Día Mundial de la Acción contra el SIDA: cifras, prevención y tratamiento

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El 1 de diciembre se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra el SIDA. Millones de pacientes afectados, conjuntamente con el personal de la Salud, familiares e instituciones se unen por promover el conocimiento del impacto mundial que representa esta enfermedad y por una educación en salud sexual y preventiva libre de tabúes, además de exigir políticas gubernamentales que velen por el cumplimiento de los Derechos Humanos sin distinción alguna.

El VIH/SIDA sigue siendo uno de los más graves problemas de salud pública del mundo, especialmente en los países de ingresos bajos o medianos. Gracias a los adelantos recientes en el acceso al tratamiento con antirretrovirales, las personas seropositivas pueden ahora vivir más tiempo y en mejor estado de salud, y a su vez evita la transmisión del VIH.

Hay que reconocer que se ha trabajado en la prevención y la eliminación de la transmisión de la madre al niño, y en la supervivencia de las madres. Este trabajo en conjunto ha propendido al desarrollo de una serie de directrices normativas y ayuda a los países a formular y aplicar políticas y programas destinados a mejorar y ampliar los servicios de prevención, tratamiento, atención y apoyo relacionados con el VIH para todas las personas que los necesitan.

En la presente nota se ofrecen datos actualizados sobre la enfermedad y el modo de prevenirla y tratarla.

Respecto a esta fecha, nos remontamos a 1988 donde se declaró este día por primera vez un 27 de octubre por la OMS en la Asamblea General de las Naciones Unidas. El 1 de diciembre debe ser entendido como una oportunidad para llamar la atención, crear conciencia en la población sobre la existencia de un problema de gran repercusión en la Salud mundial. El SIDA sigue representando un asunto importante y pendiente en las sociedades para que, a través de esa sensibilización, los gobiernos y los estados actúen y tomen medidas o para que los ciudadanos así lo exijan a sus representantes.

Según la Organización Mundial de la Salud alrededor de 20.9 millones de personas se encuentran bajo tratamiento contra el VIH y 36,7 millones están infectadas por el VIH. Estas cifras destacan la evidente necesidad de reconocerlo como un problema de Salud mundial, que al mismo tiempo.

Qué es: causas, transmisión y rechazo social

Las siglas de “SIDA” corresponden a Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida. El SIDA es causado por el Virus de la Inmunodeficiencia Humano, al momento de contraer esta infección nuestro cuerpo en su intento de supervivencia, combatirá la infección a través de la producción de anticuerpos.

Hay que tener en cuenta que ser VIH positivo o estar infectado con el VIH no es lo mismo que tener SIDA. Durante muchos años existe per personas VIH positivas que no se enferman ni muestran una sintomatología evidente. A medida que la enfermedad afecta progresivamente al sistema inmune, y si éste se encuentra comprometido, los gérmenes que normalmente son inocuos, pueden enfermar al paciente. En el campo de la Salud estas afecciones se clasifican dentro del grupo de las infecciones oportunistas.

El VIH se puede transmitir por:

  • Transmisión sexual: Existe contacto directo con secreciones como semen y secreciones vaginales.
  • Transmisión sanguínea: puede ser a través de transfusiones, trasplantes o por vía parenteral.
  • Transmisión perinatal: de madre a hijo (trasmisión vertical), esta puede ser, parto o lactancia.

La enfermedad en sí puede presentarse primero como un cuadro clínico similar a la mononucleosis, con fiebre, faringoamigdalitis, malestar general y linfadenopatía cervical. Después de alrededor de dos semanas estos pueden desaparecer, y los paciente permanecen asintomáticos durante cinco a quince años en promedio. Es frecuente la presencia de enfermedades oportunistas, como el herpes zóster, la candidiasis orofaríngea o vulvovaginal. En estadíos avanzado se nota la presencia de tuberculosis pulmonar, diarrea cróinca, displasias, retinitis por citomegalovirus, y encefalopatía por VIH. Existe una corerelación directa entre la severidad de las infecciones oportunistas con la disfunción del sistema inmune.

Paciente HIV+ con lesión de sarcoma de Kaposi y candidiasis. Imagen: CDC/ Sol Silverman, Jr, University of California.

Con respecto a la campaña de este año en conmemoración de la fecha, se centrará en el derecho a la salud. Con el tema #myrighttohealth se busca proporcionar información sobre el derecho a la salud y la importancia en la vida de las personas, además de mostrar la necesidad de una realización plena del derecho a la salud por y para todos.

Particularmente dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, aquel que sostiene  Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades es el que más se relaciona con la planificación mencionada.

Ahora, es imposible hablar de las acciones emprendidas por el SIDA sin mencionar la labor conjunta de organizaciones mundiales, actuales y futuros profesionales de Salud, así como resulta necesario hacer hincapié en este derecho universal fundamental para nuestro desarrollo humano. Que exijamos este derecho y velemos por su cumplimiento es esencial si queremos cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, además que esto motivará a futuras generaciones a seguir con esta lucha. En países en donde existe un porcentaje alto de personas infectada, como algunas zonas de África, no existe la infraestructura suficiente para la atención y proceder adecuados, las familias no cuentan con los económicos para solventar su manutención y los costos de las medicinas paliativas. Aquí es donde la administración mundial de la Salud ha enfocado sus esfuerzos ameritando una serie de políticas urgentes que busque que la salud de esas personas puede ser atendida, sin dejar de lado que el gobierno tiene su rol intrínseco de elaborar planes de atención para estos pacientes.

Además ser personas sensibles con una realidad, un resultado inmediato es la expresión de formas de discriminación hacia estos pacientes, como miradas de desprecio, malos tratos, y soledad. Lo que desencadena estos comportamientos es la falta de información acerca de la transmisión del virus, algunas personas han llegado a creer solo abrazar a un paciente se puede contraer la enfermedad. El mismo constituye una víctima que necesita un apoyo constante para sobrellevar su condición. Tratarlo de una forma distinta y por sobre todo, de una forma ofensiva, contribuye a hacer más grave aún el aspecto emocional.

El papel del estudiante de Ciencias de la Salud

Como estudiante pienso que debemos tomar como primer paso el avanzar en educación, prevención y refuerzo de políticas públicas que protejan a los grupos vulnerables y se pueda brindar el acceso a tratamiento de manera universal, la promoción de campañas de tamizaje, etc., regulando el curso de una evolución gradualista de la enfermedad durante todos estos años. De esta manera estaríamos atendiendo a la causa del problema, el gran reto representa contribuir al diseño de medidas factibles y viables en los campos de la educación, salud y derecho que contribuyan a reducir las cifras evidenciadas  en los últimos años.

Esto refleja la necesidad de dos puntos muy importantes: el acceso universal al tratamiento y acciones de la sociedad en pro de una educación sexual enfocada en los sectores que muestran una mayor propensión a la infección y adquisición de este síndrome. Por ejemplo, podemos mencionar a las personas homosexuales, los más jóvenes, habitantes de zonas rurales, grupos indígenas, refugiados, etc. Las acciones emprendidas siempre deberán serlo desde el punto de una bioética basada en el conocimiento científico, rechazando cualquier interés económico, político o ideológico que promueva avances notorios en cada país dentro del contexto de salud pública, derechos humanos y justicia social. Ninguno de nosotros puede ni debe permanecer ajeno al problema.

Autora: Germania Muñoz, Oficial Nacional de Intercambios de Investigación de AEMPPI Ecuador