¿Deberían limitarse las plazas de Medicina según la oferta MIR?

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Cuando en bachillerato el estudiante de ciencias de la salud tiene que elegir qué salida profesional tomar, uno de los aspectos más importantes suele ser, más allá de la vocación, la salida laboral que ésta le pueda ofrecer. En este aspecto, medicina siempre se ha caracterizado por ofrecer un 100% de inserción laboral¸ es decir: entrar en medicina era sinónimo de tener la vida solucionada. Yo recuerdo a la gente decirme eso cuando entré en primero, y ciertamente, entonces, era así, pero, ¿podemos seguir afirmándolo con tanta seguridad?

Para hacer una primera radiografía, fijémonos en los datos de la convocatoria MIR de este año: 12.427 aspirantes para 6098 plazas de formación.

Hay un debate abierto en torno a la reducción durante los últimos años de las plazas MIR junto al aumento de los egresados en medicina de las universidades españolas. Para ser exactos, actualmente hay en España 40 facultades de medicina, 12 de ellas abiertas en los últimos años, sobrepasando con creces las recomendaciones de la OMS para formación médica, que debiera situar el número de facultades en 26. Según el Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM), esta cifra nos sitúa como el tercer país del mundo en facultades de medicina, detrás de Sudán y Corea.

Formando a más de 7000 médicos anualmente. España produce un superávit de médicos en sus universidades cada año. Esto implica que España forma cada año a 2600 médicos más de lo recomendado, estudiantes que no podrán optar a una plaza MIR cada año y que corren el riesgo de convertirse en una bolsa de egresados sin plaza de especialista, un hecho que forzará a los estudiantes a emigrar el extranjero para formarse y ejercer.

La pregunta que yo os planteo es: ¿Deberían limitarse las plazas universitarias de medicina según la oferta formativa MIR?

El Foro de la Profesión Médica (FPME), en un comunicado de 2014, ya advertía de que el desajuste entre las plazas MIR y los egresados se acercaba a los 1000 médicos anuales, y que un título de grado “no habilita para el ejercicio asistencial”. Formando a más de 7000 médicos anuales, en 2013 2.389 médicos estaban en paro y 3.400 emigraron, directamente.

El FPME se posiciona en contra de la apertura de más facultades de medicina mientras que no se solucione la situación actual de carencia de plazas formativas MIR. Actualmente, Mallorca busca abrir una facultad de medicina, contra lo que los estudiantes de medicina se han movilizado, y Canarias tramita para 2017 la apertura de otra facultad privada.

Sin embargo, más allá de la apertura o no de nuevas facultades (que genera bastante consenso en que no debe ocurrir), ya existe una situación de superpoblación de médicos en las facultades españolas ante lo cual no se está planteando una respuesta a modo de disminución de sus plazas formativas.

¿Deberían las facultades de medicina reducir sus plazas de nuevo ingreso?

Ofreceré argumentos tanto a favor como en contra.

A FAVOR

Más allá de lo escrito, si el sistema formativo especializado se encuentra ya saturado, una buena medida de cara a los próximos sería que las diferentes universidades redujeran su oferta formativa. También jugaría a favor de este argumento el hecho de que la universidad camina hacia la Excelencia, lo que requiere de una formación rigurosa y de máxima calidad, para lo cual ayudaría bastante que hubiera menos alumnos en las aulasfacilitando la adopción de programas europeos más novedosos que la actual lección magistral en clases de más de 100 personas.

El objetivo ideal sería que cada egresado en medicina tuviera asegurada su plaza MIR y que el examen tuviese una función meramente distributiva, y no selectiva como está ocurriendo estos últimos años en los que hasta 2000 estudiantes quedan sin plaza.

De este modo, la Universidad y el Sistema Sanitario formarían parte del mismo engranaje formativo del futuro profesional médico, y no piezas separadas que puntualmente colaboran como parece suceder en la actualidad.

EN CONTRA

Limitar las plazas universitarias a la capacidad del MIR aumentaría notablemente las notas de corte de acceso a la carrera, sumando mucha más presión a los ya sobrecargados estudiantes que desean ser médicos.

Si bien toda la problemática, es cierto que a actualmente es más sencillo para un estudiante ser médico, dando la opción a muchas personas de realizar su sueño, para que una vez en la universidad sean capaces de desarrollar todo su potencial. Limitar las plazas aún más, entonces, crearía un reducido grupo con un futuro ya asegurado y muchos años de formación sin tanta presión por delante. Para mi gusto, esta medida debería venir acompañada de diferentes fórmulas para incorporar el aspecto vocacional al proceso de ingreso en las facultades de medicina, debate que ya está teniendo lugar.

Por tanto, el debate giraría en torno a restringir la formación a la capacidad del sistema y de este modo garantizar la inserción de los profesionales una vez acabada su formación o bien en permitir una mayor libertad de elección como ahora y luego unos procesos de selección más competitivos, que es hacia donde nos estamos dirigiendo.

Como último matiz, hay una realidad y es que no se conocen las necesidades reales del sistema sanitario, no hay un registro de médicos a nivel nacional que permita establecer esas necesidades. Sabemos que nos acercamos a unos años de jubilaciones masivas de las promociones de en torno a 1980, pero no tenemos ni idea de cómo sucederá ni cómo afectará eso a la sanidad.

Y tú, ¿qué opinas?

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