Conocimientos y actitudes sobre voluntades anticipadas en profesionales sanitarios

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La planificación anticipada de la asistencia sanitaria es un estilo de relación sanitaria basada en el respeto de las decisiones autónomas de los pacientes y una herramienta para poder gestionar adecuadamente las decisiones al final de la vida. La cabecera de referencia JHQR en calidad asistencial comparte los resultados de un estudio cuyo objetivo fue conocer las actitudes y conocimientos sobre voluntades anticipadas y recursos para la planificación anticipada de la asistencia en profesionales sanitarios. El trabajo de campo se llevó a cabo en Madrid durante los años 2016 y 2017.

Un proceso voluntario de comunicación y deliberación

La planificación anticipada de la asistencia sanitaria (PAAS), también llamada planificación anticipada de las decisiones es una consecuencia del nuevo estilo de relación sanitaria, basada en el respeto a las decisiones autónomas de los pacientes. Se define como un proceso voluntario de comunicación y deliberación entre una persona capaz y los profesionales sanitarios implicados en su atención, acerca de los valores, deseos y preferencias que quiere que se tengan en cuenta respecto a la atención sanitaria que recibirá como paciente, fundamentalmente en los momentos finales de su vida.

En los últimos anos, España ha presentado desarrollo legislativo en torno a los "documentos de voluntades anticipadas/voluntades vitales anticipadas" (VVAA) o “instrucciones previas” y la regulación de los registros, a lo que se suma una abundante legislación autonómica complementaria. Esto lleva a pensar erróneamente que la PAAS es el nombre que se da al conjunto de estos documentos que reflejan la voluntad de las personas cuando ya no se encuentren en condiciones de expresarlas personalmente, lo que es verdad solo a medias, porque la PAAS no se limita a la cumplimentación de unos documentos con valor legal, sino al cambio en el estilo de la relación sanitaria.

El desarrollo de marcos jurídicos es necesario, pero no suficiente, para que las herramientas de toma de decisiones al final de la vida se incorporen a la práctica sanitaria, y a y valores de los pacientes.

A raíz de los frustrantes resultados del estudio SUP-PORT se planteó la necesidad de reorientar la estrategia de implantación de las voluntades anticipadas. Los esfuerzos dejan de estar centrados en los documentos y dirigen el foco a la necesidad de suscitar procesos comunicativos entre los profesionales, pacientes y familiares que ayuden a mejorar la calidad moral de las decisiones al final de la vida.

La convicción desarrollada por los autores que han allanado el camino de la PAAS, es que solo mediante la educación se podrá avanzar. Avanzar en planificación anticipada exige recursos y procesos de maduración social, en un clima de deliberación democrática sobre los proyectos personales y colectivos en torno a la vida, la salud, la enfermedad y la muerte. La PAAS es, ante todo, una cuestión ética y una exigencia inherente al desarrollo de la asistencia sanitaria.

Conocimientos sobre voluntades anticipadas

Es necesario explorar los conocimientos y actitudes de los profesionales y de la sociedad respecto a la PAAS; esto puede permitir establecer estrategias formativas y educacionales que ayuden a gestionar adecuadamente las decisiones al final de la vida.

El objetivo principal del estudio fue conocer las actitudes y conocimientos sobre las voluntades anticipadas en profesionales sanitarios del Hospital Universitario de Móstoles y centros de atención primaria (AP) dependientes, en el periodo comprendido entre 2016-2017.

Los objetivos secundarios fueron describir los conocimientos sobre recursos que facilitan el proceso de la PAAS y analizar las diferencias existentes entre los distintos grupos profesionales.

Conocimientos sobre recursos para la PAAS

El estudio concluyó que un 42% de los profesionales encuestados no sabía si las instrucciones previas están reguladas por la Comunidad de Madrid y un 18,6% había leído dicho documento. Un 4,6% de los profesionales informaba tener su documento de instrucciones previas hecho.

Respecto al registro de instrucciones previas de la Comunidad de Madrid, un 4,6% (20) refieren tener clave de acceso a las mismas y un 11,4% (49) conoce el modo de acceder.

Un 41,5% (179) de los profesionales de la muestra conoce los recursos paliativos de su centro, pero más de un 60% (269) no sabe cómo acceder a dichos recursos.

Respecto al profesional a través del cual acceden a los recursos paliativos, respondieron el 19% de profesionales, siendo el médico seguido del equipo de paliativos los más utilizados (26% y 17% respectivamente).

Analizando los conocimientos sobre recursos de la muestra en función de la categoría profesional, los resultados muestran que un 53% de los TCAE no saben que las instrucciones previas están reguladas por la Comunidad de Madrid, seguido de los EF (50%), DUE (37%) y médicos (24%). Un 28% (34) de los médicos lo han leído, frente a un 20% de los DUE, un 13% de los TCAE y un 8,3% de los EF. El 84,5% de los DUE no sabe cómo acceder al registro, un 82% de los AE, un 66% de los médicos y un 41,6% de los EF.

Un 83,5% de los médicos declaran no tener las instrucciones previas realizadas, frente a un 92% de los DUE, un 90% de las TCAE y un 100% de EF.

El 54,5% de los médicos conoce los recursos paliativos de su centro, en el mismo porcentaje saben acceder a ellos y un 56,5% conoce algún centro de cuidados paliativos. Un 51% de los DUE conocen los recursos paliativos de su centro, un 41% sabe acceder a ellos y el 62,5% conoce algún centro.

Buena voluntad; falta de formación

Los estudios que han valorado la situación de las voluntades anticipadas en nuestro país fueron iniciados hace una década y se recogían actitudes favorables de los profesionales médicos y de enfermería hacia la utilidad de las voluntades anticipadas. Nueve años después, esta actitud favorable sigue obteniendo una alta puntuación en nuestro estudio, pero el nivel de conocimientos de los profesionales sobre las VVAA y la PAAS siguen reflejando carencias. Estos déficits formativos también son detectados en estudios realizados a nivel internacional, donde los contextos organizativos pueden ser diferentes, pero la percepción de la falta de formación sobre la toma de decisiones al final de la vida también suceden.

Aunque la PAAS no se limita a la cumplimentación de unos documentos con valor legal, y dado el marco actual en el que nos encontramos en la Comunidad de Madrid, donde se han incorporado registros de instrucciones previas en hospitales y en Centros de Salud, este escenario puede exigir una mayor responsabilidad, directa e indirecta, de los profesionales sanitarios respecto a los conocimientos relacionados con el documento y el procedimiento en sí.

Además de este aspecto administrativo, es necesario incorporar en la relación sanitaria y en los actores que la conforman, herramientas de comunicación que permitan explorar e introducir en el discurso aspectos relacionados con el proceso de morir, proyectos de vida, y valores y creencias que van más allá del aspecto legislativo en cuestión.

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