Dr. Carlos Machado: “La ciencia no tiene respuesta para mi pasión por la ilustración”

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Imagen: Carlos Machado con 6 años. Tras él, la casa de una amiga donde tuvo el primer contacto con un libro de ilustraciones médicas: 'The CIBA collection of medical illustrations', de Frank. H. Netter M.D.. Un encuentro que, sin duda, marcó su vida.

Poder vivir de lo que te apasiona desde niño es un privilegio del que muy pocos profesionales pueden presumir. Y es que el primer contacto de Carlos Machado con un papel en blanco y una pintura fue amor a primera vista. Apenas podía sostenerse en pie y ya tomaba figuras humanas como modelos para dibujarlas. Este idilio tuvo su continuidad cuando arrancó sus estudios en la Facultad de Medicina de Teresópolis (Río de Janerio), y se hizo más intenso cuando ya era un reputado cardiólogo en su Brasil natal. La “casualidad” quiso que esa pasión tomara por fin el timón de su vida profesional y saliera de ese flirteo íntimo para convertirse en un romance -arte y medicina- admirado por todo el mundo. Hoy presentamos la primera parte de una extensa entrevista al Dr. Machado, el talento al frente de uno de los más prestigiosos proyectos de ilustración médica del mundo: los Atlas de Anatomía Humana de Netter.

-Elsevier Connect (E.C.): ¿Cómo acaba un reputado cardiólogo de Río de Janeiro al frente de los Atlas de Netter?

-Dr. Carlos Machado (C.M): Fue un golpe de suerte. La historia arranca en 1992. Yo tenía una prima en Estados Unidos, su marido también era médico, y a través de ellos me enteré de que la editorial que publicaba las obras de Netter estaba buscando un nuevo ilustrador que retomara la obra del artista (recordemos que Netter había fallecido el año anterior).

Facultad Medicina  Dr machadoFue el propio marido de mi prima el que envió una carta a la editorial que tenía los derechos, que por aquel entonces era CIBA-GEIGY Corporation, una empresa farmacéutica, ¡haciéndose pasar por mí! [risas] Previamente, mi prima, que también estaba al tanto, me había solicitado el envío de algunas de  mis ilustraciones sobre temas médicos (imagen de la derecha: ilustración de los músculos y componentes de la mano firmada en su etapa universitaria), pero en ningún momento me mencionó las intenciones suyas y las de su marido. De hecho, ella dijo que solo quería mostrar mis obras a algunos amigos y colegas de su marido.

- E.C.: ¿Cómo recuerda el momento en el que se enteró de que sería el sucesor de una eminencia médico-artística de la altura del Dr. Netter?

-C.M.: Transcurrido un mes, el marido de mi prima me llamó para informarme de que tenía una invitación formal para mí de la editorial para que participase en el concurso, que ya estaba en marcha entre numerosos artistas, para ser el sucesor del Dr. Netter al frente de la colección de atlas de Anatomía humana. ¡Casi me muero! [risas] Recuerdo ese momento perfectamente. Tras esa llamada sufrí, por primera vez en mi vida, un ataque de pánico.

-E.C.: Era miedo, tensión, nervios,…

-C.M.: [Risas] Fue un poco de todo, yo creo.Sobre todo la gran responsabilidad que debía asumir si era finalmente elegido.

-E.C: Y así fue. Carlos Machado fue su elección. ¿Cómo fueron esos primeros pasos?

-C.M.: Fue un proceso muy complicado. Arrancamos unas negociaciones muy largas: yo llevaba 12 años ejerciendo la Medicina en Brasil, tenía una relación muy estrecha con mis pacientes, y embarcarme en este proyecto implicaba mudarme a Estados Unidos. El primer acuerdo al que llegamos era que debía vivir un año y medio Estados Unidos, pero al final el destino decidió algo diferente… ¡Ya llevo 24 años viviendo aquí!

-E.C.: ¿Cortó su cordón umbilical con Brasil?

-C.M: Nunca he cortado el cordón umbilical con Brasil. Tengo doble nacionalidad y toda mi familia, excepto mi esposa y mi hija, vive allí. Visito Brasil siempre que puedo, y siempre visito las facultades de Medicina (para hablar con los alumnos, impartir talleres, disecar u otras actividades) y servicios médicos (como hospitales) si necesito referencias (incluyendo procedimientos quirúrgicos). También di discursos y conferencias para la apertura de congresos (reuniones) sobre medicina en general y también sobre anatomía. En 2016 abrí la reunión de la Sociedad Brasileña de Anatomía, y en 2013 y el año pasado abrí dos congresos regionales sobre el mismo tema. Por lo tanto, mis conexiones con Brasil, mi 'cordón umbilical', siguen siendo patentes y fuertes. Lo único que no puede hacer desde 2011, debido al cambio de mis relaciones contractuales con Elsevier, es ir a Brasil todos los años, y como consecuencia no he podido ver a mis antiguos pacientes que ahora están "permanentemente" bajo el cuidado de colegas/amigos míos. Pero sigo hablando con mis pacientes anteriores, dándoles segundas "opiniones", a través de Internet.

-E.C.: Abandona así su vida médica, a la que tanto amaba, para entregarse en cuerpo y alma a la obra de Netter.

-C.M: Dejé mi práctica médica ("regular", todos los días) pero nunca he abandonado mi "vida médica". Como explicaba, de alguna manera abandoné a mis pacientes -echo de menos la práctica de la medicina- pero todo lo que hago en mi vida profesional todavía está "relacionado con ella" -estrechamente relacionado-, y con las ciencias de la salud. ¡A veces esta conexión se manifiesta incluso cuando estoy durmiendo, en mis sueños! [Risas]

-E.C.: ¿Alguna vez se arrepiente de aquella elección?

-C.M: Aquel paso fue una decisión muy importante, pero la gran relevancia de esta colección en el campo de la educación médica acabó por convencerme. Hoy en día puedo decir que soy muy feliz. Hago algo que me gusta mucho. La enseñanza de la Medicina es algo que me apasiona también. Me obliga a estar actualizado permanentemente. Como profesor (en 2013 se unió a la Universidad Saint Agustine de Austin, Texas, como Profesor Adjunto de Cardiología Clínica) creo que la mejor manera de enseñar y aprender algo es estudiar con los propios estudiantes.

Frogman Carlos machado-E.C.: Volvamos al pasado… Actualmente es reconocido a nivel mundial como uno de los ilustradores médicos más reputados del mundo. Pero una cosa que llama mucho la atención es que en este campo usted es ¡autodidacta! ¿Dónde nace y se forja esa pasión por la ilustración?

-C.M: La ciencia no tiene respuesta para mi pasión por la ilustración. Puede ser algo genético o fenotípico. Mi interés por pintar y dibujar se manifestó muy pronto en mi vida. Según me contaron mis padres comencé a dibujar siendo muy pequeño, tenía dos años y medio y ya me servía de figuras con forma de persona para mis primeras obras (imagen de la izquierda: 'Frogman', Carlos Machado la pintó con tan solo 4 años).

-E.C.: ¿Esta pasión la tiene solo dirigida al campo médico o también da rienda suelta a ella en otros terrenos?

-C.M.: Durante los últimos 24 años me he dedicado en exclusiva a la ilustración médica. No dispongo de tiempo para invertirlo en otro tipo de pintura, aunque me gusta mucho las ilustraciones de arquitectura, motocicletas o maquinarias. Pero si tuviera que decir algo que estuviera relacionado de algún modo con la Medicina, sería la Botánica.

-E.C.: ¿Pensó alguna vez que esa ‘afición’ le llevaría a ilustrar libros de la rigurosidad científica del Netter?

C.M.: No, no, jamás [risas]. Cuando era un adolescente cada uno de los dibujos que yo creaba eran como mis propios hijos. No pensaba nunca en comerciar con ellos, ni mucho menos venderlos. Solo quería que estuvieran siempre conmigo.

Luego llegó una segunda etapa, después de graduarme y ejercer como doctor. Acabé bastante decepcionado por cómo se practicaba la Medicina y decidí dejarlo por un tiempo. Durante dos y medios estuve trabajando para agencias publicitarias y ahí sí tuve contacto con el arte comercial. Siempre lo consideré como un paréntesis, nunca como algo definitivo: tenía claro que quería dedicarme a la Medicina.

-E.C.: ¿Rompió totalmente con la Medicina? ¿Tan decepcionado estaba?

-C.M.: No, nunca llegué a dejarlo del todo. Solía pasarme por los hospitales o mantenía contacto con algún paciente y otros colegas. Mi decepción vino por la gran influencia de las grandes corporaciones en la medicina en general; sobre todo en cómo los profesionales debían ejercer en su práctica diaria, algo con lo que yo no comulgaba y me mostraba especialmente crítico.

Por suerte, tras este paréntesis en el mundo publicitario, encontré a otros colegas que pensaban como yo. Juntos comenzamos a practicar la Medicina de la manera ética que me gustaba. Fueron 12 años maravillosos dedicados a la Medicina, hasta que el destino me llevó hasta los Estados Unidos.

-E.C.: Esta medicina que usted ama no para de evolucionar. En ella, como en otros muchos sectores, la tecnología tiene cada vez más peso (soluciones clínicas, apps, big data, blockchain, machine learning). ¿Qué tiempo cree que resta para que un robot pueda hacer su trabajo?

-C.M.: [Risas] Esta misma pregunta me la hago muchas veces.Yo tengo un interés muy grande en la ética médica, sobre el verdadero significado de la práctica de la Medicina hoy. Creo que se está creando una distancia entre el doctor y los pacientes que no me gusta nada. Todos necesitamos el calor humano. El médico no solo debe tener el conocimiento técnico de cómo tratar la enfermedad, también debe reconfortar al paciente. Esta segunda parte creo que es la labor principal del profesional de la salud. No siempre es posible curar a la persona, pero nunca debemos dejar de darle nuestro apoyo y calor humano.

Ilustarción netter by machado

Imagen: foto reciente del Dr. Machado escoltada por una muestra de su talento

En cuanto a la ilustración, creo que la tecnología es útil para la maquetación, el ajuste de colores, tamaños o edición de textos, pero para pintar yo soy más tradicional. Hay un punto más humano y personal que la tecnología no puede imitar. Claro que los robots pueden hacer dibujos sobre anatomía, pero para ello deberían tener además talento, y las máquinas no son mágicas; esto no se puede programar.

-E.C.: Parece que observa con ciertas reticencias la relación tecnología-salud.

-C.M.: El mal uso que se está haciendo de la tecnología en el sector de la salud en algunos casos creo que está contribuyendo a aumentar esa distancia que mencionaba entre el paciente y el profesional. Por supuesto que la tecnología ha ayudado muchísimo y lo seguirá haciendo al mundo de la salud. Pero debemos mantener esa sensibilidad humana siempre presente, sobre todo en lo que a la relación entre el médico y el paciente se refiere. Debemos evitar por todos los medios que la Medicina se convierta en algo gestionado por robots u ordenadores solamente.

-E.C.: ¿Detecta una falta de humanidad en la formación/profesión médica?

-C.M: Sí, creo que sí. Por suerte muchas escuelas americanas están incorporando el estudio de la filosofía y el arte a la medicina, ya que comparten esta preocupación. Es una manera de extraer y desarrollar la sensibilidad y el sentimiento más humanitario del alumno. Se ha demostrado que los alumnos que reciben este tipo de formación artística tienen más éxito en su vida profesional. Tienen una mayor capacidad de observación y prestan más atención a los detalles de las enfermedades que presentan sus pacientes.

Clic aquí para leer la segunda parte de esta entrevista. El Dr. Machado nos explica el proceso de creación de sus ilustraciones, su día a día al frente del proyecto Netter y las últimas novedades que incluye la nueva edición del Atlas de anatomía humana de Netter.

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