Óscar Fernández: “Los cuidados invisibles son imprescindibles para la humanización de la atención al paciente”

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Óscar Fernández: 'Los Cuidados Invisibles: Visibilizando la profesión enfermera en la práctica real'. Ver sesión completa aquí

Esta semana celebramos el #DíaInternacionalDeLaEnfermera y desde Elsevier nos centramos en la labor a menudo invisible que esta profesión aborda día a día, en una sesión práctica, dinámica e interactiva y avalada por el Ilustre Colegio Oficial de Enfermería de Madrid y Nursing Now.

Óscar Fernández, enfermero del Servicio de Oncología del Hospital Universitario de Fuenlabrada (Madrid, España); experto en Cuidados Emocionales y en primera línea en esta pandemia, nos presentó un caso clínico con el que nos guio en la evaluación enfermera, tanto de las necesidades del paciente como sus síntomas “invisibles”, para el establecimiento de los cuidados con un enfoque completo y holístico centrado en la persona.

En la sesión se puso también de relieve la enfermería basada en la evidencia, mostrando la utilización de fuentes y recursos de información veraz y actualizada para apoyar la labor del cuidado del paciente.

Era un año de reconocimiento ya que no creo que el trabajo que se desarrolla habitualmente sea reconocido por el propio Sistema Sanitario, como le ocurre a otras categorías profesionales. Ha sido necesaria una pandemia con todas sus consecuencias para que la enfermera pase de tener una consideración de subalterno a protagonista en el desarrollo de su quehacer cotidiano porque se ha visibilizado la labor que siempre ha realizado pero que, en esta ocasión, ha sido recogida en medios de comunicación.

Ha sido necesaria una pandemia con todas sus consecuencias para que la enfermera pase de tener una consideración de subalterno a protagonista

Hemos caído enfermos, yo entre ellos, nos hemos levantado y hemos vuelto a la primera fila. Hemos ratificado nuestras creencias sobre el papel que desempeñamos en una infraestructura en la que, aunque pretende seguir siendo jerárquica, no siempre deja los cuidados en manos de los profesionales que son responsables de los mismos.

- Elsevier Connect: Nos hablas de Cuidados invisibles y síntomas invisibles ¿Cómo los describes? ¿Cuál es el papel de la enfermería en su abordaje?

-Óscar Fernández:  Enfermería, es el arte de cuidar. Esta máxima fue la que me inculcaron en la Universidad. Creo que cuidar es una de las mayores retos que un ser humano puede ejercer ya que supone compartir con otra persona una visión muy concreta de la vida en todas sus dimensiones.

La Enfermería ha sufrido y sigue sufriendo una visión medicalizada de su quehacer cotidiano. Y es mucho más. La medición del trabajo se ha impuesto no como un Golden Standard de calidad sino, más bien, como un reduccionismo que llega a ser absurdo en muchas ocasiones.

La enfermera debe ser docente, investigadora, educadora, cuidadora, gestora, ….. y, además, ser buena profesional

La Enfermería que recorre día a día los pasillos despliega innumerables recursos propios y aprendidos en su atención y en su cuidado. Entiende la visión del ser humano como la de un igual que necesita el referente profesional del cuidador para poder establecer unos objetivos de cuidado. Se le exige el dominio de técnicas para las que, en muchos casos, no ha sido formada. Y se le plantean escenarios de trabajo complejos que debe desdibujar para poder conseguir que sean lo más fáciles y abordables posibles. Sus actitudes y aptitudes son puestas en entredicho por otros colectivos cuya dinámica de trabajo varía en relación con el objetivo de trabajo. Debe ser docente, investigadora, educadora, cuidadora, gestora,  …. y, además, ser buena profesional (porque ser “buena profesional” no es cumplir con estos criterios sino curar bien una herida o administrar de forma adecuada la dosis correcta de un fármaco pautado).

Se le exige el distanciamiento emocional de la persona a la que atiende (se le recomienda como herramienta de trabajo para evitar la famosa frase “no llevarse al paciente a casa”). No se la forma en el afrontamiento y confrontación emocionales con el paciente.

Estos cuidados invisibles con sus niveles de exigencia, formación e investigación, así como la docencia y la gestión no pueden ser recogidos porque ¿cómo lo hacemos? - La investigación cualitativa ofrece opciones para algunas de ellas, pero las enfermeras siguen teniendo que verse abocadas a ser consideradas buenas profesionales sólo cuando administran bien un fármaco o realizan de forma “protocolaria” una buena cura.

Los síntomas invisibles son aquellos que, en muchas ocasiones, aun sabiendo que existen y que condicionan tanto el afrontamiento de la enfermedad como los aspectos físicos y psíquicos de la persona (tanto del paciente como del profesional que le atiende) no son tenidos en cuenta.

Son síntomas invisibles porque, aunque sabemos de su existencia y de la importancia que tienen para una profesión basada en el intercambio afectivo y emocional entre iguales, no tienen cabida sus consideraciones y repercusiones en las mediciones de los índices de carga de trabajo o de calidad que tan a la moda actual se usan.

Además, muchos de estos síntomas invisibles propios de profesiones relacionadas con el cuidado han sido tan poco tenidos en cuenta que no forman parte de la preparación de los profesionales exponiendo a éstos a un mar de sentimientos y emociones que generan alteraciones de los profesionales y de sus entornos. Cuidar al cuidador es una máxima de atención al paciente.

- Elsevier Connect: Como profesional de la enfermería y antes trabajando en emergencias tienes una larga trayectoria en la práctica en “cuidados emocionales”. ¿Crees que no se le dan la suficiente importancia?

-Óscar Fernández: No creo que tengan ni la consideración, ni el respeto ni la defensa adecuadas, es muy común derivar todo lo que tenga que ver con los aspectos emocionales de la persona a otros profesionales. Olvidamos que el fundamento de nuestra profesión se basa en la relación más básica, la que se basa en el conocimiento interno del individuo y en su capacidad de supervivencia.

Por eso, si nos creemos realmente lo que supone cuidar no podemos olvidar que en el intercambio entre seres humanos las personas reciben del otro un sinfín de información y necesidades que la Enfermería recoge y las transforma en cuidados fortaleciendo la capacidad de superación de la persona y, cuando no se puede, fortaleciendo la capacidad de afrontamiento para minimizar el coste emocional de la persona cuidada. Por ello, el cuidado enfermero lleva asociado el cuidado emocional del paciente como tarea propia e intrínseca de su realidad más íntima.

El cuidado enfermero lleva asociado el cuidado emocional del paciente como tarea propia

-Elsevier Connect: La profesión enfermera se ha puesto en el centro de la atención sanitaria, como tal ¿Es también central la Enfermería Basada en la Evidencia?

-Óscar Fernández: Desde hace muchos años, la EBE (Enfermería Basada en la Evidencia) forma parte de la realidad cotidiana de los profesionales. La búsqueda activa de la información que cada profesional realiza y, muchas veces, plasma en documentos de trabajo para poder desarrollar y dirigir los cuidados es una realidad en todas las áreas del trabajo enfermero.

Los recursos científicos son cada vez mayores ofreciendo un acceso más fácil y dinámico a la nueva evidencia acercando el conocimiento a las posibilidades de cada profesional. No creo que actualmente, nadie pueda permitirse ignorar la evidencia conocida en su trabajo.

Aumentar los recursos enfermeros basados en la EBE mejora la calidad de los cuidados

Aumentar los recursos enfermeros basados en la EBE mejora la calidad de los cuidados ofrecidos y aúna los esfuerzos de unificación de criterios entre profesionales con mayores garantías de éxito y menores costes según criterios de eficacia-eficiencia-efectividad.

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