la Asamblea Nacional de Homeopatía española, en representación de médicos, veterinarios y farmacéuticos, precisaban que esta medicina alternativa en ningún caso sustituye a otros tratamientos oncológicos sino que más bien la homeopatía permite mejorar su calidad de vida y tratar los síntomas asociados a los efectos secundarios de la quimio o radioterapia, proporcionando una mejora a la hora de llevar los ciclos de tratamiento y pueda concluir la terapia, alegando también que los medicamentos homeopáticos los hace perfectamente compatibles con los tratamientos oncológicos. Incluso la misma Organización Mundial de la Salud (OMS) desaconseja el uso de homeopatía para el tratamiento de enfermedades como la gripe común, tuberculosis, malaria, SIDA o diarrea infantil.

Efecto placebo y fe

Sí, probablemente la homeopatía carezca de efectos secundarios pero no por ello cura enfermedades. Desde el punto de vista metodológico y científico, la homeopatía funciona como un efecto placebo, o lo que es lo mismo, el paciente cree estar tratado con la mejor medicina posible y pone toda su fe en ella; se han demostrado casos de pacientes que han abandonado los tratamientos crónicos o puntuales para pasarse a la homeopatía, relatando una mejoría en su vida. No obstante, no hay que olvidar que los medicamentos testados una y mil veces tanto en ratones como en humanos (siguiendo exhaustivamente los principios de los comités bioéticos) no sólo poseen el efecto placebo sino que también actúan en pos de curar o paliar una enfermedad de forma adecuada y probada, teniendo una sólida base detrás de sí que ha culminado después de años de investigación.

Según las comunidades médicas, “decantarse por un fármaco de dudosa eficacia que puede poner en riesgo tu vida está más cerca de ser un acto de fe que de naturismo”.

Y es aquí donde se abre el debate… ¿Homeopatía como ciencia de la salud? En vez de tenerla como medicina alternativa, ¿debemos llamarla medicina como tal?

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