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¿Cómo aprendemos?

25 de abril de 2024

Como Aprendemos Elsevier Docencia

In the image above: "El gran objetivo del aprendizaje no es el conocimiento, sino la acción" Herbert Spencer (Reino Unido, 1820-1903)

La experiencia nos dice que el paradigma de la Educación Médica en el Grado en Medicina se ha basado tradicionalmente en la clase magistral y la práctica clínica del estudiante; se lleva a cabo una transmisión de conocimientos unidireccional. Esta dinámica está vinculada, en la mayoría de escenarios, a planes de estudio de estructura compleja, a una falta de tiempo del profesorado y al uso de herramientas inadecuadas. ¿Y si consiguiéramos aplicar los conceptos en los que se basa la Neuroeducación a la actividad académica diaria? ¿Qué ocurriría si el esfuerzo fuese dirigido a fortalecer las vías de aprendizaje? ¿Podríamos tener un impacto similar fuera del aula?

El estudiante se dedica a realizar lecturas de repetición y a subrayar y, eventualmente, en cada una de las asignaturas, opta por una práctica de iteración  masiva hasta el agotamiento con el fin de memorizar. Sin alternar conceptos, sin el diseño de una sistemática eficaz, asumiendo que cuanto más tiempo y más conocimientos, mejor resultado. Estudiar leyendo y repasando conceptos resulta muy eficaz si se busca un éxito inmediato, pero es muy poco rentable a largo plazo. El profesor, dentro de su estrategia docente, debe instruir, o al menos informar a sus estudiantes sobre las líneas generales de un método correcto de estudio que se vincule con su dinámica docente en el aula. Compartir este artículo y las siguientes entradas de Elsevier docencia puede ser un primer gran paso para que los estudiantes cambien sus hábitos de estudio también fuera del aula

El profesor tiene que actuar como fuente de estímulos, inspiración y confianza. Debe asumir el rol de coordinador, definiendo objetivos, identificando debilidades y asegurando los elementos estratégicos idóneos para fortalecer la actividad en el aula y en las prácticas, como son la colaboración, la comunicación, la autonomía, la iniciativa, el pensamiento crítico y el desarrollo de la creatividad, en un contexto de igualdad y libertad en oportunidades. Los estudiantes tienen que liderar su propio proceso de aprendizaje asumiendo responsabilidad e implicación, no solo a la hora de alcanzar los objetivos de evaluación y poner en práctica los conocimientos y habilidades adquiridos, sino también para generar un feedback constructivo durante el proceso. Los buenos profesores emocionan y los buenos estudiantes pasan a la acción.

La experimentación con formas de trabajo cooperativo, evaluación sistemática, flipped classroom y la contextualización clínica aproximan a profesores y estudiantes a un aprendizaje basado en la transferencia y contratransferencia que implica un importante componente emocional y reflexivo, con el desarrollo de habilidades psicosociológicas y cognitivas: del profesor al estudiante y viceversa. Ambas partes deben ser activas y estar sincronizadas.

Elsevier apuesta por crear los escenarios y rutinas educativas adecuados para que nuestro cerebro aprenda mejor. Hablamos de que los estudiantes afiancen la adquisición de nuevos conocimientos a largo plazo, pero también de que los profesores enseñen mejor. De poco sirve perpetuar una dinámica docente enmascarada por nuevas tecnologías si no se cuenta con las herramientas adecuadas.

Elsevier ofrece en sus plataformas educativas interactivas Clinicalkey StudentOsmosis y Complete Anatomy, las herramientas más vanguardistas de integración y conectividad de usuarios, con capacidad para facilitar y revolucionar la actividad académica en Ciencias de la Salud. Todos ellos son entornos intuitivos y adaptativos de apoyo a profesores y estudiantes que garantizan el acceso a contenidos de áreas básicas y clínicas, ahorran tiempo y ponen a disposición del usuario elementos para la cooperación, materiales de estudio optimizados, mejora del rendimiento, evaluación formativa. Y por supuesto, intensifican la experiencia de aprendizaje para hacerla emocionante.

Autor: Juan Manuel Quiñonero Rubio

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