Sección Cattani: descubrimiento y lucha contra la Clostridium tetani

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El pasado mes de marzo pusimos en marcha una nueva sección en Generación Elsevier. Un espacio dedicado a mujeres relevantes de la historia de la Medicina, la Enfermería y las Ciencias de la Salud, en general. El debut de esta iniciativa lo firmaba Rosa Pico, con su artículo: La primera mujer médico era en realidad el doctor James Barry. Hoy toma el relevo nuestra embajadora María Cholvi, que dedicará en los próximos meses un especial de infografías sobre Microbiología en honor a Giuseppina Cattani. ¿Quieres saber más sobre ella?

Lucha contra el tétanos

Giuseppina Cattani  (1859-1914) fue una científica italiana que marcó un antes y un después en la historia de la inmunología y la microbiología. Fue natal de Bolonia, donde en el s. XIX se descubrió el tétanos, su agente infeccioso y la forma de cómo tratarlo, teniendo Cattani un papel crucial en su descubrimiento.

Clostridium tetani es la bacteria que causa la enfermedad del tétanos, que se manifiesta con contracturas musculares espasmódicas entre otros síntomas que pueden generar la muerte mediante paro cardiaco o fallo respiratorio. Esta enfermedad es toxinfecciosa, pero hasta finales del s XIX se consideraba una enfermedad de carácter nervioso. en 1884, Antonio Carle y Giorgio Rattone demostraron experimentalmente que era una enfermedad provocada por un microorganismo mediante la inoculación en animales de material procedente de una herida de un hombre muerto por tétanos.

Giuseppina Cattani y Guido Tizzoni, de la Universidad de Bolonia, demostraron ante la Academia de Medicina de Turin que habían aislado al bacilo largo y fino, sin embargo, aunque estos trabajaran de forma independiente, el descubrimiento del aislamiento en un cultivo puro del microorganismo se le atribuyó a Shibasaburo Kitasato (1852-1931), residente de la Universidad de Berlín que trabajaba en los laboratorios de Robert Kock. Esto fue en 1890, en 1891 ya comunicaron la obtención de un suero inmune contra el tétanos, pero un mes antes, Adolf von Behring y Kitasato publicaron también la elaboración de un suero antitetánico, hallazgo por el cual recibiría el premio Nobel en Fisiología o Medicina en 1901.

Cattani enseño bacteriología durante años y bacteriología patológica, fue una alumna brillante, procedente de una familia modesta pero comprometida intelectual y socialmente. Enseñó sin sueldo patología general en la Universidad de Turin. Publicó en junio de 1890 el primer artículo que demostró la presencia de la toxina que causa tétanos y la que describía su obtención. Intentó en tres ocasiones acceder a una cátedra, dos de patología general y una de histología patológica, y a pesar de que su trabajo cobró prestigio internacional, en 1897 decidió abandonar la enseñanza y dedicarse a la práctica médica.

Cattani fue la que tuvo la idea de la investigación, y junto la experiencia de Tizzoni, ambos compartieron descubrimientos maravillosos, pero también muchas críticas incluso de su propia universidad. Cattani, junto a Tizzoni, merece ser recordada también por sus hallazgos y por el hecho que tuvo que vivir en una sociedad de hombres, pero luchó por demostrar que ella también era capaz de hacer lo mismo que ellos.

Desgraciadamente, Cattani renunció a la universidad y por ese motivo, dedico esta sección a ella y a todas las científicas, para que llegue un punto que la ciencia no tenga barreras.

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