Enrique de Madaria: “En la lucha contra el cáncer de páncreas necesitamos cambiar el enfoque a nuevas formas de abordaje”

De-Madaria.jpg

Enrique de Madaria, especialista en Aparato Digestivo, Unidad de Páncreas del Servicio Aparato Digestivo del Hospital General Universitario de Alicante y presidente de la Asociación Española de Pancreatología (AESPANC) fue uno de los ponentes de excepción del nuevo Elsevier Talks (15 de junio). La cita tuvo al cáncer de páncreas como epicentro. Charlamos con este eminente doctor sobre el presente y futuro de este tipo de tumores que presentan una de las tasas de mortalidad más altas.

-Conecta Elsevier (C.E.): Hablemos primero de cáncer de páncreas, el eje sobre el que giró el pasado Elsevier Talks: ¿Cuáles son sus signos y síntomas más destacados? ¿qué incidencia tiene y qué tasa de supervivencia se le asocia?
-Enrique de Madaria (E.M.): Hay que diferenciar dos situaciones muy diferentes: los signos y síntomas de inicio y los que hacen que el paciente consulte al médico. Los síntomas de inicio en general son muy inespecíficos y no son percibidos como suficientemente importantes por el paciente, de forma que demora la visita al centro de salud. Estos síntomas iniciales suelen incluir astenia, anorexia, disminución de peso, un leve dolor en la parte alta del abdomen, diabetes de nueva aparición o empeoramiento de una diabetes previa. Además, incluso cuando consultan, sus médicos frecuentemente no se alarman ni plantean pruebas específicas ante la levedad de los síntomas referidos. El paciente acude al médico cuando avanza la enfermedad y la pérdida de peso y el dolor son más intensos; el paciente se nota verdaderamente enfermo. En la mayoría de ocasiones es demasiado tarde para intentar una cirugía con intención curativa: en el 80% de los pacientes la neoplasia es irresecable al diagnóstico. Indudablemente el paciente con mejores perspectivas es el que tiene la neoplasia cerca del colédoco, condicionando una ictericia precoz que le hace consultar antes. En España se diagnostican anualmente unos 6.500 cánceres de páncreas, supone el 4º tumor en número de muertes por cáncer, aunque es el 8º en incidencia. Su supervicencia global es del 3% a los 5 años, un 10% en el caso de los pacientes con cirugía con intención curativa. Se trata de un panorama desolador.

Los síntomas iniciales suelen incluir astenia, anorexia, disminución de peso, un leve dolor en la parte alta del abdomen, diabetes de nueva aparición o empeoramiento de una diabetes previa.

-C.E.: Durante el Talk abordó la evolución y actualización de una lesión premaligna con cada vez mayor incidencia en el cáncer de páncreas: la neoplasia mucinosa papilar intraductal. ¿Qué es la NMPI? ¿cuál es su relación con el cáncer de páncreas y cómo se afronta?
-E.M: La NMPI es un tumor muy bien descrito por su nombre: una neoplasia que produce moco, que al microscopio se dispone en papilas y que crece en el sistema ductal pancreático. En pruebas de imagen se muestra como lesiones quísticas pancreáticas y/o dilatación del conducto de Wirsung. Esta lesión puede ser benigna con potencial de malignización futura (generalmente más pequeñas, asintomáticas, sin nódulos dentro), borderline para malignidad, o más infrecuentemente maligna con adenocarcinoma invasivo (con nódulos, sintomática, mayor tamaño). Supone una lesión que en muchas ocasiones nos permite actuar antes de que el adenocarcinoma se desarrolle. En muchos casos simplemente hay que observarla, en otros, resecar el segmento pancreático afectado. Es una patología frecuente, y hay que transmitir al paciente realmente su importancia según tenga o no estigmas de riesgo para malignidad.

-C:E.: En su opinión, ¿cuál es el principal aporte de encuentros como Elsevier Talks?
-E.M.: Supone una forma de docencia mucho más divertida que una charla tradicional, facilita un diálogo más informal pero igualmente profundo de los temas a tratar, y tiene la comodidad de un acceso más sencillo a aquellos interesados en el tema. Permite interaccionar a profesionales en puntos que pueden estar muy alejados entre sí, favoreciendo por ejemplo la participación de la comunidad científica de América Latina.

Su supervicencia global es del 3% a los 5 años, un 10% en el caso de los pacientes con cirugía con intención curativa. Se trata de un panorama desolador.

-C.E.: El libro de cabecera de este nuevo Elsevier Talks fue ‘Enfermedades comunes del páncreas’, editado por Elsevier y coordinado por la AEG dentro de la Colección Clínicas Iberoamericanas de Gastroenterología y Hepatología. Usted es el encargado de firmarlo junto a la doctora Àngels Ginès. Como autor, ¿cómo presentaría la obra y qué puntos fuertes destacaría de este título?

Enfermedades comunes del páncreasEnfermedades comunes del páncreas

-E.M.: La Asociación Española de Gastroenterología- AEG– ha supuesto mucho para mí. Empecé a ir a su congreso cuando era residente, y los valores que defiende me impactaron mucho, así como la cercanía de los médicos e investigadores que la crearon, que disfrutaban enseñando y promoviendo que la gente joven empezara sus propios proyectos. Su ideario de fomentar la investigación colaborativa nos está llevando muy lejos como asociación y como foro de investigación y docencia. Es por ello que cuando nos ofrecieron a Àngels y a mí ser Editores Asociados de este volumen, fue un gran honor y un reto. En esta monografía, grandes expertos en pancreatología revisan temas clínicos de máxima relevancia en el día a día. Supone una gran ayuda para la toma de decisiones, y personalmente estoy muy orgulloso de haber participado en el proyecto.

-C.E.: Sabemos que fumar reduce el riesgo de cáncer de pulmón. ¿Y con el cáncer de páncreas, qué consejos de salud manejamos hoy en día para tener menos posibilidades de tener que enfrentarnos a él? ¿en qué medida la herencia genética está implicada en este tipo de cáncer?
-E.M.: No hay muchos factores de riesgo evitables, similares al fumar en el cáncer de pulmón, que permitan una profilaxis primaria de este tumor. El fumar aumenta la incidencia del cáncer de páncreas: un fumador tiene el doble de posibilidades de padecer esta terrible enfermedad; puede parecer mucho, pero si se compara al cáncer microcítico de pulmón, en el cual fumar se asocia a un riesgo 40 veces mayor… Otros factores de riesgo son la obesidad, la falta de ejercicio físico, la pancreatitis crónica y por supuesto la NMPI. Hay una serie de enfermedades genéticas que predisponen al cáncer de páncreas pero que explican en general muy pocos casos: la pancreatitis hereditaria, el síndrome de Peutz-Jeghers, el cáncer de páncreas hereditario, etc. En profilaxis primaria parece que no hay mucho que hacer, al menos con lo que sabemos actualmente.

-C.E.: En un artículo se le denomina como: “Enrique de Madaria, el médico que reta al cáncer de páncreas“. ¿Cómo de cerca (o lejos) se encuentra de superar este reto?
-E.M.: Ese artículo trata sobre mi papel en la Carrera de las Ciudades contra el Cáncer de Páncreas. El titular es un poco exagerado, simplemente hemos tratado de crear una forma de contribuir con fondos a algo muy necesario: la promoción de la investigación contra el cáncer de páncreas. Estamos lejos: es un tumor muy agresivo, con armas muy fuertes para sobrevivir a las terapias actuales. Es preciso un cambio revolucionario en la forma de abordarlo que por ahora no se intuye. Acabamos de financiar con dicho evento una beca de 60.000 euros para investigar nuevas formas de inmunoterapia contra esta enfermedad (http://carreracancerpancreas.es/2a-beca/).

-C.E.: ¿Y la Ciencia mundial? ¿A qué distancia se halla de la tan buscada ‘cura del cáncer’? ¿Qué avances destacaría a nivel mundial?
-E.M.:  Si he de ser sincero, no hay por ahora grandes avances a destacar. Se ha conseguido aumentar algo la supervivencia del cáncer de páncreas irresecable con nuevas pautas de quimioterapia o nuevos quimioterápicos, pero los pacientes siguen falleciendo. Necesitamos cambiar el enfoque a nuevas formas de abordaje.

Factores de riesgo son la obesidad, la falta de ejercicio físico, la pancreatitis crónica y por supuesto la NMPI.

-C.E.: Hace unos meses era distinguido por la Asociación Europea de Gastroenterología (UEG) con uno de los premios UEG Rising Star, que se conceden anualmente a 8 jóvenes investigadores europeos en aparato digestivo ¿Qué supone a nivel personal y profesional un galardón de esta magnitud? ¿cuáles son sus proyectos actuales y en qué estados e encuentran?
-E.M.: Sinceramente, ha supuesto una gran ilusión y emoción. Investigar supone un esfuerzo muy grande, que se suma a la carga asistencial, por lo que se suele “robar” tiempo a tu familia y ocio. Es un premio prestigioso y te aporta ventajas para investigar en el futuro, por ejemplo en tener mayores posibilidades de acceso a becas. Ha sido el hito más importante de mi vida profesional, sin duda. Actualmente estoy abordando cuatro proyectos muy ilusionantes, tres de ellos tratan sobre la relación entre las estatinas y la prevención de la pancreatitis recurrente y post-CPRE: el estudio SIMBA (multicéntrico español) y el estudio STAR-TREC (multicéntrico internacional en América Latina y España),que son dos ensayos clínicos y el estudio STARK (a nivel europeo) que es observacional. Por otra parte, estamos a punto de empezar el estudio PROMISE, un estudio internacional avalado por AEG, AESPANC y la Asociación Internacional de Pancreatología, para validar una escala de intensidad de síntomas asociados a la pancreatitis, en el que puede participar cualquier centro.

-C.E.: Para acabar, háblenos de su trabajo al frente de la Asociación Española de Pancreatología (AESPANC), la cual preside, ¿cuál es el día a día de esta organización y sus objetivos inmediatos?
-E.M.: Es una asociación multidisciplinar que aglutina a médicos e investigadores básicos interesados en la fisiología y patología pancreática exocrina en España. Nuestros objetivos son el promover la comunicación entre ciencia básica y clínica, celebrar una reunión bienal, promover la investigación y la docencia sobre esta disciplina. La asociación se refundó en 2013, y se ha hecho un esfuerzo en los últimos años para la elaboración de guías clínicas (la última publicada en la revista de mayor impacto en cirugía) y estudios colaborativos, como Atlantis, sobre pancreatitis aguda, con más de 20 centros de toda España o RIPPE, nuestro nuevo registro de enfermedades pancreáticas.

-C.E.: Cualquier cosa que desee añadir
-E.M.:  Me gustaría añadir dos cosas, la primera es que hace falta el máximo apoyo, en difusión y participación, a la Carrera de las Ciudades contra el Cáncer de Páncreas para favorecer la beca asociada a ella. Se celebrará en Alicante, Madrid, probablemente en una ciudad catalana (estamos avanzando en ello) y en varias ciudades de otros países el próximo 5 de noviembre de 2017 (para saber más: www.carreracancerpancreas.es), y que buscamos centros para participar en el estudio sobre pancreatitis aguda PROMISE antes comentado (véase www.promisepancreatitis.com).

Share
Tweet
Share
Share