Aparato reproductor femenino. Principales momentos de la fertilización y la implantación

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Embarazo

La fertilización del óvulo suele producirse en la tuba uterina (oviducto). Cuando el óvulo es expulsado del ovario con la ovulación, pasa al extremo infundibular abierto de la tuba uterina y penetra en la porción ampular dilatada, donde tiene lugar habitualmente la fertilización (ver imagen). La segunda división meiótica del óvulo sólo se completa cuando un espermatozoide ha conseguido penetrar en su interior. El material nuclear del espermatozoide haploide introducido se une entonces con el del óvulo haploide, formando un zigoto diploide que inmediatamente sufre una serie de divisiones mitóticas que dan lugar a una esfera sólida de células, la mórula.

La mórula emigra descendiendo por la tuba uterina y llega a la cavidad endometrial unos 4-5 días después de la fertilización.

Las divisiones posteriores producen rápidamente una masa quística llamada blastocisto, con una cavidad llena de líquido (el blastocele) rodeada por una pared celular (el trofoblasto ). Un acúmulo sólido de células, sobre la parte interna del trofoblasto en un polo del blastocisto, se denomina masa celular interna y da origen al embrión.

Tras aproximadamente un día flotando libremente en la cavidad endometrial, el blastocisto debe implantarse en el endometrio secretor para que continúe la gestación.

Los intentos de implantación comienzan unos 6 días después de la fertilización

La implantación se produce habitualmente 7-8 días después de la ovulación, en los días 21-22 del ciclo menstrual. Si no tiene éxito, el blastocisto degenera y es expulsado con el endometrio degenerado y la sangre al comenzar la menstruación el día 28.

A veces se produce la implantación, pero no puede mantenerse; con el tiempo sobreviene la menstruación, a menudo con cierto retraso, y la pérdida menstrual puede ser mayor de lo normal. Si la implantación tiene éxito, el blastocisto penetra en el estroma endometrial, probablemente de modo directo a través de la superficie endometrial, y unos 11 días después de la fertilización (es decir, el día 27 del ciclo) se encuentra totalmente incluido en el estroma endometrial.

Tras la implantación, el embarazo es mantenido inicialmente por la progesterona secretada por el cuerpo lúteo persistente

Desde alrededor del momento de la ovulación, el cuerpo lúteo segrega progesterona. Si se produce la fertilización y la implantación, el cuerpo lúteo no involuciona, sino que aumenta de tamaño hasta 3-4 cm de diámetro (cuerpo lúteo del embarazo). Este órgano persiste durante el primer trimestre del embarazo y es una fuente continua de progesterona, necesaria para mantener el embarazo; a partir de entonces la placenta se hace cargo de esta función y el cuerpo lúteo del embarazo involuciona.

En el momento de la implantación, el endometrio se halla en su fase secretora tardía. La implantación estimula el desarrollo de una transformación decidual verdadera bajo la influencia de la secreción continua de progesterona.

A consecuencia de la secreción de progesterona, las glándulas endometriales desarrollan un aspecto secretor exagerado que, junto con la transformación decidual del estroma, producen la imagen conocida como endometrio de tipo gestacional.

El desarrollo posterior del trofoblasto y de parte del estroma endometrial decidual da lugar a la placenta. La placenta es la responsable de nutrir al embrión en desarrollo y de continuar segregando las hormonas necesarias para mantener el embarazo.

Referencia: Capítulo 17 'El aparato reproductor femenino', páginas  332-333. Stevens y Lowe. Histología humana, 5ª ed.

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