Cómo sobrevivir a los primeros años de Medicina

Primero-Medicina.jpg

Sé que no estoy descubriendo nada nuevo cuando digo que los comienzos no suelen ser fáciles en la vida en general. Y es que estos conllevan dejar muchas cosas atrás y nos obligan a adoptar nuevos hábitos, a tener que cambiar aspectos de nuestra personalidad o a afrontar situaciones que nos resultan incómodas y que hasta el momento habíamos conseguido manejar.  Lógicamente, los inicios de la carrera de Medicina no se salvan de esto y nadie mejor que vosotros sabe de lo que estoy hablando.

Uno empieza la carrera con una gran ilusión, hay que tener en mente que conseguir una plaza en Medicina no es algo precisamente fácil y que es un motivo que nos tiene que hacer sentir felices y orgullosos. A esta ilusión inicial hay que sumarle el hecho de conocer a mucha gente nueva, un entorno nuevo que descubrir, las novatadas, las primeras fiestas universitarias… e incluso una nueva ciudad en el caso de aquellos que han tenido que desplazarse para empezar la universidad, entre los que me incluyo. Pero para contrarrestar todos estos sentimientos positivos rápidamente aparecerán los primeros agobios ante clases en las que uno sale sin tener nada claro, ante los primeros exámenes o ante los trabajos o informes de prácticas para los que uno apenas ha recibido unas pocas instrucciones… ¡Me agobio solo echando la vista atrás y rememorándolo! Y si a esto le sumamos las complicadas asignaturas que inundan estos primeros años de la carrera (Bioquímica, Biofísica, Biología celular, Anatomía, Fisiología, Inmunología…) el drama ya está asegurado.

Con lo dicho no pretendo agobiaros, aunque la verdad es que lo puede parecer, sino que quiero daros una serie de instrucciones que parten de mi experiencia y que tienen la intención de hacer más llevaderos estos años, que también tienen muchas cosas buenas que hay que saber aprovechar. Aquí os los dejo:

  1. Aunque penséis que sí, no vais a ser eternamente estudiantes de primero o segundo. Algún día pisareis el hospital y estudiareis asignaturas que os harán sentir que estáis estudiando Medicina, a todos nos llega ese momento.
  2. Tenéis capacidad de sobra para sacar esto adelante. Ya he comentado antes que obtener una plaza en esta carrera no es fácil y, aunque haber entrado no nos asegura nada, sí que es una garantía de que si nos esforzamos lo vamos a conseguir.
  3. Es importante tener una base que nos permita conocer bien cuál es el funcionamiento normal del cuerpo humano, de hecho, esa tiene que ser tu meta en estos primeros años. En muchas ocasiones tener estos conceptos claros no es garantía de sacar notas excelentes puesto que a veces es necesario conocer muchos detalles para ello. Esto no os tiene que hacer veniros abajo, pensad que al final todo lo que no es prioritario se acaba olvidando y que lo importante es que hayáis logrado forjar una buena base.
  4. Si un examen sale mal no os hundáis. Durante la carrera nunca nos vamos a ver sometidos al examen que más respeto nos tiene que dar a un estudiante de Medicina y este es un paciente real que ha venido a consultarnos. Pensad que todos los errores que cometáis son aciertos futuros y que este es el momento de equivocarse sin que las consecuencias de ello afecten a otra persona.
  5. No renunciéis a hacer deporte o a otro tipo de actividad extraescolar, hay tiempo para todo. Os digo por experiencia que contra más tiempo libre tengáis más tiempo tenéis para malgastarlo en agobios o preocupaciones que no conducen a ningún lugar.  Y es que es tan importante la carrera como la vida que hay más allá de esta, no son dos cosas excluyentes.
  6. Aprovechad estos años para establecer vínculos con vuestros compañeros, vivir experiencias nuevas junto a ellos, planear viajes juntos… De todas las cosas buenas que tiene esta carrera la mejor son los amigos que vais a sacar de ella. Son una pieza clave que os van a permitir sacar fuerzas cuando estas flaquean y os van a comprender en algunas cuestiones que quizás otros no entienden al no estar viviéndolas.
  7. Y lo fundamental: no penséis que estáis malgastando vuestra vida porque estáis dejando muchas cosas en el camino por hacer. En la vida no se puede tener todo pero si seguís estos dos últimos consejos que os acabo de dar, cuando pasen unos años solo recordaréis esos buenos momentos y todo lo malo que hayáis tenido que pasar habrá desaparecido de vuestra memoria. Aunque es cierto que renunciamos a algunas cosas también es cierto que de no haber escogido este camino tampoco podríamos haber vivido ciertas experiencias que nunca vais a olvidar.

Estos son los consejos que os puedo dar a partir de lo que yo he vivido a lo largo de estos cinco años. Seguramente faltan muchos, de hecho cada uno de vosotros podría aportar algo nuevo que sería muy interesante tener en cuenta. Lo único que espero es que os hayan sido útiles y que os sirvan para superar alguna de las múltiples “crisis existenciales” que se van viviendo a lo largo de la carrera. Y no olvidéis esta frase que tanto me repite una amiga de clase y que yo tampoco me canso de repetir: “Lo difícil se consigue y lo imposible se intenta”.

Share
Tweet
Share
Share