Día Mundial de los Cuidados Paliativos: la conmemoración de la lucha contra el dolor

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“Después de todo la muerte es sólo un síntoma de que hubo vida”.
Mario Benedetti

El 14 de octubre se celebra el Día Mundial de los Cuidados Paliativos, fecha que representa la continua lucha tanto de profesionales de la salud como de pacientes contra el dolor, síntoma común en un diagnostico irreversible e inminente. La búsqueda de brindar alivio a diferentes padecimientos surgió en la edad media en el continente europeo, en donde se crearon los primeros refugios con el fin de ayudar a quienes estaban heridos, enfermos y agonizantes.

Posteriormente, en 1967, aparecería en Londres el primer hospicio que aceptaría a las personas con enfermedades terminales y además daría cabida a investigaciones, docencia y brindaría apoyo a las familias tanto en la enfermedad como en el duelo. Con el tiempo se establecería el término de “cuidados paliativos” incorporado oficialmente por la OMS en 1980. (1)

En la actualidad se debe diferenciar un hospicio de cuidados paliativos, en el caso de los cuidados paliativos se brinda tratamiento a pacientes que tienen una esperanza de vida mayor a 6 meses, si es menor a este tiempo las personas son admitidas en un hospicio que realiza procedimientos diferentes y más adecuados para afrontar estas situaciones.

La aplicación de los cuidados paliativos busca aliviar el dolor experimentado por los pacientes, el mismo que no solo afecta su cuerpo, sino que también los daña de forma psicológica, espiritual y social; estos elementos agrupados reciben el nombre de “dolor total”, el cual es el aspecto en el que actúan los cuidados paliativos. (2)

En estos casos, en que la persona sufre una enfermedad crónica esta no debe ser abordada de un modo enteramente físico, es decir, intentando aliviar los síntomas únicamente con la administración de diferentes fármacos; se trata de un proceso mucho más complejo que requiere la participación de un equipo profesional de salud multidisciplinario que ayude tanto al paciente como a su familia a sobrellevar la enfermedad, a mantener la unión y a regresar un poco de paz a su mente. Este equipo multidisciplinario debe estar conformado por médicos, enfermeras, psicólogos, auxiliares en enfermería y trabajadores sociales. Con el avance de la enfermedad a este grupo se le añaden especialistas en diferentes áreas; cada miembro del equipo ayuda a la familia y al paciente en los aspectos que necesiten con el objetivo de mejorar en lo posible la calidad de vida del enfermo y de sus seres queridos. (3)

Como profesionales de la salud nuestra principal meta es prevenir, tratar y curar la enfermedad, pero cuando esto se encuentra fuera de nuestro alcance el objetivo se modifica, en esos momentos buscamos brindar ayuda a un paciente que no solo se enfrenta a una muerte decidida, sino que también tiene que soportar un periodo indeterminado con síntomas que pueden disminuir en gran medida su fuerza y por consiguiente su ánimo. Por esta razón se necesita gente capaz de evaluar el impacto de la enfermedad y que además sean asertivas al momento de comunicar cualquier situación relacionada al padecimiento, que logren aliviar el dolor, y  mejorar la autonomía y el estado emocional del paciente.

Se debe cambiar la perspectiva de los pacientes y de sus familias, de tal manera que puedan disfrutar los momentos que les queda juntos. Es por ello que las personas encargadas del área de cuidados paliativos tienen una gran carga sobre sus hombros, en ellos está la posibilidad de definir los últimos momentos de la vida de una persona y sus últimas percepciones de sí mismos, de su familia y del mundo que los rodea.

Autora: Katherine Cardoso Arévalo, miembro de AEMPPI Ecuador.

Bibliografía

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