SIDA: el contador macabro que no para- 35 millones de muertes y subiendo

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Los datos del SIDA en pleno 2017 siguen siendo alarmantes. Esta infección fue ignorada por mucho tiempo, hasta los primeros reportes de pacientes inmunodeprimidos que presentaban enfermedades catalogadas como oportunistas en el año de 1981. Casi 40 años después seguimos en la casilla de salida pero con 35 millones de fallecidos en las necrológicas. Aunque hoy en día conocemos más acerca de este virus, las formas de transmisión, signos y síntomas, pruebas diagnósticas y tratamiento; muchas personas a nivel mundial, aproximadamente el 40%, desconoce que está infectada. El peligro de la ‘ignorancia’ es mayúsculo para el resto de la población, de hecho en España el 60% de los nuevos casos de VIH los provocaron pacientes aún no diagnosticados.

Cifras que no consuelan

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 37 millones de personas viven con el VIH en todo el mundo; de ellas, poco más de la mitad, 19,5 millones, tienen acceso a la terapia antirretrovírica, un aumento con relación a los 17,1 millones de 2015 y a los 7,7 millones de 2010. Esto acceso a los medicamentos ha hecho descender la mortalidad un 26% en los últimos cinco años.

Desde el comienzo de la epidemia, 76,1 millones de personas han contraído la infección y 35 millones han muerto a causa de enfermedades relacionadas con ella (1,8 lo hicieron en 2016). En este último aspecto, la tuberculosis continúa siendo la principal causa de muerte entre las personas que viven con el VIH, y es responsable de aproximadamente una de cada tres muertes relacionadas con el virus.

Crónica de una muerte anunciada en 2030

Ni los 19.100 millones de dólares disponibles para dar respuesta al SIDA en los países de ingresos bajos y medios consiguen frenar este macabro contador de muertes. ONUSIDA estima que se necesitarán 26.200 millones de para dar “una respuesta más eficaz” en 2020, y otros 23.900 millones en 2030.

El pasado mes de junio se hacía pública la nueva Declaración Política adoptada por los estados miembros de Naciones Unidas para poner fin al sida como amenaza para la salud pública en 2030. Esta declaración incluye un conjunto de objetivos y acciones específicos y con plazos concretos que deben alcanzarse si el mundo desea acelerar la respuesta y poner fin a la epidemia.

El África subsahariana enfrenta la carga más grande del VIH/SIDA a nivel mundial, representa el 65 % de todas las nuevas infecciones por el VIH. Otras regiones afectadas de manera significativa son Asia y el Pacífico, Latinoamérica y el Caribe, y Europa Oriental y Asia Central.

Las cinco sesiones oficiales de expertos versaron sobre los siguientes temas:

  1. El sida en el ámbito de los Objetivos de Desarrollo Sostenible: aprovechar el fin del sida para la transformación social y el desarrollo sostenible.
  2. Financiación y sostenimiento del fin del sida: el momento propicio.
  3. Adelantarse a la inminente crisis del tratamiento: un programa de actuaciones para llegar a 90-90-90.
  4. No dejar a nadie atrás: poner fin al estigma y la discriminación a través de la justicia social y sociedades inclusivas.
  5. Niños, chicas adolescentes y mujeres jóvenes: prevención de nuevas infecciones por el VIH.

La ONU hizo un llamamiento al acceso a los servicios de educación sexual integral y reducción de daños, así como a reforzar la atención a las jóvenes y las adolescentes y a las poblaciones clave, incluidos los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, profesionales del sexo, las personas que se inyectan la droga, personas transgénero y prisioneros, así como migrantes.

Los Estados Unidos anunciaron el lanzamiento de un nuevo Fondo de Inversión para Poblaciones Clave de 100 millones de dólares para incrementar el acceso a los servicios contra el VIH para profesionales del sexo, hombres homosexuales y otros hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, personas que se inyectan la droga, personas transgénero y reclusos.

Candlelight Memorial: una forma de no olvidar

Los homenajes a la víctimas del VIH tienen réplicas por todo el mundo. Una de las más emotivas es la impulsada por el Global Network of People living with HIV, que viene repitiéndos desde 1983. Esta organización ha querido conmemorar a aquellas personas que viven o han muerto con esta enfermedad, y que aún sigue sin cura. Cada tercer domingo del mes de mayo se celebra un día sombrío con tinte de siniestro, ¿Cómo podría yo hablar de celebración? Más bien es un día para recordar lo que un virus arrebató o la observación impotente de la ciencia, tanto se conoce, pero se desconoce lo más importante, la cura. Por todas aquellas personas que hoy ya no están con nosotros o que día a día luchan por la misma vida, The International AIDS Candlelight Memorial, promueve el conocimiento sobre el virus y busca sensibilizar a la población mundial sobre la enfermedad, encendiendo velas que en conjunto forman un lazo doblado de color rojo, el símbolo de la lucha contra el SIDA, dirigida por una coalición de alrededor de 1.200 organizaciones de la comunidad en 115 países.

Evidentemente nos encontramos a la expectativa de lo que se avecina, de lo que ha de venir, para el mundo entero sobre el SIDA; un recordatorio de lo frágiles que podemos llegar a ser.

Esta celebración no es ajena en las facultades de Medicina del mundo, como por ejemplo este año se celebró en la Universidad del Tolima teniendo un gran impacto en la población universitaria y generando conciencia acerca de la enfermedad y cómo prevenirla.

Autora: Karoll Vanessa Ladino Oyola, estudiante de Medicina de VIII Semestre de la Universidad del Tolima

Asociacion Cientifica de Estudiantes de Medicina de la Universidad del Tolima- ACEMTOL.

Asociacion de Sociedades Científicas de Estudiantes de Medicina de Colombia-ASCEMCOL