Tributo a Rozman. Capítulo 5. Su lucha contra la leucemia linfática crónica

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De izquierda a derecha: Emili Montserrat, Kanti  R. Rai, Guillaume Dighiero, Robert P. Gale, Jacques L. Binet, Ciril Rozman.

Si el pasado mes de julio en nuestra serie ‘Tributo a Rozman’ repasábamos la intrahistoria del primer trasplante alogénico de médula ósea, en agosto toca el turno de hablar de la lucha emprendida hace años por el Profesor contra la leucemia linfática crónica. Esta dilatada y premiada parte de su trabajo investigador le ha consolidado como uno de los más reputados especialistas en la materia a nivel mundial.

El cáncer que viaja por la sangre

La leucemia linfática crónica (también denominada leucemia linfocítica crónica o LLC) es un tipo de síndrome linfoproliferativo crónico (SLPC) con expresión leucémica. La LLC es un cáncer de la sangre en el que la médula ósea y los órganos del sistema linfático producen demasiados linfocitos B, un tipo de glóbulo blanco. En condiciones normales, los linfocitos B y T son los encargados de combatir las infecciones, bien mediante la producción de anticuerpos que atacan a los elementos nocivos que invaden o se producen en nuestro organismo (linfocitos B), bien atacándolos directamente (linfocitos T).

Habitualmente, la LLC afecta a personas mayores de 60 años (edad mediana de 70 años; tan sólo el 20% son menores de 65 años), siendo extremadamente excepcional en niños, y progresa muy lentamente. En más del 80% de los pacientes la LLC se diagnostica por un análisis durante la revisión periódica de la salud, ya que suelen estar totalmente asintomáticos.

El 5-10% de los pacientes con LLC sufren una evolución a una variedad agresiva de linfoma, denominada Síndrome de Richter, que requiere de tratamiento quimioterápico intensivo.

Su ‘guerra’ contra la leucemia

Esta enfermedad ha ocupado durante muchos años el interés del grupo de trabajo del Profesor. El principal colaborador en dichas investigaciones fue el profesor Emili Montserrat, destacado hematólogo, experto en el tratamiento de las enfermedades de la sangre y considerado como una de las mayores autoridades mundiales en el tratamiento de leucemias y linfomas. Con su grupo, Rozman ha contribuido al mejor conocimiento de los factores pronósticos, a la identificación de la LLC quiescente y a establecer las normas para el diagnóstico y su tratamiento.

Su ascendencia sobre otros investigadores en la materia no solo se debe a su reconocimiento en círculos profesionales. También los medios de comunicación han puesto el foco sobre su labor en más de una ocasión. Uno de los más destacados ejemplos lo firma la prestigiosa cabecera The New England Journal of Medicine, para muchos la mejor revista de investigación clínica del mundo. A mediados de los 90 su equipo de redacción decidía hacer un reportaje sobre la leucemia linfática, atraídos por numerosos trabajos publicados recientemente sobre la misma. El nombre de Ciril Rozman tardó muy poco en aparecer en esta búsqueda periodística. Acto seguido su propio director invitaba al profesor a realizar una revisión sobre el tema. El artículo lo confeccionó conjuntamente con Emili Montserrat y fue publicado en 1995 (imagen).

Tras su ‘jubilación’, la lucha continúa

Se ha dado la afortunada circunstancia de que después de su jubilación un gran grupo de científicos se ha dedicado a ampliar los conocimientos cimentados por su grupo “de forma espléndida”, como el propio Profesor reconoce. Liderados por dos grandes amigos de Rozman, el investigador básico y catedrático de la Universidad de Oviedo, Carlos López-Otín, y el catedrático de Anatomía Patológica de la Universidad de Barcelona, Elías Campo. Ambos han conseguido secuenciar de modo completo el DNA del tejido normal y de las células leucémicas en 500 enfermos con LLC. “Me siento muy orgulloso de haber colaborado con este grupo en una nueva clasificación de la enfermedad mediante el análisis epigenético”, subraya el especialista en Medicina Interna.

Pero a pesar de su ‘retirada’ su trabajo en la trinchera nunca acaba. El Profesor sigue su batalla particular contra la leucemia. Su proyecto actual está dirigido al sistema linfático. Rozman está trabajando con varios colaboradores en la posibilidad de caracterizar diversas subpoblaciones linfoides normales desde el punto de vista geométrico, con una innovadora técnica llamada estereología no sesgada.

Un trabajo reconocido y premiado

En 2012 Rozman recibía, a propuesta de la Asociación Española de Investigación sobre el Cáncer (Aseica), el premio ‘Lilly Foundation Distinguished Career Award 2012’ en la especialidad de cáncer por su contribución científica al conocimiento de la leucemia linfática crónica.

Fuentes consultadas

Fundación Carreras

Instituto Nacional del Cáncer

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