¿Cómo viven las ciencias sanitarias en Europa y cómo en Latinoamérica?

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Aquí en Chile las Ciencias de la Salud son muy apreciadas, a nivel de sociedad como funcionarios y a nivel cultural, siendo la carrera de médico la más soñada por los padres. Hay un dicho en esta época de crisis laboral: “Siempre hay enfermos”, por lo que el área de la salud es bastante incitada a nivel familiar. También es bastante bien remunerada, y obviamente ha de serlo si se tiene el peso de la vida de cada paciente sobre sus hombros.

En cuanto a universidades la oferta es variada, tanto en precios como en calidad y esto ocurre a nivel mundial. En Chile, la carrera de Medicina va desde 3 y medio a 8 millones de pesos (aproximadamente 2.336.915 a 5.341.520 dólares) considerando matrículas (las que varían según el plantel, siendo anuales, semestrales o solo al inicio de la carrera); la carrera de Enfermería ronda los 3 millones de pesos (2.003.070 dólares aproximados) y mi carrera, Bioquímica va entre 2 y medio a 5 millones de pesos (1.669.225 a 3.338.450 dólares aproximados).  En cuanto a España, las carreras antes mencionadas varían brutalmente entre el área pública y el área privada, por ejemplo la carrera de Medicina va desde 2.000 a 25.631 dólares, y ocurre lo mismo en las demás carreras del área de salud o ciencias de investigación. De todas maneras, el costo de educación en Chile se acerca al costo de educación pública de España, a pesar de que la educación española se considera excesiva, acercándose al costo de Alemania.

Lo bueno es que existen becas para poder ingresar, las que se enfocan en calificaciones obtenidas anteriormente, condición socioeconómica  y puntaje de ingreso, esto para ambos países es similar. En nuestro país, existen becas para ingreso, sin embargo la brecha social de todas maneras se agranda dado que los colegios (educación previa a la universidad) varían mucho la calidad de la educación según la paga que se recibe y la localización geográfica. Pero de que hay variadas opciones, las hay. De que se puede, se puede.

He visto mucho orgullo por ejercer profesiones del área directa de salud, por salvar a un paciente o mejorar su calidad de vida, pero, al menos en este país, la investigación científica está bastante olvidada. Los médicos, enfermeros o tecnólogos médicos que se dedican a investigar son contados con las manos, la inversión a nivel nacional que se destina para este tipo de estudios es mínima (cerca de 0,4% del PIB) y es bien sabido que si te quieres dedicar a esta área será un camino duro, difícil y de poco reconocimiento.

Dentro de la investigación, el área médica tiene bastante poca cabida, siendo el área de desarrollo más bien biotecnológico para donde todas las flechas están apuntando en este momento. Nosotros como investigadores latinoamericanos apuntamos siempre a la especialización en países Europeos o en EEUU, potencias de investigación. Entre los países europeos, España ofrece un gran atractivo principalmente por el lenguaje y por los convenios establecidos con varias universidades Chilenas (y Argentinas, Colombianas, Peruanas, entre otras) lo que facilita para el estudiante el ampliar su conocimiento en un lugar que comparte el mismo idioma pero se acerca al avance del primer mundo, el que nosotros vemos distante.

En cuanto al lugar donde todos convergemos, investigadores y practicantes, vendría siendo los hospitales. Por lo que he leído, y perdónenme si me equivoco, en España y el resto de Europa se goza de una salud pública privilegiada, teniendo al menos un hospital de excelencia en cada región. Caso muy distinto se vivencia en este país que habito, donde cada vez más personas optan al sector privado al ver las condiciones en que tanto trabajadores como pacientes deben interaccionar. Filas eternas, pocos profesionales a disposición, poca inversión (o no la suficiente), poco reconocimiento al personal más allá de los médicos (sean tecnólogos médicos, enfermeros/as) y al personal que no interactuamos directamente con los pacientes, químicos farmacéuticos y bioquímicos, consideración mínima para nosotros además de inferiorizar nuestros estudios tanto en importancia como en remuneración.

Y bueno, dicen que el pasto es más verde en el jardín del vecino, en este caso podríamos decir que Europa tiene un jardín frondoso y atractivo y Latinoamérica está recién plantando las primeras hierbas de su jardín, pero con corazón y ganas esperemos un día igualar nuestros jardines.

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