Donación de tejidos y cuerpos: ciencia y calidad de vida a través de la muerte

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Es curioso el título que escogí para hablar sobre la 'Donación de tejidos compuestos y el programa de donación de cuerpos', dos temas distintos pero que se relacionan con una nueva tendencia en materia de donación.

En México, acorde a datos del Centro Nacional de Trasplantes (CENATRA) de la Secretaría de Salud, actualmente hay 21.500 personas en espera de un órgano o un tejido: 13.700 lo hacen por un riñón, mientras que otros 7.000 aguardan una córnea. En 2012 había 3,6 donantes de órganos por muerte encefálica, y en 2017 aumentó a 4,5 por cada millón de habitantes. Mientras que en trasplantes aumentó de 3.988, en 2012, a 4.938, en 2017. Hace unos años de cada 10 mexicanos, siete estaban en contra y tres a favor de la donación. Hoy en día se ha logrado revertir esta anuencia: de cada 10, siete están a favor.

Conflicto ético-religioso

Pero, ¿qué sucede con la familia, al morir, o personas que a su muerte posterior a donar órganos, desean que su cuerpo sea donado para fines docentes e investigación? En este sentido Barcelona y el País Vasco (España) fueron los primeros en poner en marcha campañas para animar la donación. En esa época, los departamentos de anatomía se nutrían de los escasos cadáveres que nadie reclamaba, de personas que morían solas sin que nadie les dispusiera un entierro, algo que ocurre todavía en países en vías de desarrollo. Pero, así como las incineraciones fueron abriéndose paso entre la tradicional inhumación, también la generosidad con la ciencia ha ido en aumento.

Por ejemplo, en 2005 murió el crítico de teatro Eduardo Haro Tecglen y todos los periódicos informaron de que no habría entierro porque había donado su cuerpo a la Medicina. Ha sido una gran revolución a antiguas costumbres y tradiciones, a creencias y estereotipos, en el que durante años las universidades han emprendido campañas con charlas en los geriátricos o acercamiento a organizaciones solidarias, obteniendo con éxito un aumento en las donaciones de cuerpos.

Un punto en contra de la donación en México y el mundo; son los seguros de muerte ya que son muy cautivos, uno no deja de pagarlos así sin más, porque sería tirar el dinero de media vida a la basura. Se contratan, generalmente, cuando se tienen entre 38 y 44 años. Y al morir, es una disyuntiva muy grande para la familia.

Infografía centra donzaciónUno de los pocos estudios que hay sobre donantes de cuerpos se elaboró en 2000 en Nueva Zelanda, Irlanda y Sudáfrica, y ponía de manifiesto que este ejercicio de generosidad procedía de gente con menor afiliación religiosa que la media. El 80% manifestaba su deseo de colaborar con la ciencia como principal motivo y eran, además, solidarios con otras causas. Analizando subjetivamente a la población mexicana, hay 87,2 millones de personas que profesan la religión católica, lo que representa que 82 de cada 100 ciudadanos, profesan este credo; es por ello que la religión influye aún en la forma de pensar y decidir por la creencia arraigada, datos bíblicos, e historia misma.

Una opción naciente para la población mexicana altruista y amante de la ciencia y la investigación, actualmente, inició el 'Programa de Donación de Cuerpos de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo', el 10 de Octubre de 2016, a cargo del Dr. Diego Pineda Martínez, director general convirtiendo a México en el tercer país en Latinoamérica, después de Chile y Brasil, que aplica esta opción; mientras que en Europa y Estados Unidos es una práctica común. La modalidad para que una persona sea donadora se basa en la Ley General de Salud, que permite la donación de órganos, tejidos y el cuerpo humano.

Los donantes tienen la oportunidad de decidir los plazos en que desean que sus cuerpos regresen a sus familiares, que puede ser desde un año hasta no ser devueltos.

Reconsidera cuál es tu voluntad al morir y hazlo saber a tu familia: ¿Contribuir a la ciencia, investigación de una nueva cura, medicamento-tratamiento, donar tus órganos? Por ahora solo es una idea pero quizá tu decisión salvará más vidas de la que imaginaste.

Últimos avances: alotrasplante de tejido

Por otro lado, los recientes trasplantes de mano han despertado el interés del mundo en general preguntándose: ¿Es posible? ¿Si se trasplantó la mano, qué pasará con el resto del cuerpo? ¿Y un trasplante de cara, es posible? El viejo sueño de restaurar determinadas funciones orgánicas mediante el trasplante es una realidad y continúa cautivando nuestros sentidos y subconsciente.

Es probable que el alotrasplante de tejido compuesto produzca una revolución tanto en la cirugía reconstructora como en la trasplantadora: tal como ha ocurrido en el inicio de la ciencia del trasplante, a partir de ahora los cirujanos reconstructores y trasplantadores aunarán sus esfuerzos para expandir su campo de acción hacia indicaciones de trasplante más selectivas, cuya finalidad no sea necesariamente salvar vidas.

Los aloinjertos de tejido compuesto se definen como aloinjertos de tejidos tegumentarios y musculoesqueléticos neuro vascularizados destinados a recomponer unidades estructurales, funcionales o estéticas como, por ejemplo, una mano. Estos tejidos no son vitales para el paciente, pero son muy importantes para quienes se enfrentan a una posible reconstrucción de defectos musculoesqueléticos. Entre los especialistas que actualmente están interesados en el potencial reconstructivo de los tejidos vascularizados alogénicos para reparar deficiencias estructurales, alteraciones motoras y deformidades estéticas, destacan los cirujanos plásticos, traumatólogos, otorrinolaringólogos, cirujanos maxilofaciales y cirujanos torácicos. Gracias a la inminente aplicación clínica de los aloinjertos de tejido compuesto, todas estas áreas representan nuevas especialidades que contribuirán a expandir los límites del mundo del trasplante. Una ventaja muy particular es que los Tejidos Compuestos, proveerán a los cirujanos trasplantadores y reconstructores segmentos corporales de reemplazo bien preservado y no traumatizado, sin las limitaciones o complicaciones derivadas de la extracción de estos tejidos del propio paciente.

Por ejemplo, los injertos óseos estructurales intercalares son los homoinjertos que se utilizan para la reconstrucción de grandes segmentos óseos a nivel de los huesos largos en zonas diafisarias o metafisarias, sin afectación de la superficie articular. Aparecen también los injertos osteoarticulares, que reconstruyen un segmento de hueso largo, incluyendo la superficie articular, utilizados en húmero proximal para la reconstrucción de los tumores de hombro. Y qué decir de los injertos combinados con artroplastias. Reparan el segmento óseo resecado pero reconstruyendo la superficie articular con una prótesis, generalmente hecha "a medida".

La experiencia de los últimos 20 años es suficiente para permitir cuantificar unos resultados satisfactorios del 70%, tanto en las escalas objetivas como en las subjetivas. En cualquier caso, no debemos olvidar que la utilización de estas técnicas conlleva una elevada tasa de complicaciones, que pueden alcanzar el 50%, si bien en muchos casos pueden superarse y ser aceptadas teniendo en cuenta que la alternativa es la amputación.

La explicación del porqué del éxito de este tipo de trasplantes es la gran incorporación del aloinjerto al sistema musculoesquelético del huésped, siguiendo un mecanismo de repoblación del huésped o sustitución progresiva. Se ha demostrado que las células mesenquimáticas migran hacia los tejidos del receptor y sustituyen a las alogénicas. Este fenómeno ocurre de forma masiva en hueso, cartílago, tendones y otras estructuras tegumentarias, pero también se ha observado en los aloinjertos de endotelio y miocardio.

Utilizando formulaciones transdérmicas de fármacos inmunosupresores convencionales, como ciclosporina A, tacrolimus, y micofenolato, y algunas de ellas están siendo probadas en ensayos clínicos actuales. Otra ventaja que es apreciable, desde un punto de vista técnico, los Trasplantes de Tejidos Compuestos, constituyen procedimientos quirúrgicos más simples y libres de la morbilidad que se asocia a la obtención autógena de estos tejidos.

Encontrando como desventaja en nuestro país, en quienes se practica este procedimiento quirúrgico por lo general necesitan un costoso tratamiento inmunosupresor, a veces por el resto de su vida. No sólo se trata de la disponibilidad de órganos también se tendría que formar a más cirujanos, construir hospitales, y determinar de dónde saldrán los recursos económicos.

Sin embargo, una nueva era en la Medicina comenzó. La información, investigación, ciencia y continua preparación hará de este proyecto que inicia una realidad y oportunidad inminente.


Referencias
-Infografía: fuente CENATRA
-Organización Nacional de Trasplantes. Memoria-ONT 1994. Rev Esp Trasp 1995;4(2):65-75
-Matesanz R. Presente y futuro de los trasplantes en España. Rev Clín Esp 1995:203-205
-Moran, C. (09 de 12 de 2012). ElPais. Recuperado el 21 de 09 de 2018, de ElPais: https://elpais.com/sociedad/2012/12/07/actualidad/1354907080_792005.html
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