No abrir más Facultades y reducir el acceso a las 40 actuales

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Entrevista al Dr. Ricardo RigualPresidente de la Conferencia Nacional de Decanos de Facultades de Medicina CNDFM.

Elena: En primer lugar, muchísimas gracias por su tiempo, que supongo que será más bien escaso.

E: Para aquellos que puedan no tener tanta información, ¿cómo resumiría usted la génesis de la polémica? ¿Por qué tanto revuelo?

Dr. R. Rigual: La polémica se debe a que aunque actualmente padecemos una situación de superávit en el número de estudiantes y de Facultades de Medicina en España, nos hemos visto sorprendidos con el anuncio de que facultades con planes de estudios verificados vuelven a replantearse su implantación, otras universidades se plantean ofertarlas y por último se han aprobado Universidades en cuyos objetivos está impartir el Grado de Medicina. Y todo esto a pesar de la opinión contraria de los expertos en demografía médica que aconsejan que para que la calidad de nuestro sistema sanitario no se resienta, debemos recuperar la  situación anterior cuyos índices eran similares a nuestros vecinos europeos.

De hecho, recientemente se ha anunciado la creación de 7 nuevas facultades a la que se uniría otra en Madrid (total 4 públicas y 4 privadas): 3 en Andalucía (Jaén, Huelva y Almería), 1 en  Baleares, 1 en Cataluña (Vic),  2 en la Comunidad Valenciana (Mare Nostrum, Católica de Alicante) y 1 en Madrid.

E: En su opinión, el título de Grado o Licenciatura en Medicina, sin el MIR, ¿qué salidas tiene?

R: Las posibilidades de encontrar un puesto de trabajo son mínimas. Hablamos de alguna oposición con muy escasa incidencia (prisiones, inspección,…) y médicos que de manera excepcional se dedican a la docencia y/o investigación en áreas no asistenciales.

E: ¿Cuándo se empezó a fraguar la apertura de estas nuevas Facultades?

R: La apertura de nuevas facultades arranca en 2005. En esos años sufrimos un déficit en algunas especialidades médicas que se transmitió como déficit general de médicos. En un ambiente de euforia económica llegaron médicos extranjeros y se incrementó la oferta MIR.  Se originó un efecto llamada y el aumento de la demanda para estudiar medicina ante la perspectiva de un empleo seguro. Recordemos que entonces éramos 28 facultades y 4.350 estudiantes de nuevo acceso y que ahora somos 40 facultades y acceden 7.000 estudiantes. La realidad actual ha evidenciado que la planificación de las necesidades de médicos no ha sido correcta pues se hizo con un censo estimativo de profesionales y como decíamos en un ambiente de euforia económica.

E: Con los datos que se tiene actualmente, ¿cree usted que la apertura de todas ellas (o de alguna en particular) está justificada?

R: Los ratios que se manejan a nivel internacional son 1 estudiante cada 10.000 habitantes lo que hace un total de 4.700 estudiantes de nuevo acceso para toda España. En cuanto al número de facultades los ratios de los países de nuestro entorno son de 0,50-0,60 Facultades de medicina por 1.000.000 de habitantes pero en España estamos en ratios cercanos a 0,90 con las 40 actuales. Si finalmente se aprueban y autorizan las Comunidades Autónomas las 8 previstas, superaríamos el ratio de 1,0. De hecho, actualmente somos el segundo país, de más de 20 millones de habitantes, con más Facultades por millón de habitantes  y pasaríamos a disputar el primer puesto. Todo lo anterior indica que no tiene ninguna justificación la apertura de nuevas Facultades.

E: ¿Tiene actualmente una postura oficial la CNDFM sobre el tema? El Presidente de la OMC, Serafín Romero, ha manifestado recientemente el deseo de la Organización de que se paralice el proceso hasta que se cree un registro de profesionales sanitarios, ¿suscribe la CNDFM esta opinión?

R: La CDNFM lleva años declarando que tanto el incremento del número de Facultades como de alumnos de nuevo ingreso es improcedente. El número de alumnos egresados de nuestras facultades debe ser congruente con las plazas de MIR ofertadas, pues al terminar la carrera de Medicina el egresado es sólo un médico nominal ya que no puede ejercer tareas asistenciales de manera autónoma a diferencia del resto de los profesionales sanitarios. Como consecuencia, la etapa de pregrado y la etapa especializada de un médico debe ser considerada de forma unitaria, pues su descoordinación lleva aparejada que un porcentaje de egresados no tengan prácticamente posibilidades, como decíamos, de acceder al mercado de trabajo.

Estamos totalmente de acuerdo con el resto de las Instituciones que formamos el “Foro de la Profesión Médica” en la necesidad de un registro de profesionales que sirva para programar adecuadamente el número de especialistas con una correcta distribución, que a su vez, sirva para fijar los estudiantes que deben acceder a estudiar el Grado de Medicina.

E: ¿Cree usted que el Ministerio de Educación (junto con el Ministerio de Sanidad) atenderá a esta petición?

R: Los Ministerios de Sanidad y de Educación junto con las respectivas Consejerías de las Comunidades Autónomas deberían trabajar de manera coordinada y, teniendo en cuenta sus competencias, realizar una programación adecuada de las necesidades de médicos. Por un lado el Ministerio de Sanidad en coordinación con las respectivas Consejerías de Sanidad son los responsables de fijar la oferta de plazas MIR y su distribución y por otro el Ministerio de Educación en coordinación con sus respectivas Consejerías deben fijar, teniendo en cuenta las indicaciones de las autoridades sanitarias, el número de estudiantes que acceden a estudiar Medicina.

Respecto a al número de Facultades la responsabilidad de la apertura recae en las Comunidades Autónomas pero es necesario que el Consejo de Universidades apruebe el plan de estudios tras el preceptivo informe favorable de la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) o Agencias Autonómicas acreditadas. Es decir, estas agencias tiene una responsabilidad muy importante pues deben garantizar la calidad de los planes de estudios para un determinado número de alumnos teniendo en cuenta los profesores, instalaciones y instituciones sanitarias (hospitales y centros de salud con perfil muy especifico para tener carácter universitario) que disponen. En este último aspecto las Consejerías de Sanidad son las responsables de poner a disposición de las Universidades las instituciones sanitarias públicas, por lo que son elementos esenciales para la aprobación de dichos planes. En ningún caso la apertura de una nueva Facultaddebe interferir con el funcionamiento de otra Facultad ya consolidada al compartir los mismos centros asistenciales.

Confiamos que todas las instituciones responsables sean sensibles al problema y entre todos busquemos soluciones que sin duda pasan por racionalizar la situación planteada y que la calidad del sistema Nacional de Salud sea preservada, garantizando una formación de los médicos, que son su pilar fundamental, adecuada a las necesidades sin que otros intereses prevalezcan.

E: ¿Opina usted que la solución pueda pasar por restringir el números clausus de otras Facultades?

R: Como hemos comentado la enseñanza de grado y especializada se debe considerar de forma unitaria y una correcta planificación supone que el número de estudiantes debe disminuir ante la prevista reducción de la oferta MIR por parte del Ministerio de Sanidad. En este caso, efectivamente, tendríamos dos alternativas para cumplir este objetivo: 1) No abrir más Facultades innecesarias y reducir el acceso de estudiantes a las 40 facultades actuales ó 2) Abrir nuevas facultades y que las facultades existentes sufran una mayor reducción del número de estudiantes.

Lógicamente la única solución razonable es la primera: que sean las facultades experimentadas las que se encarguen de formar a los alumnos de Grado y que no se permita la apertura de nuevas facultades a las que no les podemos responsabilizar de la formación de los futuros médicos por carecer de la experiencia ni garantías contrastables.

E: ¿Considera usted, a título personal, que la política de aumento de Facultades y plazas ha sido acertada?

R: Personalmente, y compartiendo los criterios de la CNDFM, creo que no ha sido acertada. Como evidencian los datos actuales el número de médicos en busca de empleo o en situación de paro se ha disparado y sigue aumentando, además en los dos últimos años cerca de 6.000 médicos españoles se han visto obligados a ejercer al extranjero o están tramitando su salida. Está muy claro que las autoridades responsables han cometido errores graves en la planificación de necesidades de médicos que ha tenido como consecuencia el incremento del número de estudiantes y de Facultades de Medicina. Entre todos, incluyendo Ministerios, Consejerías, ANECA y agencias autonómicas, CNDFM, Conferencia de Rectores, Foro de la Profesión Médica y expertos tenemos que  buscar soluciones a este problema que sin duda pasa de manera inmediata por frenar la apertura de nuevas Facultades y planificar correctamente las necesidades futuras de médicos. De esta manera ofreceremos una formación de calidad a nuestros médicos que, insisto, son un pilar fundamental para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud.

E: ¿Cree que el gran flujo emigratorio hacia el resto de Europa de médicos ya formados está justificado por motivos laborales o la apreciación del mercado de trabajo por los médicos jóvenes está deformada?

R: Como decía anteriormente la mayoría de los médicos que han emigrado lo han hecho ante la imposibilidad de un puesto de trabajo en España. Sólo una mínima proporción lo han decidido para mejorar su formación.

E: Muchísimas gracias por atender a mis preguntas. Espero que esto sirva para que los estudiantes nos involucremos más en lo que afecta a nuestro no tan lejano futuro profesional.

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