Cosas que diría a mi yo de primero: No estudies todos los días

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Todos empezamos la carrera igual, más tarde o más temprano, más lejos o más cerca de nuestra casa, con amigos o sin conocer a nadie. Da igual, en el fondo la sensación es la misma. Seis años como mínimo por delante. Una cantidad de conocimiento que nos parece imposible pueda caber en nuestra cabeza y mucho menos funcionar de manera eficiente. Todos en la universidad son mayores que nosotros, de las asignaturas solo nos suena el nombre y no tenemos siquiera controlada la máquina de café. Nos equivocamos de aula, nos perdemos por los pasillos del hospital, no tenemos ni idea de cómo funciona la web, grosso modo conocemos las copisterías y sus horarios… No sabemos nada.

Parecen muchos años, muchísimas horas y demasiadas clases. Pero os lo digo ahora que estoy acabando, seis años no son nada. Llegará un momento en el que una vez pilléis la dinámica, los días se sucederán unos a otros y la espiral de cursos girará cada vez más rápido hasta que llegue el día en que pestañeéis y se habrá acabado todo. Si bien es verdad que no volvería atrás (solo para no volver a pasar el calvario de estudiar farmacología) sí me gustaría revivir algunos momentos, ser consciente de las cosas que sé ahora, disfrutarlos de otra forma. Por ello he decidido escribir este post, para los que vayáis a empezar y todavía no sepáis por donde os sopla el viento; para los que estéis a mitad y os queden unos años por disfrutar; y obviamente para los que hayáis acabado y os apetezca recordar. Cosas que le diría a mi yo de primero:

No estudies todos los días: tu cerebro es tu herramienta de trabajo y necesita un respiro. Si estudias los siete días de la semana y las horas que no estas frente a un libro te martillea la idea de “debería estar estudiando” al final acabarás por volverte loco y rendirás la mitad. Tómate tu día de descanso o tus horas diarias de desconexión, me da igual que sea viendo el nuevo capítulo de esa serie tan adictiva, corriendo por el parque o haciendo ganchillo…eso es cosa tuya. Pero apaga tu cabeza un ratito.

Aprende a amar tu caos: hay gente muy ordenada, que necesita unos apuntes impolutos, unos libros inmaculados y unas relaciones intachables. Casi la mitad de medicina sufre algún trastorno obsesivo/ perfeccionista. Debes saber que hay cosas que se escaparán de tu control, que está bien si no es perfecto. Puede que no quede bonito, pero si a ti te sirve y te cuesta la mitad de tiempo, es un buen método. Eso sí, mantén tu mesa de estudio y tus ideas medianamente ordenadas.

Sí, ese profesor te tiene manía: no es que sea una mala persona ni que tú seas idiota, simplemente no le caíste en gracia. No importa el porqué. Lo mejor que puedes hacer es ser un hacha en su asignatura. Le fastidiará más tener que ponerte buena nota que suspenderte. Haz oídos sordos a todo lo demás, que no te haga odiar esa materia. Con el tiempo será una mera anécdota.

Tus compañeros no son tan horribles: puede que no encajes a la primera, que el grupo con el que empezaste a salir no te entienda o que simplemente te cueste hacer amigos. Pero medicina está llena de frikis a rebosar, al final encontrarás a esas personitas que valgan su peso en oro. Cuídalas, son lo mejorcito que te va a pasar en la carrera.ro1_500.gif" alt="tumblr_mb0rs1wUxi1rhumgro1_500" width="500" height="204" data-id="4937" />

No te compres todos los libros que veas, SELECCIONA: vas a ver varios centenares de libros que creerás necesitar como oxígeno en tus pulmones. La realidad es que las asignaturas duran tan poquito que apenas tendrás tiempo para mirarte todos los capítulos. Utiliza las bibliotecas y compra aquellos que realmente creas que van a serte útiles más allá de un par de meses. Busca reseñas, compara temario. Para todo lo demás, lo dicho, bibliotecas.

NUNCA vayas a la peluquería después de un examen: en serio, la puedes liar muy parda. Cuando acaba época de exámenes tu mente está en un estado de euforia incontrolada, tienes un subidón de hormonas y vas medio colocada por la cafeína sumada a las pocas horas de sueño. Te sientes capaz de todo, eres libre, el mundo te espera. Las decisiones que tomas son impulsivas y en lo referente a tu look, las consecuencias pueden ser fatales. Acabar cortándote el pelo a lo Miley Cyrus y tiñéndote de rubia platino es algo que puede pasar si te descuidas. Así que no hagas nada que no tuvieras pensado hacerte antes de que la locura de los exámenes comenzara.

Esa persona no te conviene: si te lo dice hasta Paco el de la cafetería, por algo será. Vas a amargar innecesariamente unos años valiosísimos de tu vida por una persona que no lo vale. Eres joven, inteligente, estás en una carrera que mola mogollón y seamos sinceros, estás rebueno/a… que le den si esa persona no sabe apreciarlo.

Hay cosas que tienes que estudiarte desde el día 1: pediatría, digestivo, fisiología… no vale con ponerse un par de meses antes. Son macroasignaturas con las que debes emplearte a fondo desde el primer día de clase. Necesitarás un mes solo para repasar y hazme caso, no quieres suspenderlas.

Come bien, sal de la biblioteca: necesitarás energía para estar todo el día dándole a la cabeza o recorriéndote los hospitales. Es una carrera dura y de fondo. ¿Así que de veras crees que con café y chucherías tu cerebro obtiene todo lo que necesita? ¡Pues eso! Respira aire de fuera de los muros de tu universidad, el oxígeno sin olor a esterillium ni formol existe y es saludable inhalarlo de tanto en tanto.

Está bien si suspendes, está bien si te desmayas en quirófano: no pasa nada por caerse siempre y cuando te levantes. No te martirices, no te enfoques en lo que has hecho mal, céntrate en cómo mejorarlo, en las soluciones. Todos hemos tenido baches y fracasos a lo largo de estos años, más pequeños o más grandes, lo que importa es cómo te enfrentas a ellos. ¡Tú puedes, al toro por los cuernos!

Es altamente recomendable que faltes a alguna clase: suena mal, lo sé, pero para perder el tiempo, mejor te quedas en casa durmiendo o estudiando. Hay profesores que tienen la misma vocación didáctica que una mantis religiosa. Ese tiempo que vas a desperdiciar pensando en el sexo de los ángeles, puedes pasarlo en la biblioteca, en la cama o en la cafetería.

Aprende a relajarte, a disfrutar de lo que haces: ya has entrado en la carrera, así que ¡relaja la raja! Eres joven, disfruta de la vida universitaria. Haz un viaje cuando acabes de exámenes, sal de fiesta de vez en cuando, liga con esa persona tan mona de la biblioteca, hazte un piercing… solo se tienen 20 años una vez.

Tienes toda la razón del mundo, eso no te va a servir para nada, pero te lo tienes que estudiar: habrá cosas que necesites saber pero que nadie te enseñe y habrá cosas que tengas que aprender simplemente para aprobar un examen, aunque luego no lo vuelvas a usar en la vida. Mil y una inserciones musculares, cientos de ciclos de bioquímica, no sé cuántas imágenes histológicas… que luego no necesitarás saber. Míralo de este modo, lo que están haciendo contigo es crear una imagen general, un pensamiento científico sobre el que construir un médico.

Apúntate a la maldita comisión de apuntes: es imposible abarcarlo todo tú solo y confiar en que los demás pueden tener cierta idea en lo que están haciendo te servirá para aprender a trabajar en grupo y hacer nuevas amistades.

Tú vales y quien te diga lo contrario se equivoca, y punto.

No pasa por sufrir una crisis existencial de vez en cuando: son seis años, lo raro sería que no te cuestionases si has elegido bien la carrera. Cambiarás como persona, tus ideas se mezclaran y tu cabeza acabará patas arriba. Pero en el fondo seguirás siendo el mismo friki que una vez cruzó esas puertas y se vio rodeado de gente más mayor, más lista y con demasiados libros por estudiar.

Podría seguir con la lista, pero creo que ya os hacéis una idea general. Os equivocaréis, la liaréis, lo haréis bien y en más de una ocasión lo haréis mal. No sabréis apreciar la belleza del calvario por el que estáis pasando hasta que acabéis. Cuando todo termine la sensación de no saber nada os invadirá, también es normal. Y pensaréis ¿ya está? ¿esto es todo? Bueno, digamos que solo es la primera etapa de la carrera. Como último consejo solo deciros que en el momento las cosas parecen enormes y os podéis acabar ahogando en un vaso de agua. Pero tenéis que mirar la imagen en general, como se mira a los pacientes, como un conjunto. Ese problema que tenéis ahora solo es un obstáculo más en vuestro camino: os puede retrasar, pero que nada os detenga. La meta no está tan lejos.

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