Estrategia mundial contra la lepra, una enfermedad desatendida

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Con motivo del Día Mundial contra la Lepra (28 de enero), expondremos brevemente algunos aspectos epidemiológicos importantes sobre esta enfermedad desatendida que causa graves problemas de salud pública en las regiones más pobres del mundo y que poco a poco parece que comienza a extenderse nuevamente.

La lepra es una enfermedad infecciosa crónica que evoluciona lentamente, cuyo tiempo medio de incubación es de cinco años, aunque los síntomas pueden aparecer hasta pasados 20 años. La enfermedad afecta a la piel, nervios periféricos, mucosa respiratoria y ojos. Es curable y la discapacidad que produce puede evitarse cuando se diagnostica y se trata adecuadamente en las primeras fases de la infección. Presenta un amplio espectro de manifestaciones histológicas-clínicas dada la gran variabilidad de la respuesta inmunitaria frente a la infección por la bacteria; se puede diferenciar la lepra precoz, tuberculoide, lepromatosa o intermedia.

A lo largo de la historia, los enfermos con lepra se han visto condenados al ostracismo debido al rechazo que le producía a las familias y comunidades los signos que mostraban los enfermos (deformidades en las extremidades, mutilaciones, erosiones cutáneas, ceguera, etc.), estigma que hasta hoy día sigue siendo objeto de lucha, ya que, debido a la apariencia física, lleva a la discriminación y abusos de los derechos humanos. En la década de 1940 con la aparición de la dapsona, empezó a haber atisbo de esperanza para los enfermos de lepra, pero poco después se observó que Mycobacterium leprae presentaba resistencia ante la medicación. Fue en la década del 60, cuando se descubrió la rifampicina y la clofazimina, que ambas se añadieron al llamado “tratamiento multimedicamentoso (TMM)” junto con la dapsona. Hoy en día este TMM puede incluir, además, etionamida, protionamida, minociclina y claritromicina. Por ende, el tratamiento para la Lepra es antibiótico. El tratamiento detiene la progresión de la enfermedad en sí, pero no puede revertir las discapacidades. Incluso después de completado el tratamiento, pueden darse reacciones en los nervios, debido a que la bacteria es eliminada muy lentamente del cuerpo. Mientras que las contracturas de los dedos y la parálisis de las manos o los pies se pueden reparar a través de la cirugía reconstructiva, cualquier pérdida de sensibilidad en las manos y los pies es permanente, a menos que se trate muy temprano. Aunque la lepra no es muy contagiosa, se transmite por el contacto directo con fluidos corporales de la nariz y boca, aunque sólo se da cuando hay contacto estrecho y frecuente con enfermos sin tratar.

Aunque parece haber un repunte hoy en día, en las últimas décadas su incidencia y prevalencia han descendido en todo el mundo; la transmisión se realiza de forma directa de persona a persona aunque también es posible a través de la leche materna y por la picadura de mosquitos, por lo que el contagio es improbable en condiciones de salud óptimas (buena higiene y alimentación) a lo que se suma a las altas probabilidades de curación si se diagnostica a tiempo y se sigue el tratamiento de forma correcta.

Olvidada pero no erradicada

La enfermedad puede estar controlada en muchos países pero no en la mayoría. De hecho, la lepra afecta sobre todo a zonas pobres del medio rural de países en vías de desarrollo y/o países subdesarrollados de climas templados, tropicales y subtropicales, lo que implica que regiones pobres que no tengan cobertura sanitaria básica en países que no existen planes de prevención de este tipo de enfermedades sean un foco a tener en cuenta. De hecho, según el último informe de la OMS (2016) durante el año 2015 se detectaron 210.758 nuevos casos, la mayoría de ellos en India (127.326 casos), Brasil (26.395) e Indonesia (17.202).

Puede darse una falsa sensación de que el problema ya está resuelto, lo que implica bajar la guardia y recortar recursos contra la enfermedad. Hay que recordar que la lepra sigue presente en más de 100 países y sus consecuencias, no solo físicas sino también sociales, siguen siendo un problema real y actual y por ende no ha de tomarse esta enfermedad como un problema de salud pública solucionado. Sin ir más lejos, en 2016 en Europa se han reportado más de 50 casos de lepra y en 2017, hubieron ocho casos de lepra en España, aunque siete de ellos fueron contraídos fuera del país sumado a las 24 personas en tratamiento. A nivel mundial, en 2016, último año del que se tiene información, se registraron 214.783 nuevos casos, lo que representa un aumento del 1,9 % respecto al año anterior y supone el primer incremento registrado en cuatro años.

Además, de acuerdo con el último informe de la OMS, referido a 143 países, la enfermedad ha avanzado de forma absoluta en tres regiones: un 30,8 % en el Mediterráneo oriental, un 7,4 % en el Pacífico occidental y un 3,29 % en el sudeste asiático. Además, como mencionamos antes, tres de los 22 países considerados prioritarios por la OMS en la lucha contra la lepra concentran el 82,6 % de las detecciones: India (63 %), Brasil (11,7) e Indonesia (7,8 %). También en el Caribe ha habido repunte de la enfermedad, como en República Dominicana donde se registraron más de 120 casos nuevos.

¿Brecha de género en la lucha contra la lepra?

La asociación Fontilles, entidad española referente en la lucha contra la lepra, impulsa la campaña “Llegar a ellas, llegar a tiempo”  con la que pretende sensibilizar sobre la incidencia de la lepra en mujeres y niñas, así como sus consecuencias. Mujeres y hombres sufren la lepra por igual, pero en el caso de las mujeres, en los países en desarrollo, las desigualdades de género imposibilitan un diagnóstico temprano y una correcta atención médica, constituyendo una barrera en los planes de prevención de esta enfermedad.

Las detecciones en mujeres y niñas suponen solo el 39,2 % del total (84.202) pese a no tener un menor riesgo de contraer la enfermedad, lo que evidencia de nuevo una brecha de género en el acceso a los servicios de prevención, diagnóstico y tratamiento, lo que pone de manifiesto de nuevo la importancia de los determinantes socioculturales de la salud en regiones más pobres.

La lepra, cuestión de estado

Resulta obvio que en las últimas décadas ha disminuido drásticamente el número de casos en todo el mundo excepto en algunas regiones del sudeste asiático. Sin embargo, como mencionamos, parece haber un repunte en los últimos dos-tres años a nivel global, y no sólo en las áreas más pobres. Los países endémicos junto a las ONGs y donantes han aplicado las estrategias recomendadas por la OMS; en América Latina y el Caribe la OPS/OMS formuló en 2012 un plan para acelerar la eliminación de la infección como un problema de salud pública mediante el fortalecimiento de la vigilancia de la enfermedad para garantizar una detección precoz y tratamiento oportuno y la prevención de la discapacidad. Además, en la mayoría de países de todo el mundo, los casos de lepra es de obligada notificación.

En 2016 la OMS presentó su Estrategia mundial para la lepra 2016–2020: acelerar la acción hacia un mundo sin lepra, destinada a reforzar los esfuerzos por controlar la enfermedad. La estrategia se centra en evitar las discapacidades especialmente entre los niños. Reforzar la implicación de los gobiernos, la coordinación y las alianzas, detener la lepra y sus complicaciones y acabar con la discriminación y fomentar la inclusión y el conocimiento sobre la enfermedad son los pilares en los que se sostiene esta estrategia.

La OMS facilita el tratamiento gratuito durante un año a los casos diagnosticados (seis meses en los casos menos graves), que bastaría para eliminar la bacteria y, que si se suministra a tiempo, serviría para impedir el desarrollo de discapacidades.

Bibliografía

  1. OPS/OMS: Enfermedades infecciosas desatendidas, página 67. “La Lepra”. Disponible en: http://www.paho.org/enfermedades-infecciosas-desatendidas-historias/#page/67
  2. OMS: Estrategia mundial para la lepra 2016-2020. Disponible en: http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/254907/11/9789290225874-spa.pdf
  3. Lepra: ocho nuevos casos en España en 2017. Artículo de El Periódico. 25/01/2018. Disponible en: http://www.elperiodico.com/es/sociedad/20180125/lepra-ocho-nuevos-casos-en-espana-en-el-2017-6576986
  4. Fleta Zaragozano. Departamento de pediatría, Hospital clínico universitario, Zaragoza. Lepra: aspectos clínicos y tratamiento. Oct/2001. Elsevier. Disponible en: http://www.elsevier.es/es-revista-medicina-integral-63-articulo-lepra-aspectos-clinicos-tratamiento-13022408
  5. Asociación de enfermedades olvidadas y desatendidas. España. Disponible en: http://enfermedadesolvidadas.org/lepra/
  6. Asociación Fontilles. Sede web: http://www.fontilles.org/
  7. OMS, centro de prensa; Lepra. Disponible en: http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs101/es/
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