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Ciencias de la Salud

Metodologías docentes y estrategias de enseñanza para la excelencia en el aprendizaje

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Metodologías docentes y estrategias de enseñanza en Ciencias de la Salud

¿Como enseñar Ciencias de la Salud? Técnicas pedagógicas para la excelencia

Actualización, marzo 2023

En Elsevier hemos diseñado este espacio para docentes de la Salud, enfocado en metodologías de enseñanza. Aquí encontrarás recursos y experiencias que te ayudarán a la hora de preparar tus clases, con estrategias pedagógicas especialmente adaptadas a las necesidades formativas de las Ciencias de la Salud.

  • Estrategias pedagógicas. Tipos de aprendizaje.

  • Metodologías comparadas.

  • Análisis del escenario docente y de los objetivos.

  • Evaluaciones diagnósticas.

'Tipos de evaluación continua y beneficios de la evaluación formativa', por el Dr. Marios Loukas

Claves para crear un plan docente innovador

La vía para la innovación que define el futuro de las Ciencias de la Salud

Un plan docente innovador será aquel que integre herramientas y elementos estratégicos de aprendizaje basados en la propia (auto-)evaluación y en la mejora del proceso de aprendizaje. Enseñar mejor y estudiar mejor son la base del rendimiento académico. La sincronización del plan docente con un enfoque transversal de la materia es una estrategia idónea para mejorar el aprendizaje, ya que la complejidad de los conocimientos y el método para conseguir los objetivos se desarrolla de forma paralela.

Miniatura Landing

La poca flexibilidad y diversidad de los planes de estudios del Grado en Medicina, sometidos a una estructura burocrática y funcional muy compleja, es un aspecto que debemos asumir, pero no tiene que limitar el desarrollo de la innovación docente, donde el pilar básico es la suma de creatividad y experiencia. A nivel de gestión académica se dio un gran salto con la aparición de los campus y las aulas virtuales. Surgía una nueva vía de comunicación entre el alumnado y las instituciones académicas y profesores.

Se facilitó el acceso a las guías docentes, que representan un estadio germinal de lo que hoy llamamos Instructional Design (ID) o Diseño Instruccional. Las guías docentes ofrecen a los estudiantes la información necesaria sobre cuáles son los elementos que definen la consecución de objetivos de cada asignatura, el profesorado asociado, el índice de contenidos de la materia, las competencias generales y específicas a adquirir, el sistema de evaluación y las fuentes de información básicas. Pero para evaluar la eficacia del programa docente faltaba un componente dinámico que estuviese presente durante el desarrollo del curso académico y se retroalimentara.

Hoy en día, todo plan docente innovador, especialmente si se ha optado por e-learning o una modalidad de docencia híbrida, debe incorporar un ID. El ID se define como un sistema de optimización del aprendizaje en el que se desarrollan una serie de fases y se realizan evaluaciones del propio método en base a la adquisición de habilidades y conocimientos, de forma que el plan docente se retroalimenta sistemáticamente en función de los logros y la consecución de los objetivos. Pero es de vital importancia no improvisar o dejarse llevar por tendencias efímeras, ya que esto supondría mayores niveles de frustración para docentes y estudiantes y un aprendizaje poco eficiente, así como una mala gestión del tiempo y de los recursos disponibles.

Existen diferentes modelos de ID basados en la teoría del aprendizaje. Cada uno presenta unas fortalezas y unas debilidades, y será el profesor, o más habitualmente el equipo docente, quien tome la decisión de cuál reúne los elementos más beneficiosos para lograr los objetivos de formación. Cualquier plan docente, salvando la diversidad de escenarios de aprendizaje y disponibilidad de recursos humanos y materiales, debe plantearse inicialmente a partir de cuatro pilares básicos:

  • Estrategias didácticas: análisis del escenario docente y de los objetivos, flipped classroom (

    aula invertida), aprendizaje cooperativo/colaborativo, evaluaciones diagnóstica, formativa y sumativa, repetición espaciada, resolución de problemas.

  • Selección y adaptación de recursos didácticos: índice de contenidos, uso de manuales, acceso a recursos audiovisuales (videos, imágenes, podcast) artículos científicos, presentaciones, modelos 3D, casos clínicos. Las mejores soluciones son plataformas integradoras con alta conectividad entre usuarios y que reúnan la mayor parte de recursos dentro de la estructura y de las fases óptimas de un aprendizaje eficaz.

  • Escenarios de aprendizaje: seminarios, clases magistrales presenciales, docencia online/híbrida, prácticas clínicas y/o de laboratorio, simulación virtual o material, congresos y reuniones, tutorías, clubs temáticos.

  • El alumnado: será un factor determinante en el desarrollo del plan docente, según el número de participantes, su motivación e implicación. El estudiante de medicina debe ser consciente y protagonista de su propio proceso de aprendizaje. Es importante identificar aquellos elementos estratégicos que realmente aportan valor y calidad al conocimiento.

¿Hasta qué punto podemos o debemos innovar?

La naturaleza de la innovación obedece a la capacidad de introducir novedades. Una asociación muy frecuente interfiere en esta definición: la innovación no es sinónimo de tecnología, aunque si se implementa de la forma correcta el resultado suele ser exitoso. El entorno influye sobre el aprendizaje, pero la verdadera innovación es eficaz si se aplica sobre el método docente y la dinámica del aprendizaje. El objetivo final es optimizar el rendimiento, tanto del profesorado como de los estudiantes.

En los últimos años se han introducido, como iconos de la revolución docente, incontables plataformas tecnológicas, salas de simulación y Apps en las clases (presenciales u online) y en las prácticas. En la mayoría de los casos han resultado ser elementos de entretenimiento que se ofrecían como innovación, pero que enmascaraban (e incluso empobrecían) el método tradicional de docencia, eliminando o al menos reduciendo la presencialidad de los estudiantes en los hospitales y deshumanizando la práctica clínica y la docencia. Ante estos elementos, profesores y estudiantes corren el riesgo de pasar a un segundo plano. La cantidad de información y su disponibilidad dominan el proceso de aprendizaje. La verdadera innovación vendría de comprender y aplicar los conceptos de la neurociencia del aprendizaje, incluso sin la necesidad de grandes avances tecnológicos.

El diseño del plan docente es la vía para la innovación que define el futuro de la Medicina.

El diseño de un plan docente innovador debe ser ambicioso. No por ello es necesario realizar grandes y radicales cambios, sino plantear la “teoría de las ganancias marginales”, que consiste en la introducción de pequeños (casi ridículos) hábitos y acciones que supongan de forma global un gran impacto en el rendimiento.

Además, el diseño de un plan docente debe ser ambicioso al plantearse objetivos y escenarios, más allá de la materia impartida, y un uso adecuado de la tecnología. También debe ser ambicioso al hacerse preguntas. ¿Cuál es el impacto real de una innovación docente sobre la Educación Médica? ¿Podríamos identificar patrones individuales de aprendizaje basados en Inteligencia Artificial para optimizar el proceso de aprendizaje y aumentar el rendimiento en las áreas/conceptos que más nos interese? ¿Supondría esto un paso importante en la inclusión y equidad de oportunidades? ¿Podría esta optimización del rendimiento reflejarse en una reducción de los cursos del Grado en Medicina sin que afecte negativamente a la calidad de la formación? ¿Habría mayor disponibilidad de médicos? ¿Sería innecesario aumentar el número de facultades de Medicina?

Evaluación formativa continuada

Por qué es uno de los métodos de aprendizaje más efectivos

La evaluación formativa continuada utilizando el método de respuestas de múltiple opción se está revelando como una de las formas de aprendizaje más efectivas en el ámbito de la Medicina. Su principal ventaja es que permite avanzar de forma progresiva en la complejidad de contenidos con el objetivo de lograr un entendimiento más profundo de la materia, además de favorecer un aprendizaje más rápido y transversal.

El planteamiento de opción múltiple (MCQs por sus siglas en inglés) se desarrolla desde hace 30 años, pero es en la última década que ha habido un cambio muy significativo en su enfoque:

  • Está diseñado horizontal y verticalmente, en base a la dificultad, complejidad, sistemas y disciplinas, y en un formato progresivo que permite, por ejemplo, ir de Anatomía a Patología, y de ahí a Farmacología, propiciando así un aprendizaje transversal.

  • Las lógicas de evaluación también son distintas: en vez de una pregunta formulada en una línea, se plantea un párrafo con una historia o viñeta clínica.

  • Las MCQs permiten avanzar de forma progresiva en la complejidad o dificultad con el objetivo de favorecer un entendimiento y una comprensión.

Poniendo como ejemplo la plataforma ClinicalKey Student Assessment, de Elsevier, el Dr. Marios Loukas describió algunos de los aspectos “logísticos” más destacados de las funcionalidades de evaluación formativa:

  • Autoevaluación continua. La evaluación formativa implica el aprendizaje y la retroalimentación de los contenidos. Por ello, la metodología de evaluación más estandarizada y útil son las preguntas de opción múltiple.

  • Exigencia de profesionalidad. La aplicación de este método conlleva el fomento de la profesionalidad de los estudiantes, más allá de la puntuación académica. La idea es transmitirles que no es profesional no acudir a clase preparados para hacer la evaluación. Por ejemplo, se debe exigir que los alumnos respondan correctamente a la mitad de las preguntas que el profesor plantea para obtener la acreditación de que han estado en clase, ya que se considera que esto denota profesionalidad por su parte.

  • Tiempo: aprendizaje más rápido. Loukas señaló que si bien hay otras opciones de evaluación, como las preguntas abiertas o los exámenes de libro abierto, que pueden incluso ser más potentes en el sentido de que hacen pensar más a los alumnos, las MCQs permiten una mayor rapidez y precisión.

  • Ambiente y entorno. Para el Dr. Loukas, aunque se trata de una opción muy versátil, la aplicación de la evaluación formativa no implica un teleaprendizaje, sino que es una herramienta pensada para que los estudiantes acudan a clase.

Seis ventajas probadas y comprobadas de la Evaluacion Formativa de Opcion Multiple

  • Asegura los tres grados. Las pruebas están estructuradas siguiendo un orden sucesivo, de menor a mayor complejidad, correspondiente a los tres niveles que debe alcanzar el alumno: memorización, comprensión y puesta en práctica.

  • Facilita el avance hacia los contenidos. La integración de este sistema en la rutina diaria de estudio es fundamental. “En el caso de ClinicalKey Student Assessment, que contiene 2.730 preguntas, yo le digo a mis alumnos que cubran 100 preguntas diarias de esta plataforma durante los próximos 6 meses."

  • Integración fácil en el aprendizaje diario. En esta modalidad de evaluación formativa no se trata solo de plantear una pregunta aleatoria de opción múltiple, sino de que ésta esté encuadrada dentro de toda una metodología diseñada por el profesor con el objetivo de dirigir a los estudiantes desde la memorización de contenidos a su aplicación.

  • Retroalimentación  de contenidos. La autoevaluación es un ‘diagnóstico’ que el alumno hace de lo que aprende, de su nivel de conocimiento. Es, en definitiva, una técnica o herramienta que le ayuda en su aprendizaje.

MCQ: Beneficios para los estudiantes

Con la pandemia por SARS-CoV-2 hubo una ’inesperada‘ (o más bien, precipitada) explosión digital, que hizo tambalear la dinámica de las instituciones académicas, los alumnos y los docentes; pocos estaban preparados para cambiar de forma radical las tendencias habituales. La brecha creada entre el método de aprendizaje y la docencia tradicional crecía debido a la rápida expansión de herramientas digitales para compartir información.

Como desarrollar el habito de la autoevaluacion

Según explicó el Dr. Loukas, el aprendizaje a través de la evaluación formativa de opción múltiple implica la utilización de plataformas y sistemas ya existentes de forma que ofrezcan a los estudiantes una experiencia nueva de aprendizaje. “Esta técnica tiene muchas ventajas para los alumnos, más allá de la nota o resultado: permite un aprendizaje más rápido; supone una experiencia que se puede integrar de forma sencilla en la rutina de estudio diario; es muy versátil, se puede aplicar a cualquier asignatura y también en distintos ámbitos (comunicación, etc.); implica un entrenamiento y exige un esfuerzo permanente; y favorece el aprendizaje de contenidos que aún no se han estudiado, entre otras posibilidades”.

La evaluación formativa sería equivalente a cuando el chef prueba su propia comida, mientras que la evaluación sumativa o assessment se equipararía a la receta final.

En cuanto al impacto de la evaluación mediante la MCQ en el desempeño de los estudiantes, el Dr. Loukas comentó que “hemos visto que cuando la utilizamos la satisfacción de los alumnos es mayor y se muestran más partidarios a ésta que a otras opciones. Además, se obtienen mejores resultados en el examen y desde el punto de vista práctico, pasan menos tiempo estudiando, ya que este método favorece el procesamiento del conocimiento de una forma natural”.

Lea el artículo completo y escuche la ponencia sobre el tema

Recursos didácticos para desarrollar un método de aprendizaje eficiente

Cómo integrar el material didáctico para que la metodología sea eficaz

El diseño del material didáctico es una labor imprescindible si queremos completar un método docente eficaz e innovador. Integrar los recursos docentes dentro de un plan docente e identificar las diferentes opciones y formatos (clases presenciales, docencia online o híbrida, seminarios y prácticas) y establecer una programación de cada asignatura en coordinación con otros departamentos, es una tarea faraónica. Generalmente se consigue una eficaz coordinación en cuanto a distribución de contenidos, pero no en el método docente. Esto puede generar desequilibrios en la adquisición de conocimientos según la eficacia del método empleado.

La clave en la preparación de los recursos docentes y la fácil asimilación por parte de los estudiantes está en apostar por plataformas digitales que permitan la adaptación de recursos y las estrategias de aprendizaje optimizadas, como ClinicalKey StudentOsmosis Complete Anatomy, de Elsevier. Los pilares básicos de estas plataformas son:

  • Igualdad: todos los estudiantes, de cualquier lugar del mundo, tienen las mismas oportunidades de acceso a los mismos recursos.

  • Accesibilidad: las plataformas son accesibles desde cualquier lugar y utilizando diferentes dispositivos, incluso para acceder a determinados materiales offline.

  • Integración: incluyen todos los recursos de materias básicas y clínicas disponibles. Textos, preguntas de evaluación, videos o modelos 3D, adaptados a las necesidades de profesores y estudiantes.

  • Conectividad: permiten conexión entre usuarios facilitando la creación de grupos o comunidades para compartir experiencia e información.

  • Flexibilidad: adaptados a las necesidades de los usuarios, no solo en variedad de contenidos, sino en programación de tareas y ritmo de estudio.

  • Personalización: la experiencia de estudio y aprendizaje se desarrolla en función de las preferencias del usuario, pero siempre maximizada por haber sido desarrollada a partir de métodos de aprendizaje óptimos.

  • Actualización: los contenidos están actualizados y bajo los requisitos de la evidencia médica.

Por que las herramientas digitales potencian el aprendizaje

Es el docente quien debe discriminar la información útil de cualquier otra, ya que es el especialista en la materia. Aconsejar a los estudiantes que deben recurrir a una bibliografía recomendada no es una opción, salvo para consultas puntuales. Esto puede cambiar.

Integrar los recursos docentes dentro de un plan docente e identificar las diferentes opciones y formatos (clases presenciales, docencia online o híbrida, seminarios y prácticas) y establecer una programación de cada asignatura en coordinación con otros departamentos, es una tarea faraónica. Generalmente se consigue una eficaz coordinación en cuanto a distribución de contenidos, pero no en el método docente. Esto puede generar desequilibrios en la adquisición de conocimientos según la eficacia del método empleado.

El diseño del material didáctico es una labor imprescindible si queremos integrarlo en un método docente eficaz e innovador. Ser funcionalmente creativo es la clave. Para realizar evaluaciones formativas, debemos disponer de preguntas tipo test comentadas; si nos interesa afianzar conceptos clave, merece la pena invertir tiempo en crear flashcards y diseñar un programa de repetición espaciada; si lo que queremos potenciar son las habilidades de comunicación, entonces el trabajo colaborativo y el aprendizaje basado en problemas (ABP), el trabajo con casos clínicos y los ejercicios de diagnóstico diferencial son la mejor opción.

El material didáctico imprescindible

  • Textos: como base del conocimiento, pero adaptados al nivel académico.

  • Material audiovisual y modelos 3D: son el complemento y ayuda imprescindible para comprender conceptos y crear modelos mentales.

  • Preguntas comentadas: para usar la evaluación como elemento de formación.

  • Flashcards: creadas para un proceso de repetición programada espaciada, fortaleciendo la memorización a largo plazo.

  • Casos clínicos y diagnósticos diferenciales: para crear escenarios de trabajo colaborativo y maximizar el pensamiento crítico, la resolución de problemas y la toma de decisiones.

Además, cada asignatura debe contar con material específico para el desarrollo de prácticas clínicas (libros de bolsillo, vídeos, algoritmos, tablas de datos, fichas explicativas o infografías). Este material debe encontrarse, bien en formato físico o digital, pero siempre accesible por el estudiante para una consulta ágil en cualquier situación, incluso durante el transcurso de una consulta médica.

En ocasiones será necesario reforzar la experiencia clínica con seminarios prácticos o sesiones de desarrollo de habilidades, que contarán con material específico o modelos de simulación. Las prácticas clínicas son, en sí mismas, un recurso didáctico ineludible en Ciencias de la Salud. Su correcta organización y desarrollo debe orientarse a maximizar la experiencia de los estudiantes, y estos tienen el derecho y la responsabilidad de aprovecharlas, creyéndose lo que ya son: médicos en formación.

Nuestras recomendaciones, enmarcadas en los objetivos de la asignatura, son esenciales y complementarias a la ejecución correcta de tu plan docente.  Todas las estrategias suman, pero sumarán más si los estudiantes también contribuyen, de forma supervisada, en la creación de este tipo de recursos. Debemos recordar que los estudiantes son los protagonistas de su propio proceso de aprendizaje. Los estudiantes pueden formar parte de una comisión de aprendizaje destinada a recopilar el material y establecer una programación docente. De este modo pueden involucrarse activamente en la gestión de su aprendizaje. Establecer una red colaborativa de valoración del material de estudio, indicando la idoneidad de este para estudiar una asignatura o patologías concretas, puede ser un camino muy eficaz y con garantías de calidad.

Aula Invertida: así mejora el aprendizaje en Ciencias de la Salud

Activar frente a memorizar para profundizar en el conocimiento

En los últimos años, el aula invertida, denominada en la literatura anglosajona 'flipped classroom', se ha convertido en una metodología transformadora para la enseñanza y cada vez más popular en educación médica. Los materiales tradicionales de una clase magistral se presentan a los estudiantes anticipadamente para su revisión individual —por ejemplo videos, documentos, guías—, y, posteriormente el tiempo de clase se utiliza para el aprendizaje interactivo mediante la discusión y participación.

Es decir, el aula invertida es una metodología que intercambia los espacios pedagógicos individuales y grupales en el proceso de aprendizaje. La instrucción directa se recibe fuera del aula mientras que durante el tiempo de clase se potencian otros procesos cognitivos de mayor complejidad al combinar la práctica dinámica de conocimientos con la experiencia del docente, favoreciendo un aprendizaje significativo.

El proceso de aprendizaje

De ahí que, para que el empleo estratégico del Aula Invertida sea eficaz, el momento 'fuera del aula' debe ser más que cargar el contenido del curso y los materiales en un espacio virtual: los materiales semilla deben suponer la generación de discusiones basadas en significado, confianza y valor, en todos los niveles de interacción entre estudiantes y profesores, en el marco de un clima de aprendizaje productivo.

Aula Tradicional

Aula  Invertida

Aprendizaje unidireccional.

Información generalista para el grupo, que se realiza una sola vez.

Rol pasivo del estudiante que se enfoca en la memorización.

Monólogo del profesor y copia mecánica de apuntes por parte del estudiante.

Protagonismo de los contenidos en detrimento de las competencias.

Evaluación final estandarizada orientada a la calificación.

Aula semi-vacia y estudiantes que desconfian de su aprendizaje.

Aprendizaje multidireccional.

Información planificada que atiende los estilos de aprendizaje y la diversidad.

Roles activos de estudiante y docente, y mejor comunicación

Desarrollo de habilidades de pensamiento superior: pensamiento crítico, resolución de problemas...

Práctica de competencias básicas, transversales y específicas

Evaluación del proceso y consolidación de conocimiento.

Mayor motivación y satisfacción del estudiante.

Con base en estas características, la evidencia reciente(se abre en una nueva pestaña/ventana) sugiere mayor efectividad del enfoque de aula invertida, en comparación con enfoques tradicionales de enseñanza como la clase magistral, con respecto a resultados académicos específicos sobre el compromiso, responsabilidad, asistencia y desempeño académico.

mayor efectividad del enfoque de aula invertida

Pilares para la implementación del Aula Invertida

Los cuatro pilares del aula invertida, que ayudan a activar frente a memorizar para profundizar en el conocimiento, son:

1. Entorno flexible. El proceso de aprendizaje se articula de acuerdo a expectativas flexibles, tanto en los tiempos de adquisición de conocimientos como en la evaluación de los estudiantes. La información se puede visualizar tantas veces como sea necesaria, no tiene limitaciones ni en espacio ni en tiempo.

2. Contenido intencional Ordenado y estructurado. Las lecciones se planifican con tiempo para maximizar el aprovechamiento de la clase en métodos y estrategias activas de aprendizaje centrados en el estudiante. Además de la información textual se ofrecen podcast, y contenidos audiovisuales e interactivos.

3. Feedback permanente. Los estudiantes reciben retroalimentación relevante durante el tiempo de aula. El docente puede ofrecer retos, comprobar las dificultades y medir los logros del alumnado enfocándose en el éxito del grupo.

4. Cultura de aprendizaje. El alumnado participa activamente en la construcción del conocimiento. En paralelo evalúan su aprendizaje de acuerdo con criterios marcados desde el inicio del curso para que pueda ser personalmente significativo.

Aprendizaje cooperativo

Compartir e incrementar el rendimiento académico en Ciencias de la Salud

¿Qué es el aprendizaje cooperativo?

El aprendizaje cooperativo es el empleo didáctico de grupos reducidos, normalmente heterogéneos, en el que el alumnado trabaja junto para alcanzar metas comunes, movilizando su propio aprendizaje y el de los demás. Los objetivos de los participantes están estrechamente vinculados, de tal manera que cada uno de ellos sólo puede alcanzar sus objetivos si, y solo sí, los demás consiguen alcanzar los suyos.

¿Cómo distinguir el aprendizaje cooperativo de otras metodologías?

El aprendizaje es cooperativo cuando:

  • Considera los valores de socialización e integración como eficazmente educativos.

  • Valora el potencial educativo de las relaciones interpersonales existentes en cualquier grupo.

  • Incorpora el aprendizaje por desequilibración.

  • Se basa en la teoría del conflicto sociocognitivo.

  • Incrementa el rendimiento académico.

¿Cómo elegir entre técnicas de Aprendizaje Cooperativo?

No hay técnica mejor ni más adecuada que las otras. Se trata de utilizar en cada momento la que se adapte a las necesidades del grupo de alumnos y a la actividad a desarrollar, para potenciar los factores de cooperación y el aprendizaje.

Se diferencian tres tipos de grupos de aprendizaje según su duración en el tiempo:

Grupos base: Es un grupo heterogéneo de referencia a largo plazo. Busca la integración, el equilibrio y el apoyo mutuo de todos sus miembros.

Grupos informales: Menor duración (mínimo dos semanas). Aplicable para una actividad de enseñanza directa.

ejemplo tecnica aprendizaje informal folio giratorio

Grupos formales: Mayor duración. Los objetivos son comunes y todos tienen que completar la tarea. Fomenta la participación de todo el grupo y mejora el rendimiento a lo largo del curso.

ejemplo tecnica aprendizaje cooperativo

Lineamientos pedagógicos para aplicar con éxito el Aprendizaje Cooperativo

Gamificación

Mejorar el rendimiento académico con estrategias lúdicas de recompensa

El componente lúdico del aprendizaje es eficaz porque constituye un punto de partida interesante para la (auto-)motivación, ya que estimula emociones positivas ligadas al funcionamiento y desarrollo cognitivo, a través de nuestra capacidad de atención. Si además existe una recompensa, el efecto se potencia exponencialmente. La recompensa forma parte de la gamificación como un potente estimulador de superación.

El término gamificación es un anglicismo que procede de la palabra inglesa “game” (juego). Sin embargo, no debemos ser reduccionistas y pensar que el aprendizaje debe poseer un componente de entretenimiento para que sea óptimo. Es habitual aplicar herramientas digitales, muchas veces inapropiadas y solo con carácter puntual, como juegos de clase para salvar la rutina. Esto último es lo que se denomina aprendizaje basado en juegos, que no es lo mismo que la gamificación, y que suele ser una actividad específica, para el desarrollo de una habilidad, competencia básica o realización de una tarea concreta.

La gamificación tiene por objetivo mejorar el rendimiento académico implementando dinámicas de juego en un contexto de eLearning; no se trata de un juego, sino más bien de las reglas del juego.

La gamificación está vinculada a la motivación, la implicación y la superación. Estas se establecen gracias a los diferentes  sistemas de recompensa propios de toda actividad lúdica. Por ejemplo, la resolución de retos y acumulación de puntos.

Infografia Proceso Formativo

Si nos limitamos a considerar como recompensa el hecho de otorgar una calificación superior de forma puntual y exclusivamente lúdica, no estaremos estimulando a largo plazo, y por tanto una vez conseguido el premio, el estudiante no creará una rutina de esfuerzo positivo. De este modo estaremos incorporando distractores como elementos de estrategia de aprendizaje. La estrategia de gamificación debe integrarse en el esquema temporal del plan docente, es decir, que de alguna manera siempre esté presente, aunque no siempre sea evidente.

La dinámica y contenidos docentes cambian la educación en las aulas si potenciamos la gamificación. El plan de superación/recompensa debe estar implementado en un marco definido por una evaluación inicial o diagnóstica y una evaluación final. Es importante que la estrategia de gamificación no se reconozca exclusivamente como una competición entre estudiantes, sino como un modelo de aprendizaje individual y/o cooperativo para alcanzar los objetivos a través de la implicación en el modelo de optimización del aprendizaje.

El desarrollo de la sabiduría del estudiante es un proceso con componente social, por lo que estimular la competencia puede generar también dificultades dentro del grupo. La competencia es útil en el contexto de una competición deportiva o entre los aspirantes a un puesto de trabajo, pero en cuestión de aprendizaje todos debemos llegar a la misma meta independientemente del tiempo empleado.

Integrando la herramienta adecuada para tu plan docente

Desde Elsevier Docencia proponemos una revolución de creatividad en el aula. La gamificación nos permite libertad para crear escenarios teóricos, clínicos y prácticos, individuales y cooperativos, autónomos o dirigidos, para la adquisición de conocimientos y habilidades, a partir de la dinámica de los juegos en contextos no lúdicos. Esto supone que el gran peso de la clase magistral se deba equiparar a otras estrategias como la evaluación formativa, las técnicas de memorización espaciada, el aula invertida, la revisión por pares o el desarrollo de pensamiento crítico y deductivo.

Es decir, una docencia activa con implicación del alumnado, en la que cada estudiante sea consciente de cada uno de los logros conseguidos y en la que cada profesor pueda evaluar constantemente el rendimiento de sus estudiantes y evaluar el método docente, anticipándose a las necesidades y demandas del proceso de aprendizaje.

Simulación Clínica

El caso clínico como herramienta ideal para vincular conceptos a un escenario individual

El caso clínico es una potente herramienta de formación para estudiantes de Ciencias de la Salud. A pesar de ser un tipo de fuente de información de escasa relevancia en cuanto a evidencia médica, debido a su enfoque particular, ofrece importantísimas oportunidades para su empleo en el ámbito académico.

La posibilidad de vincular conceptos clave de una patología a un escenario clínico individual estimula los niveles de asociación y atención, ya que se establece un mapa mental crítico en el que intervienen y se desarrollan:

  • El pensamiento crítico y la creatividad.

  • El desarrollo de habilidades de comunicación, exposición y escritura científica.

  • Las emociones (empatía con los pacientes y su contexto psicosocial).

  • La asociación y la discriminación de conceptos (diagnósticos diferenciales).

  • La toma de decisiones (trabajo activo y resolución de problemas).

  • El aprendizaje clínico activo (experiencia clínica y desarrollo de habilidades).

  • La estimulación por recompensa (gamificación).

  • La memorización de conceptos (práctica espaciada y especializada).

  • La evaluación y autoevaluación (evaluación formativa).

Habilidades que se desarrollan con la herramienta de Casos Clinicos

Los casos clínicos pueden tener diferentes enfoques, ya sea repasar conceptos relacionados con el diagnóstico clínico de una patología; plantear un plan terapéutico adecuado; seleccionar aquellas pruebas diagnósticas necesarias; establecer diagnósticos diferenciales o, simplemente, aprender a manejar a pacientes con una misma patología, que puedan requerir una variedad de abordajes diferentes según el nivel de gravedad, comorbilidades o estado psicosocial.

El objetivo del caso clínico es aprender a potenciar nuestra capacidad de análisis y actuar según nos indica la experiencia clínica diaria, que en definitiva se basa en la aplicación de estrictos y actualizados protocolos profesionales. Además, la documentación y escritura de los mismos hace que los estudiantes dediquen tiempo a practicar la escritura de historias clínicas, fuente de información clínica de gran valor para el profesional médico.

Para conseguir el máximo rendimiento y beneficio en el uso de casos clínicos como material de aprendizaje activo es imprescindible que se cumpla una detallada recopilación y exposición de información, fácilmente implementable a partir de ClinicalKey Student, Osmosis y Complete Anatomy, de Elsevier.

Cómo implementar los casos clínicos de manera eficaz

Una estructura correctamente adaptada al contexto académico teórico-práctico y desarrollada por los propios estudiantes para crear su propio banco de casos clínicos debe incluir:

  • Título del caso clínico y autores participantes.

  • Justificación y valoración: nos aporta el concepto clave del caso y su idoneidad para estudiarlo.

  • Resumen y palabras clave: imprescindible para conocer el enfoque del caso clínico y realizar búsquedas rápidas.

  • Introducción: en ella se plantea información básica respecto a la patología sobre la que se desarrolla el caso (Anatomía, Biología Molecular, Fisiología, Farmacología…).

  • Exposición del caso clínico: presentación del escenario clínico de trabajo. Es importante incluir el motivo de consulta, una anamnesis detallada, imágenes o datos analíticos iniciales.

  • Pruebas complementarias: analíticas de laboratorio, radiodiagnóstico, pruebas invasivas...

  • Diagnóstico: el resultado del análisis de todos los datos recopilados en los apartados anteriores.

  • Plan terapéutico: según el diagnóstico y las condiciones de los pacientes.

  • Evolución del caso: es interesante incluir una descripción de la evolución del paciente y la cronología de pasos.

  • Discusión y conclusiones: debe incluir aquella información relevante de la patología estudiada ya que será el apartado en el que se realiza un análisis y se plantea la justificación de toma de decisiones. Es imprescindible la inclusión de referencias bibliográficas.

  • Referencias bibliográficas: textos recomendados para estudiar generalidades o detalles no incluidos en el caso.

  • Origen del caso clínico: para diferenciar si es un caso ficticio o real. En este último caso es importante detallar si existe autorización por parte del paciente para realizar el caso clínico con fines académicos.

El caso clínico es un extracto esencial de la experiencia clínica llevada al aula. Permite desarrollar ámbitos de trabajo colaborativo en escenarios de aula invertida, plantear debates (incluso en forma de revisión por pares) y desarrollar un aprendizaje activo grupal o individual. Y, lo que es más importante, permite a los estudiantes transportarse junto a las camas de sus pacientes.

Diagnóstico Diferencial

Plantear escenarios de razonamiento que simulan la experiencia clínica

Plantear escenarios de razonamiento que simulan la experiencia clínica junto a estrategias de aprendizaje que incorporen el pensamiento crítico y el desarrollo de un análisis deductivo es un paso esencial en la formación de los estudiantes de Medicina. No solo por el hecho de aplicar la lógica y resolver problemas, sino por las posibilidades que ofrecen a la hora de establecer un plan de aprendizaje activo con la combinación de evaluación formativa, trabajo colaborativo, escenarios de aula invertida y, sobre todo, vinculación con la práctica clínica real y la simulación en entornos académicos especializados.

Diagnóstico Diferencial

Los pacientes no acuden a la consulta con manuales clínicos bajo el brazo con un marcapáginas que señala la enfermedad o trastorno que padecen. Los pacientes acuden por un cuadro de fiebre, por dolor abdominal, por disnea, por manchas en la piel, por una sensación de mareo, o por una parálisis facial.

 plantea la importancia que supone, en el proceso de formación, la adquisición de las habilidades diagnósticas, el abordaje de casos clínicos y el manejo de pacientes. Esto solo es posible si incorporamos estrategias docentes basadas en métodos de aprendizaje y de resolución de problemas que se parezcan lo máximo posible a la práctica real.

Dinamicas pedagogicas que ayudan a establecer un mapa mental critico

Enseñar a abordar un diagnóstico

Los algoritmos y árboles de decisiones son útiles a la hora establecer esquemas mentales de diagnóstico deductivo, pero lo realmente importante es entrenar la capacidad de razonar, al igual que se debe entrenar la capacidad de memorizar con métodos de repetición espaciada. Aprender a abordar un diagnóstico a partir de los elementos clave que lo definen es una forma más real de aprender a diagnosticar y comprender la fisiopatología de cualquier caso clínico; convertirse en un experto en la realización de la anamnesis y la exploración física es crucial si queremos entrenar auténticos detectives de la salud humana.

La verdadera experiencia de aprendizaje nos la proporciona el hecho de aprender de la propia experiencia.

El diagnóstico diferencial se basa en tres aspectos fundamentales:

  • Presentación de un problema clínico.

  • Análisis y toma de decisiones a partir de signos, síntomas y pruebas complementarias.

  • Establecimiento de un diagnóstico final o presuntivo (que puede requerir criterios o información adicionales).