¿Es suficiente la selectividad como prueba de acceso al grado de medicina?

Selectividad-medicina.jpg

Silvia Romero

Yo nunca he sido buena con las leyes; en mi opinión Derecho es la carrera más complicada del universo (por lo que a mí respecta, su leguaje rivaliza en complejidad con el chino); cada vez que alguien saca el tema “política” se activa mi IgE produciéndome una sensación de prurito por toda mi superficie corporal, y sobra decir que la asignatura “Medicina Legal” causó interferencias en la fase REM de mi sueño. Por eso agradezco que exista gente, tanto de mi carrera como de otras, dedicada a tratar con estos temas: que pasen horas de su vida preocupándose por cambiar algo que nos afecta a todos y que sacrifiquen un sueño reparador en post de intentar hacer nuestra carrera lo más equitativa posible.

Parto de la base de que muchas veces las leyes y los decretos parecen creados por gente que vive en su propia realidad alternativa, que no son conscientes de su repercusión o (lo que es más probable) que les importa un pimiento frito. Por ende, cada vez que un consejo de estudiantes (como el CEEM) presenta un posicionamiento suelo estar de acuerdo. Para empezar porque tienden a mostrar sentido común (el menos común de los sentidos y que en algún que otro decreto brilla por su ausencia) y para seguir, porque son gente que vive en mi misma realidad y saben de primera mano dónde surgen los problemas.

Que conste en acta que mi opinión la comparto con estos consejos de estudiantes y que yo (en mi GRANDÍSIMA IGNORANCIA) no soy quién para ponerme ahora a sacarle pegas a estos temas tan delicados. Pero lo que aquí se requiere de mí es ser, una vez más, la abogada del diablo. Así pues y sin más dilación os dejo este post. (Mis disculpas de antemano a todos los que puedan sentirse ofendidos).

Llevaría varias páginas y mucho tiempo (tiempo del que vosotros no disponéis y que yo voy a emplear en estirar mi columna después de un día de quirófano) el sacarle punta a todo el tema “¿Es suficiente la selectividad como prueba de acceso a medicina?”. Así que voy a intentar resumirlo y enfocarlo en las cosas que veo más susceptibles de ser puestas en tela de juicio.

Empecemos por el principio: No, un examen no te define, sea desarrollo o test. No, jugarse más de la mitad de tu nota de acceso a la universidad en tres días de tensión y estrés no es justo. Y no, no todo el mundo tiene las mismas oportunidades. Hasta aquí todos de acuerdo. El problema es ¿y esto como lo solucionamos señores? Idea: hagamos una única lista a nivel nacional (tipo MIR) para acceder a las universidades. Es una buena idea, en principio tiene sentido. Problemas: para empezar lo de que la PAU sea el mismo día en todas las comunidades autónomas se lleva pidiendo desde hace siglos y las comunidades autónomas siguen pasándoselo por donde la espalda pierde su noble nombre. E incluso si se hiciese el mismo día, cada CCAA se reserva el derecho a hacer un tipo de examen (por lo cual no estamos examinando con el mismo baremo a todos los estudiantes). Por tanto si el examen no es el mismo ¿sería justo equiparar las notas en un listado único?

No. Pero imaginemos que por una casualidad nos ponemos de acuerdo (no hay consenso para temas tan triviales como subvencionar todo el calendario vacunal, pero soñemos con los ojos abiertos y pongamos que en este tema sí hay consenso) y de una vez por todas se hace el mismito día, a la misma hora, el mismo examen de todas las asignaturas, todos los estudiantes de todas las comunidades autónomas. Habría que añadir además que los exámenes no tuvieran una parte de desarrollo para que se evitase una corrección subjetiva por parte del profesorado. Ahora sí que sí, un listado único sería perfectamente equitativo. Imaginemos también que las universidades facilitan el mismo método de inscripción para todas ellas y al que podríamos acceder todos por igual. Y puestos a pedir deseos, vamos a desear que el sistema funcione sin fallos “sobre la marcha”. Ah, y que sea obviamente gratuita (recortan en sanidad y educación ¡pero por pedir que no quede señores!) Mi pregunta es ¿Y ahora qué? ¿Ya está el problema resuelto?

Pues bajo mi punto de vista tampoco. Si me permitís el atrevimiento, a mí esto me parece un mero parche. Porque yo por ejemplo no estoy estudiando en mi comunidad autónoma y no, no he hecho magia negra para conseguirlo. Se puede estudiar en otras CCAA, se puede estudiar hasta en otro país. Lo que pasa es que cuesta lo suyo ir universidad por universidad rellenando formularios y buceando las páginas de cada comunidad autónoma para saber a dónde hay que mandar los papelitos. Es un latazo, no lo niego, pero si se quiere se puede (lo único que se haría es agilizar un poco el proceso). Problema: una cosa es entrar en una universidad y otra poderse permitir ir a estudiar a ese sitio. Como estudiante no cobras y gracias a un magnifico plan Bolonia combinar trabajar con estudiar se hace cada vez más complicado. Imagínate que entras en una universidad a 700km de distancia de tu casa (como estoy yo por ejemplo), contando con que quieras vivir fuera de casa ¿cómo te costeas la vida? Ni se os pase por la cabeza la palabra “beca”, pocos son los bendecidos que tienen el privilegio de tenerla y creedme cada vez dan menos número y en menor cantidad (o eso dicen, porque a mí todavía no me ha tocado ninguna). Así pues o bien por no querer o bien por no poderse permitir estudiar en otras CCAA las listas de corte seguirían moviéndose según universidad, población y capacidad financiera…. pocas cosas cambiarían porque esto acaba siendo la pescadilla que se muerde la cola.

Pero pasemos al segundo punto que me ha revuelto un tanto la bilis. ¿Qué cojon narices es eso de prueba de acceso específica para medicina? Por lo que parece ser una fase general y una específica en selectividad no era suficiente. La última idea revolucionaria es hacer una prueba extra para entrar a medicina. Primera pregunta ¿y por qué solo a medicina? Vale que sea la más demandada, pero no os parece un pelín injusto e hipócrita exigir una serie de conocimientos previos a optar a una carrera para la que ya has hecho un examen de evaluación de conocimientos. ¿Y las otras carreras? ¿Por qué para ser médico se necesita demostrar una serie de conocimientos extra pero para ser profesor no? Sobra decir que veo más que razonable que de implantarse sea la misma en todas las universidades pero sinceramente ¿cómo de viable veis que esto suceda? Y mi tercera y última duda en este tema es ¿exactamente qué aptitudes y conocimientos se deberían demostrar? Porque vale que saber anatomía y fisiología está bien para entrar a medicina, pero quién y cómo van a medir la dedicación, el manejo instrumental, la perseverancia, el razonamiento, la empatía, el trabajo en equipo, la capacidad para sobreponerse al fracaso… ¿Es que eso no cuenta entonces? Cuando yo me disponía a elegir una carrera los folletos que me daban hablaban de vocación y ganas de aprender ¿medirán también esas cosas los exámenes extra?

En resumen, a mi forma de ver selectividad no es justa, pero tampoco las propuestas que se presentan me parezcan mucho más equitativas para los alumnos. No me malinterpretéis, las cosas no se cambian del día a la mañana, hay que ir poco a poco, escalón a escalón y creo firmemente que luchar por estas mejoras es todo un acierto.

Pensaréis “bueno, ya has puesto patas a riba las propuestas y has crucificado el sistema anterior…criticar es muy fácil ¿por qué en lugar de hacer tú las preguntas no propones soluciones? Como ya os he dicho de entrada lo de la legislación y todo este tema a mí me produce sarpullido. No tengo la clave para resolver este conflicto, probablemente nadie la tenga en estos momentos. Lo que si podéis sacar en claro de este más que pesado artículo, es que cuestionarse las cosas, a pesar de estar de acuerdo con ellas, nunca viene mal; te enseña a no dar nada por sentado. Dudar de todo conocimiento es una de las mejores aptitudes en el mundo de la ciencia, me pregunto si también la medirán en la prueba extra de acceso.

¿Y vosotros? ¿Cómo mejoraríais la PAU?

Víctor Duque

El Boletín Oficial del Estado está lleno de párrafos y párrafos deseosos de cambiar cosas. En esta democracia partidista, o mejor dicho bipartidista, parece que asistimos constantemente a un juego de niños que, en dos equipos, tiran de una cuerda en sentidos contrapuestos y con una línea pintada en medio. Esto no es menos en política educativa y lamentablemente da la sensación de que en medio de tanto tira y afloja y de tantos constantes cambios está esa línea pintada timidamente con tiza en el suelo, la población. Asistimos de nuevo a una nueva ley orgánica que pretende remover desde los cimientos el sistema educativo. Hoy nos toca debatir sobre algo que, visto de manera aislada, puede parecer menospreciable, sin embargo forma parte de este juego donde cada tirón fuerte de la cuerda nos acerca en un duro pisotón en la línea central. Pero, ¿Cómo debería ser el acceso a medicina?

LO PRIMERO LA OBJETIVIDAD

En primer lugar debemos entender que medicina es una carrera muy demandada con una elevada nota de corte. Miles de estudiantes presentan la solicitud en facultades en las que entrarán unos pocos cientos. En un sistema de alta competencia se hace más importante si cabe el defender la objetividad si bien no podemos dejar de plantearnos continuamente el método de acceso para asegurar que se adecue a lo que la sociedad demanda de un buen médico y a las necesidades del Sistema.

Tras la aparición de la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), se abre la posibilidad para que las Universidades Públicas establezcan los criterios que consideren más oportunos con el fin de ordenar la entrada a las distintas titulaciones que ofrecen. Frente a este planteamiento de caos, desigualdad e injusticia debemos ser tajantes defendiendo la coherencia, la objetividad y la igualdad de oportunidades en el acceso independientemente de la comunidad autónoma de origen y/o cuestiones de índole personal.

El sistema actual garantiza en gran medida que los candidatos cuenten con unos porcentajes fijos y se presenten en igualdad de condiciones, salvando aquellas que nacen de las diferencias educativas entre centros y comunidades. Es por esto que el temario y exámenes de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) debrían ser homogéneos en todo el Estado español.

COORDINACIÓN, CONSENSO y EFICIENCIA

Indudablemente la búsqueda del ideal puede ser costantemente contraargumentada con la dureza de la realidad. Sin embargo, ¿por qué caminar en dirección contraria a lo que parece sensato, hacia un acceso objetivo, coordinado, eficiente, justo y equitativo? Es nuestro papel el defender estos valores.

Especialmente en una carrera tan demandada como medicina los estudiantes presentan su solicitud en varias universidades. Personas movidas por una inmensa vocación por la carrera están preparadas para desplazarse miles de kilómetros para comenzar sus estudios, incluso saliendo del país. No puedo saber cuantas solicitudes presentaste tu pero, ¿te imaginas haber realizado cuatro, cinco o hasta quince exámenes cruzando una y otra vez los dedos para que en alguna te acepten? ¿imaginas el gasto económico moviendote por la geografía española?

La incapacidad del minsiterio para liderar el consenso y la coordinación les lleva a esta cesión de competencias sin sentido con la intención de valorar algo más que la excelencia académica en el acceso. Nosotros nos reafirmamos, lo primero que hay que asegurar es la igualdad de condiciones y la objetividad de una prueba con tanta competencia y proponemos, junto a todo el Foro de la Profesión Médica, medidas sensatas y viables de mejorar la eficiencia como el listado único evitando esta liberalización del sistema que intenta meter con calzador los sistemas universitarios europeos en los parámetros estadounidenses para mejorar en rankings que ellos mismos prepararon

EFICACIA

Si nos centramos únicamente en la excelencia académica no estamos cumpliendo el objetivo real del filtro que se establece en la entrada a la carrera. Existe un consenso importante en que la prioridad debe ser la objetividad, empero esto no es suficiente para garantizar que quien entra será el mejor médico. Antes de la llegada de las pruebas específicas los conocimientos en historia o en latín y griego contaban lo mismo para acceder que biología o química, se primaba únicamente la excelencia académica. ¿Refleja esta capacidad de estudio las necesidades del sistema en lo que a buenos médicos se refiere?. La existencia de la parte específica de la selectividad daba un paso en el camino pero aún queda mucho por hacer si nos comparamos con países como Reino Unido o Australia.

La eficacia de la prueba se consigue si logra seleccionar lo mejor posible a aquellos estudiantes que en el futuro serán buenos médicos. Entendiendo la complejidad, dados los muchos perfiles de facultativos que hay, se pueden dar pasos importantes en esa dirección. Son muchas las oposiciones que valoran aptitudes sin que eso merme la objetividad del proceso y varios países ya lo hacen de manera sistemática.

A la pregunta ¿por qué en medicina? debemos responder humildemente. La carrera en medicina no es ni mucho menos la más exigente de todas ni hace falta un gran coeficiente intelectual o determinadas capacidades heróicas para sacarla adelante más allá de mucho tesón y capacidad de trabajo. Sin embargo, la enorme demanda nos obliga a implementar mecanismos que aseguren que entren los más capacitados y eso lo conseguimos con pruebas específicas pero estandarizadas, objetivas e iguales para todo el territorio.

ACCESO POR SISTEMA DE CUPOS

Además desde el CEEM no entendemos que se comparen entre si personas que acceden a medicina por vías diferentes. El acceso desde el ciclo formativo de Grado Superior debería realizarse reimplantando el cupo y este debe ser exclusivo para aquellos ciclos con competencias directamente relacionadas con los aspectos científicos de la carrera. Así aseguramos criterios equitativos dentro de los grupos de estudiantes que accedan por cada vía permitiendo a ambos el probar la suficiencia académica en las asignaturas específicas de su titulación presentándose a la parte específica.

Por añadidura el sistema de acceso a través de cupos especiales como Formación Profesional, mayores de 25 años, mayores de 45 años, deportistas de alto rendimiento y discapacitados debe monitorizarse en base a resultados obtenidos para tener datos fidedignos y operativos que permitan una mejor planificación.

En resumen, desde el Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina pensamos que la manera de mejorar la eficiencia del sistema es la inscripción en un listado único tras la realización de una misma prueba que sea compatible para toda España y que cuente con aspectos específicos que aseguren la más justa discriminación en el acceso. Frente al caos y los Reinos de Taifas necesitamos un sistema que asegure la trasparencia y la objetividad pero que haga frente a las necesidades de la sociedad y del sistema sanitario. No pedimos nuevos inventos o ideas felices sino el estudio de opciones viables y contrastadas en otros países para asegurar que caminamos hacia la excelencia universitaria de forma coordinada, justa, eficiente y cooperativa, sin dejar fuera de la enseñanza universitaria por razones económicas, geográficas o sociales a los que serían grandes médicos en el futuro.

Para finalizar me gustaría agradecer el trabajo realizado por la Comisión de Educación Médica del Consejo y especialmente a su coordinador Alejandro Callizo y Adrián Abehal. Gracias a su trabajo conocemos mejor los diferentes sistemas y sus implicaciones. Además, agradecer el empeño constante de la asamblea general por llegar al consenso en temas tan importantes como este para que podamos elevar una voz unísona.

¿Crees que es viable este nuevo invento del gobierno? ¿opinas que debería ser diferente el acceso? ¿que competencias evaluarías en una prueba específica?

Share
Tweet
Share
Share