Los beneficios de la cerveza en la salud

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Como reza un proverbio alemán, “la cerveza es la mejor farmacia”, y es que dentro del apasionante mundo de la cerveza, existe gran variedad en cuanto a tipos, marcas, sabores, formas de elaboración, e ingredientes se refiere, pero todas tienen una cosa en común, a parte de su especial sabor, y es el beneficio fisiológico que producen el organismo, cuando se toma en cantidad moderada.

Ya en tiempos de los egipcios, había buena cultura cervecera, y seguro que éstos no se equivocaban. Pero a pesar de la sabiduría popular que nos enseña la Historia, existen multitud de estudios de lugares tan prestigiosos como el Boston University School of Medicine, que avalan el beneficio, de la que es la bebida por excelencia.

Pero, ¿qué tiene la cerveza para ser tan beneficiosa?

En primer lugar, destacar que es una bebida natural, rica en agua, y de bajo contenido en alcohol. Carece además de azúcar y grasas, por lo que tiene muy pocas calorías.

La cerveza, gracias a su base de malta de cebada y/o trigo, es una fuente importante de carbohidratos, aminoácidos, vitaminas, y ácidos orgánicos, por lo que si se consume con moderación, puede entrar a formar parte de cualquier dieta equilibrada, cosa que no todo el mundo tiene claro, y piensa que al hacer dieta debe suprimirse.

Constituye entonces,  una bebida diurética, y nutritiva, por su bajo contenido en sodio y calcio, y por su alto aporte en magnesio, fósforo, y potasio, que suponen respectivamente, un 50, 40 y 20% de la CDR, si un adulto consumiera un litro al día. Gracias a esto, sabemos que previene contra la formación de cálculos y piedras en las vías urinarias.

Además, presenta otros elementos traza como polifenoles, y flavonoides (potentes antioxidantes), que son importantes para prevenir enfermedades circulatorias, cáncer, y pérdida ósea en las mujeres, tras la menopausia.

En el campo de las vitaminas, mencionadas antes, encontramos una buena presencia de las vitaminas del grupo B (sobre todo B2, B3 y B6), y de otras como la A, E, y D.

Por todo ello, el principal beneficio de la cerveza, y por la que es recomendada también tras hacer ejercicio, es por su protección frente a ataques cardiovasculares, como infartos.

Tras años de estudios, se ha concluido que las personas que beben cerveza de forma habitual, y moderada (aproximadamente 0,6 litros al día, lo equivalente a dos tercios), tienen entre un 30-35% menos de probabilidades, de sufrir alguno de estos problemas.

¿Y por qué insisto tanto en la cantidad, y en la moderación? Porque a su vez, se estima que las personas que beben desproporcionadamente la cerveza, tienen por su parte un 30% más de posibilidades de padecer enfermedades cardiovasculares.

Para terminar, me uno a lo que dijo el doctor S. Carpenter en 1750: “Un vaso de bitter o de pale ale, tomado con la comida principal del día, hace mas bien y menos daño, que cualquier medicina que un médico pueda recetar”.

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