Amelia Amezcua: "A las enfermeras no se nos da el papel que nos toca jugar en los órganos de poder"

Entrevistamos a Amelia Amezcua, Directora Ejecutiva de la FUDEN, con el foco en el apasionante presente de la profesión enfermera y un futuro plagado de retos

Connect-Entrevista-Dtra-FUDEN-960x436.jpg

Nunca en la historia de la enfermería sus profesionales han sido tan conscientes como lo son hoy del papel que juegan y deben jugar en la sociedad. Su trabajo tiene un impacto en el estado de bienestar directo y medible; su desarrollo, liderazgo e irrupción en puestos ejecutivos, gestores y decisores está llegando por inercia, necesidad y sentido común. En ese impulso de la profesión han sido claves distintos hitos, movimientos internacionales y el trabajo incesante de diferentes organizaciones, como la FUDEN (Fundación para el Desarrollo de la Enfermería). Aprovechando el reciente encuentro 'Conocimiento y tecnología. El reto de la transferencia para un cuidado enfermero de calidad' (ver vídeo abajo), organizado por Elsevier, la propia FUDEN y la Facultad de Enfermería y Fisioterapia de la UCM, charlamos con Amelia Amezcua, enfermera y antropóloga y Directora Ejecutiva de la Fundación, de este presente apasionante de la profesión y esbozamos un futuro que se antoja plagado de retos.

-Elsevier Connect: ¿Cuál es el momento actual de la profesión y la FUDEN, en particular, tras el’ tsunami’ de la pandemia?

-Amelia Amezcua: La pandemia ha marcado un punto de inflexión y además ha definido un nuevo escenario global, no solamente para la salud, sino para todas las dimensiones de la vida humana. De hecho, lo que ha puesto de manifiesto es la conexión de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ODS, de la agenda 2030, de la que ahora tanto se habla: al final, si la población no goza de buena salud, no se puede llegar a una sociedad más justa, con crecimiento económico; con trabajo decente.

La lección aprendida es que no ha sido solamente una emergencia sanitaria mundial, sino que hay una crisis sistémica de desarrollo humano. Y en este sentido, las enfermeras han sido profesionales clave durante la pandemia, tanto en la fase de emergencia como en la fase de contención y de despliegue de medidas de vigilancia epidemiológica. Por ejemplo, en la parte de inmunizaciones y las campañas de vacunación, han sido claves, y siguen siéndolo ahora. Hay que hacer una reconstrucción.

-Elsevier Connect: ¿Y qué pasos hay que dar para que esa reconstrucción sea la correcta?

-Amelia Amezcua: Cada vez se presentan más crisis humanitarias sobrevenidas, que no nos esperábamos; se avecina crisis energética; económica, y al final, para abordar todos estos desafíos a los que la población se tiene que enfrentar, hay que fortalecer los sistemas de salud y la fuerza laboral de la enfermería, al ser el profesional sanitario más numeroso en el mundo

-Elsevier Connect: ¿Qué necesita la enfermería para fortalecer su fuerza laboral?

-Amelia Amezcua: Necesitamos contar con un número suficiente de enfermeras altamente cualificadas y clínicamente competentes. En este sentido, FUDEN lleva 30 años acompañando a los profesionales de la enfermería en este desarrollo profesional.

Para conseguir ese número que mencionaba, las herramientas palanca, esas que consiguen mover esa cualificación y elevar el nivel competencial de las enfermeras, son: la formación, transformada ahora digitalmente, que además necesita de las nuevas tecnologías; las herramientas transversales de búsqueda bibliográfica de recursos, de lectura crítica, de saber encontrar la mejor evidencia para aplicar a tu contexto.

Entrevista FUDENNecesitamos enfermeras con este perfil para poder avanzar hacia sociedades más justas, resilientes. Necesitamos profesionales que no solo sepan de la parte clínica, sino que también tengan pensamiento crítico, que manejen la divulgación científica, y que, además, tengan un compromiso por avanzar. Desde FUDEN estamos convencidos de que este tipo de enfermeras no solo repercuten en la mejora de la salud, sino que, además, dan lugar a una sociedad más igualitaria y economías más fuertes.

-Elsevier Connect: La campaña internacional Nursing Now se inició en enero de 2018; promovida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Consejo Internacional de Enfermeras (CIE) su gran objetivo era “posicionar a la enfermera en el lugar donde se considera que debe estar y empoderarla para liderar los retos de salud del siglo XXI”. Se cumplen 4 años de su nacimiento: ¿qué impacto real ha tenido este movimiento?

-Amelia Amezcua: Sí considero que ha tenido un impacto. A nivel personal, y desde nuestro equipo en FUDEN, es verdad que nos dimos cuenta de tres cosas fundamentales: no sabemos vender la enfermería, no ganamos esos espacios y esas oportunidades de estar en los ámbitos donde se toman las decisiones; la competencia política no estaba desarrollada entre las enfermeras, y Nursing Now fue como un revulsivo para decir: " por qué no voy a tomar la palabra en determinados sitios". Un segundo aspecto lo puso de manifiesto el informe del parlamento británico sobre el triple impacto de la enfermería, sobre que la enfermera no solo genera una población con mejor salud, sino economías más fuertes y sociedades más igualitarias. Y un tercer punto, fundamental, y es que nos contaron que había una crisis de liderazgo, nos contaron que a nivel mundial, y en concreto en España, a la mayoría de las enfermeras les gusta lo que hacen, su trabajo asistencial, y no quieren asumir puestos directivos, ni puestos de gestión, ni mucho menos liderar una consejería o un ministerio

Entrevista FUDENResumiendo, no era todo lo que esperábamos, pero, sin duda, a mí me abrió esas tres ventanas mencionadas: crisis de liderazgo; falta de referentes y confirmar algo que ya sabíamos, pero que, gracias al informe del parlamento británico se constataba definitivamente, con ese triple impacto de la enfermería.

-Elsevier Connect: Volvemos al presente: hoy, en 2022, ¿en qué momento está la profesión?

-Amelia Amezcua: Ahora los cuidados que se precisan pasan por tener competencias digitales, de investigación, y pasan por potenciar también que todas las enfermeras tengan estas competencias incorporadas. Y este es el momento en el que, yo creo, ahora está la profesión.

-Elsevier Connect: ¿Cree que se ha puesto de manifiesto su papel fundamental de la enfermera? ¿Se ha dado cuenta la sociedad y el ámbito médico de ello?

-Amelia Amezcua: El 2020 fue declarado Año Internacional de la Enfermería, un año clave para que la sociedad fuera consciente de ese triple impacto de la enfermería, pero lo que realmente ocurrió es que se nos vio como un colectivo comprometido con la sociedad, que procuraba no dejar a nadie atrás.

Creo que hemos ganado relevancia social y política como colectivo comprometido; ese colectivo que está 24 horas a pie de cama y que no abandona nunca a la población, pero, quizás no ha permitido poner de relevancia también ese perfil altamente cualificado y competente que hay detrás de todas esas intervenciones de cuidados. De hecho, en las comisiones de reconstrucción, ahora se está proponiendo una agencia de salud pública, la estrategia de cuidados,... No somos ‘las más llamadas’ a formar parte de estas estructuras. Creo que a nivel social sí que está claro nuestro papel, pero esto no deja ver que detrás de cada intervención y en esos acompañamientos lo que ponemos en práctica y lo que aplicamos son cuidados basados en la evidencia científica y para hacer eso necesitamos generar esta evidencia; consumirla y divulgarla, para que toda la comunidad enfermera lo pueda aplicar.

Tenemos una posición privilegiada en el corazón de las personas; pero en la parte de órganos de poder o comunidad científica no se nos está dando, yo creo, el papel que nos toca jugar, acorde a nuestras competencias actuales.

-Elsevier Connect: Uno de los hándicaps que se señalan siempre para el pleno desarrollo profesional es la conciliación familiar y laboral…

-Amelia Amezcua: Sí, por supuesto, es una de las líneas de investigación de la FUDEN. Pretendemos reforzar la fuerza laboral de la enfermería en los próximos años y para ello debemos generar, lo que se llaman condiciones de trabajo decentes; y todo ello pasa por un equilibrio entre tu vida laboral y personal, que es la conciliación.

Entrevista FUDEN¿Qué problemas tenemos? Somos una profesión donde más del 85% son mujeres; una profesión feminizada y nos dedicamos al cuidado; un trabajo que se asocia a las mujeres. Y esto nos dificulta mucho porque nos hemos socializado en esa orientación a las necesidades de cuidados de todas las que nos rodean como mujeres y luego también como profesionales. Y aquí hay una línea roja entre el derecho a cuidar y el derecho a ser cuidado que, por ejemplo, durante la pandemia fluctuó bastante. ¿Qué quiere decir esto? Pues que las políticas laborales, los derechos de los trabajadores no se hicieron con perspectiva de género; no se hicieron pensando en un colectivo mayoritariamente femenino que además tiene que trabajar cuidando la complejidad que implica de 24 horas al día; además, la continuidad de los cuidados, por ejemplo del nivel de atención primaria al nivel asistencial; y no se diseñaron políticas específicas para contemplar todos estos turnos, rotaciones, y una vida laboral que es ajena totalmente al ritmo del resto de la sociedad.

Estamos trabajando desde el barómetro de conciliación enfermera de la FUDEN para objetivar que el sexo es una variable de impacto en las políticas de conciliación. De hecho, nuestros compañeros enfermeros ocupan puestos mejor remunerados; con mejores horarios; con presencia en la docencia, en la investigación que en la asistencia.

-Elsevier Connect: ¿Y por qué la mayoría de las mujeres están en la asistencia?                    

-Amelia Amezcua: Por la flexibilidad de los turnos y porque el mecanismo de conciliación mayoritario en las enfermeras son los cambios personales con otros compañeros. No tenemos otro mecanismo de conciliación, porque la reducción de jornada, si es que te la dan, suele ser por cuidados de hijos o personas dependientes, y no, por ejemplo, por estudios. Hay poquísimas becas de intensificación para que enfermeras asistenciales se puedan dedicar a investigar dentro de su jornada. Al final acaban ocupando los puestos que les permiten conciliar; renunciando a muchos aspectos de su desarrollo profesional, como puede ser la investigación o una parte de desarrollo académico. Y todo ello, además, por conciliar con una vida laboral marcada por la inestabilidad: la enfermera no consigue un puesto fijo hasta que no tiene una media de entre 35 y 45 años, con todas las desprogramaciones y desplanificaciones que imperan en su planilla.

-Elsevier Connect: La investigación es otro aspecto fundamental en el desarrollo de la profesión: ¿qué papel debe jugar en la enfermera de hoy?

Entrevista FUDEN-Amelia Amezcua:

La investigación es una herramienta muy potente para ganar cotas de poder y de prestigio, pero necesitamos tiempo. Hablamos de recursos muy escasos entre las enfermeras para brindar la oportunidad de investigar dentro de su propia disciplina científica.

La investigación está enfocada ahora mismo como una actividad de una élite de la enfermería y no como una actividad inherente a cualquier trabajo de la profesión, aunque estés en la asistencia. Y en ese sentido hay una parte que sí tiene razón: no todas las enfermeras tenemos que ser doctoras, no todas debemos ser investigadoras, pero sí que todas las enfermeras tenemos que conocer las últimas evidencias para aplicar los mejores cuidados. Consumir una investigación es una obligación. Y luego está el resto de facetas de la investigación como la de divulgar la ciencia

-Elsevier Connect: Conciliación, investigación y consolidar un liderazgo enfermero, ¿no?

-Amelia Amezcua: El liderazgo en enfermería es absolutamente fundamental, lo es en todas las profesiones, pero en nosotras quizás más. Es una herramienta palanca, quiero decir, es la ley de la palanca: a través de un punto de apoyo movilizo muchos impactos. Si intento coger todas esas competencias y todas esas dimensiones de lo que es la enfermería y lo intento mover sin una estrategia, al peso no lo voy a mover. Pero a través del liderazgo sí que es ese punto con el que consigo mover muchos talentos, muchas competencias, muchos proyectos que llevan las enfermeras. Así es como entiendo yo el liderazgo, y de ahí, que desde FUDEN tengamos una escuela de liderazgo, que empezó con profesionales de España y que gracias a un convenio con la FEPPEN (Federación Panamericana de Profesionales de Enfermería), tenemos a profesionales de más 20 países formándose en gestión y liderazgo enfermero.

Nosotros nos sumamos al Reto Nightingale’, apoyando el talento de enfermeras jóvenes, para formarlas a través de nuestro experto en gestión y calidad de liderazgo enfermero, porque hay una falta, sobre todo, de referentes, de enfermeras que vayan ocupando estos puestos y, creo, que tras el 2020 y Nursing Now sí que hay más enfermeras en las consejerías, direcciones de cuidados, y va habiendo referentes que impulsan el liderazgo propio de estas jóvenes enfermeras y las incentivan a formar parte de esos órganos de poder donde se toman las decisiones que afectan a toda la población y, por supuesto, a la enfermería.


También te puede interesar:

Share
Tweet
Share
Share