Día Mundial contra la Hepatitis: la ciencia apura para frenar 4000 muertes al día

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Este 28 de julio celebramos por séptimo año consecutivo el Día Mundial contra la Hepatitis desde que se estableció durante la Asamblea Mundial de la Salud en el año 2010. Un día que nos recuerda la importancia que tiene esta enfermedad vírica, siendo una de las más grandes amenazas a la salud pública.

Se vio la necesidad de poner una alerta a esta causa debido a que no se pueden pasar por alto un mayor número de nuevas infecciones, especialmente por hepatitis C; y lamentablemente las cifras de muertes por hepatitis se han registrado en ascenso.

Cualquier persona podría llegar a infectarse, existen aproximadamente 400 millones de personas infectadas a nivel mundial, tenemos 4.000 muertes diarias a causa de la hepatitis. Se estima que provocan la muerte de 1,4 millones de personas por año por infección aguda y por cáncer hepático y cirrosis asociados a las hepatitis, una mortalidad comparable con la del VIH y la tuberculosis. Además la Hepatitis C es 10 veces mas infecciosa que el HIV.

Cinco tipos de virus

Existen 5 virus de la Hepatitis (A,B, C, D, E); presentan diferentes tipos de transmisión, a distintas poblaciones y aunque todos causan un daño hepático, afectan cada uno en una manera particular. Es por eso que se deben adoptar medidas que puedan abarcar a todos los virus y que a la vez sean dirigidas específicamente a cada uno de ellos.

Las hepatitis B y C se transmiten por la sangre, eso quiere decir a través de inyecciones, procedimientos médicos, transfusiones sanguíneas, contacto sexual, etc. También existe la transmisión materno-fetal de la hepatitis B que es de especial importancia en lugares donde la prevalencia del virus es elevada.

La hepatitis D de igual manera se transmite por la sangre, sin embargo esta afecta solo a quienes tengan una previa infección de hepatitis B. Y las hepatitis A y E son infecciones transmitidas por el agua y los alimentos contaminados, estas no provocan una enfermedad hepática crónica y su prevención se basa en el control de las condiciones sanitarias de los alimentos y de la vacunación.
Pero ya estamos en acción pues la Estrategia Mundial del Sector de la Salud Contra las Hepatitis Víricas 2016-2021 contiene los primeros seis años del programa de acción sanitaria que en el 2030 culminara dando cumplimiento a la Agenda para el Desarrollo Sostenible de dicho año, con la meta de alcanzar la detección del 90% de las personas con infecciones por Hepatitis B y C, y que el 80% de los pacientes hayan recibido tratamiento adecuado.

Estrategia 2016-2021

Se ha puesto en marcha un sistema de información estratégica que ayudará a comprender la importancia de la enfermedad. Se fortalecerán los sistemas de salud para que puedan dar una atención de alta calidad, accesible y con intervenciones que puedan dar buen impacto a las cifras conocidas. Se propone estrategias que reducirán los costos aumentando la eficiencia y disminuyendo el riesgo.

Todos podemos y debemos tomar acciones, las herramientas con las que disponemos son varias, las vacunas son eficaces para prevenir las hepatitis A, B y E, y ya se aplican programas de vacunación infantil a bajo costo en diversos países. De igual forma la transmisión maternoinfantil se puede prevenir con la administración oportuna de una vacuna de dosis neonatal y además la intervención podría mejorarse con pruebas prenatales y la administración de antivirales. Las infecciones producto de accidentes laborales en entornos de atención a la salud pueden reducirse con la aplicación estricta de precauciones universales en intervenciones medico invasivas, promoción de medidas de seguridad de inyecciones y la garantía de un suministro de productos sanguíneos de forma segura. A quienes son consumidores de drogas inyectables se les puede brindar un acceso a dispositivos estériles y un tratamiento contra la drogodependencia. Por último existen ya medicamentos contra la hepatitis C que logra tasas de curación superiores al 90%; y aunque la hepatitis B no tiene cura se puede dar un tratamiento para controlar la enfermedad.

Autora: Sofía Almeida (AEMPPI Ecuador)

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