Día Internacional del Orgullo LGBT: en el acto de atención, futuros profesionales de las Ciencias de la Salud

Dia-Orgullo-LGTB-2018.png

Identificarse como lesbiana, gay, bisexual, transexual o intersexual no es sinónimo de inhumanidad, al contrario, lo es de humanidad. Sin embargo, a lo largo de nuestra historia, tal ha sido el desconcierto de la sociedad que, cientos de miles fueron y han sido condenados desde las formas más sutiles a las más groseras y toscas; pues, se plantea que ‘hombre naciste y hombre serás’. En este contexto, cansados de guardar silencio y ‘vivir teniendo cuidado de quién o quiénes puedan descubrir mi secreto’, el 28 de junio de 1969 en los Estados Unidos de América, la comunidad LGBT luchó contra un sistema que perseguía a los homosexuales con beneplácito del gobierno, consolidándose así, como el catalizador del movimiento moderno pro derechos LGBT en el mundo. Es por esta razón que, hoy celebramos un aniversario más del Día Internacional del Orgullo de LGBT o Día del Orgullo Gay. Ahora bien, ¿en qué medida el glorioso acto de finales de los años sesenta cambió la vida de la comunidad LGBT? Y, ¿cuáles son los desafíos que enfrenta actualmente la comunidad en cuanto a la lucha por inclusión y respeto de derechos refiere? En adición, como estudiantes de Medicina ¿de qué forma podemos proceder en el acto de atención?

Breve reseña de los actos sucedidos el 28 de junio de 1969

Varios movimientos sociales, como el ecologismo, el pacifismo y el feminismo habían sentado ya la discusión sobre la mesa de la constitución norteamericana con la finalidad de exigir cambio y, sobre todo, respeto por los llamados derechos. Pero, la gota que derramó el vaso se remonta a la tarde del 27 de junio de 1969, cuando el cadáver del más grande ícono gay —Judy Garland— llega de Londres a Nueva York a motivo de suicidio. Bajo el nombre de los ‘Disturbios de Stonewall’, el enfrentamiento tuvo lugar a razón de la más absurda excusa, ‘una limpia’ del prostíbulo más escandaloso, con conexiones con la mafia, sin licencia de expender alcohol y, albergue de latinos y afrodescendientes, a groso modo, un barrido del Stonewall Inn —un bar delegado por la sociedad norteamericana para miembros de la comunidad LGBT— por parte de la policía. Sin ánimos de soportar una reada más y altamente sensibilizados por la muerte de Garland, alrededor de 2000 personas se enfrentaron a tan solo 400 policías, esto, el día 28. Así, grupos de activistas empezaron a aunar y concentrar esfuerzos para meses más tarde, conformar el Frente de Liberación GayGay Liberation Front, GLF—, mismo que siguió constante en su lucha por la libre expresión de la orientación sexual sin temor al arresto, maltrato y vejación. De ahí que, el impacto sumado en varias universidades, organizaciones no gubernamentales y periódicos del país haya permitido alzar una voz nuevamente, ‘Gay Power!’. Siendo que, el 28 de junio de 1970 aproximadamente 10000 personas asistieron a la primera marcha del ‘Greenwich Village’ en conmemoración de los hechos sucedidos en el Stonewall Inn, consolidándose así, como la primera marcha del ‘Orgullo Gay’. (1, 2)

La vida de la comunidad LGBT hasta finales del siglo XX e inicios de siglo XXI

Evidentemente, los activistas de las tres últimas décadas del siglo XX, lucharon por una mayor aceptación social y, lo consiguieron, esto, sin considerar la oposición por parte de grupos religiosos y, otros basados en la ciencia y la moral. De ahí que, la despenalización de las prácticas homosexuales haya sido una realidad, a más de: 1) abolición del hostigamiento a homosexuales ‘encubiertos’; 2) presentación de la ‘Ley de Mejoramiento de la Sentencia de Crímenes de Odio’ en contra de la discriminación por origen, sexo, discapacidad y orientación sexual; 3) eliminación de la homosexualidad del ‘Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales’ (DSM-II) de la ‘American Psychiatric Association’ (APA) y; 4) presentación de la primera ley federal sobre los derechos de los homosexuales para abordar la discriminación basada en la orientación sexual. Mientras que, las generaciones de inicios del siglo XXI, lucharon por por reconocimiento social e igualdad de derechos, entre éstos: 1) matrimonio; 2) seguridad social; 3) herencia; 4) servicio militar abierto; 5) prohibición de la discriminación laboral como parte de la ‘Corte de Apelaciones del Séptimo Circuito’ y la ‘Ley de Derechos Civiles’ y; 6) pleno activismo judicial. (2, 3)

Nuevos desafíos, lucha por inclusión y respeto por sus derechos

Actualmente, los derechos legales para gays y lesbianas —en Estados Unidos y la Unión Europea— se están reconsiderando por parte de los gobiernos, y —aunque las probabilidades de remisión son bajas— la comunidad mundial ha puesto en manifiesto su descontento. Además, el hecho que el precio de los seguros de salud haya subido deja sin acceso a atención alguna a los miembros más pobres de la comunidad y, más particularmente cuando de VIH/SIDA se trata. También, se ha invisibilizado y silenciado —contra su voluntad— a los miembros de la comunidad, dando paso así al planteamiento de leyes y reformas gubernamentales sin fundamento estadístico y legal. Por otro lado, en países de tercer mundo, donde la democracia, la sociedad civil y los derechos humanos son escasos o enfrentan grandes dificultades, la reacción de la comunidad consiste en un ‘ataque preventivo’ destinado a detener el movimiento de los derechos de los homosexuales antes de que pueda ganar su equilibrio, lo que implica aprobar leyes que penalicen o vuelvan a criminalizar la homosexualidad y que prohíban la promoción de la misma. De lo anterior, vale mencionar que, desde cierto punto, los desafíos que la comunidad enfrenta tanto en oriente como en occidente, reflejan la unidad y solidez del proceder de ésta, a más del constante compromiso consigo mismos y las futuras generaciones. De ahí que, las mil y una razones por las que se busca invalidar una lucha de años no tenga otro sustento sino el que plantea una población y gobierno anti-LGBT. (4, 5)

Estudiantes de Medicina y futuros profesionales de la Salud

Muy aparte de lo expuesto, los jóvenes y adultos lesbianas, homosexuales, bisexuales y transgénero, constituyen un grupo mucho más vulnerable que sus pares heterosexuales, esto,  desde la salud orgánica y mental. Por razones que incluyen discriminación, acoso, daño físico, falta de apoyo familiar, social y homofobia internalizada, frecuentemente son susceptibles a: abuso de sustancias, asunción de riesgos sexuales, suicidio, depresión y, estrés.  Todo ello y, como parte de la estigma en el ámbito hospitalario, motivó a las comunidades LGBT a proporcionarse mejores servicios de salud de los que no podían obtener en entornos de la población general. En su forma más temprana, estos consistían predominantemente en servicios médicos generales, de salud mental y de salud sexual en organizaciones LGBT que operaban pequeñas clínicas de salud. Más tarde, se incluirían servicios especializados, tales como: terapia de duelo, prevención de cáncer, grupos de apoyo entre pares y programas para el VIH. (6)

Ahora bien, este tipo de servicios no están disponibles en muchos de los países en los que —de alguna forma— se reconoce a la comunidad LGBT y, no se diga en aquellos que se niegan, por ello, como estudiantes de medicina y futuros profesionales de salud, en vez de obedecer a nuestra afinidad o disensión con la comunidad, debemos atender a: 1) prestación de servicios de salud de calidad, sin ánimos de recriminación o distorsión; 2) disposición y facilidad de información válida y actualizada, sin ánimos de lucro u otros y; 3) fortalecimiento de condiciones sociales que sirvan para proteger a los grupos de lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros y homosexuales, así: apoyo escolar (iniciativas de espacio seguro y ‘Gay Straight Alliance’ o clubes similares) y, apoyo de familiares, amigos y miembros de la comunidad. (7)

Reír, luchar y amar, ¡eso es orgullo!

Finalmente, la comunidad LGBT —aunque pasen los años— seguirá siendo uno de los grupos más vulnerables. De tal forma, seamos de oriente u occidente, seamos creyentes o agnósticos y, estemos o no de acuerdo con el respeto y lucha por los derechos de la comunidad LGBT, en algo debemos concordar, y es que, a pesar de no recordarlo, seguimos siendo humanos y, humanos es sinónimo ser, de vivir, de permanecer. Por ello, en vez de poner nuestra vida en quien es como es, pensemos que, a diferencia de nosotros, al menos ellos, no han perdido la bonita costumbre de reír, de luchar y, ante todo, de amar.

Autora: Damary S. Jaramillo, AEMPPI – Ucuenca, Miembro de AEMPPI Ecuador

Referencias

-Cocciarini N. 28 de junio de 1969: Disturbios de Stonewall. Rosario, Argentina: Universidad Nacional del Rosario, Centro de Estudios Interdisciplinarios; 2010. http://www.puds.unr.edu.ar/wp-content/uploads/2014/07/UNIDIV-Stonewall_Inn.pdf.
-Rodríguez F. La revolución de nuestros tiempos [Internet]. Junio, 16 de 2014 [citado, 9 de junio de 2018]. Disponible desde: http://www.elbeisman.com/article.php?action=read&id=252.
-CNN Library. LGBT Rights Milestones Fast Facts [Internet]. Abril, 1 de 2018 [citado, 9 de junio de 2018]. Disponible desde: https://edition.cnn.com/2015/06/19/us/lgbt-rights-milestones-fast-facts/index.html.
-Arana G. The Most Urgent Queer Political Battles to Fight in 2018 [Internet]. Enero, 1 de 2018 [citado, 9 de junio de 2018]. Disponible desde: https://www.them.us/story/the-most-urgent-queer-political-battles-to-fight-in-2018.
-Encarnación O. The Global Backlash Against Gay Rights, how homofobia became a political tool [Internet]. Mayo, 2 de 2017 [citado, 9 de junio de 2018]. Disponible desde: https://www.foreignaffairs.com/articles/2017-05-02/global-backlash-against-gay-rights.
-Martos A., Wilson P., Meyer I. Lesbian, gay, bisexual and transgender (LGBT) health services in the United States: Origins, evolution, and contemporary landscape. PLoS One. 2017; 12(7): e0180544. http://doi.org/10.1371/journal.pone.0180544.
-Wolowic J., Heston L., Saewyc E., Porta C., Eisenberg M. Chasing the rainbow: lesbian, gay, bisexual, transgender and queer youth and pride semiotics. Cult Health Sex. 2017 May; 19(5): 557 — 571. http://doi.org/10.1080/13691058.2016.1251613.
Share
Tweet
Share
Share