Cómo hacer un póster científico y no morir en el intento

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¡Que no cunda el pánico! Esto es más sencillo de lo que parece. Sólo necesitas un buen tema, sentido común, y una herramienta que te solucione el papelón del diseño.

Al fin y al cabo, ¿qué es un póster científico sino una representación gráfica capaz de explicar brevemente y de una manera amena y ligera, un proyecto, una investigación o una experiencia científica?

El contenido: Menos es más.

El contenido es esencial, pero no lo único importante del póster. Tenemos que tener muy presente que no estamos hablando de un ensayo ni un paper, por lo que hay que evitar los detalles y quedarse únicamente con lo esencial, con aquello que suscitará el interés del lector y tratar de dejarle con ganas de saber más de ti y tu investigación.

Ten en cuenta el tiempo que tiene el lector para sacar conclusiones generales de los contenidos que se exponen en el cartel y recuerda que es más importante generar un recuerdo impactante, que tratar de contarlo todo.

El póster debería empezar con un título que llamara la atención y un subtítulo que complete el título y resuma la temática de la que va a tratar toda la pieza. También deberías redactar una introducción, definir unos objetivos, detallar el método empleado, sacar unas conclusiones… todo ello, siempre apoyado gráficamente.

Para evitar textos excesivamente largos, no es mala idea partir de un resumen, lo más breve posible, que reúna las ideas más esenciales de la investigación.

La presentación: La belleza no sólo está en el interior.

Ten muy presente que, al menos un 50% del póster debería ser contenido puramente visual: iconos, gráficos, destacados…

Somos conscientes de que no sois diseñadores, ni lo pretendemos, pero el póster tiene que contar con una estética agradable a la vista, sin estridencias y siguiendo un patrón organizado de recursos y elementos. En cuanto a los colores, trata de jugar con las tonalidades de un par de colores para evitar caer en una composición excesivamente colorida.

Para el diseño del póster podéis emplear herramientas como Piktochart, Canva, PowerPoint, Photoshop o cualquier otra herramienta de diseño pensada para desarrollar presentaciones, infografías o similares… Son herramientas muy sencillas de utilizar, que permiten partir de una plantilla ya prediseñada o empezar un diseño de cero, pero de una forma muy intuitiva, así que no os preocupéis por este punto.

Algunas claves útiles: ¡Manos a la obra!

Como bien dicen en neoscientia.com, tienes 3 segundos para captar la atención del lector, 30 segundos para generar interés y 3 minutos para fomentar la acción. No es mucho tiempo, así que aquí te dejamos algunas claves que no deberías saltarte si quieres triunfar con tu póster científico:

  1. El título tiene que ser descriptivo, pero al mismo tiempo ser capaz de captar el interés del lector.
  2. El total del texto empleado en el póster no debería superar las 300 palabras.
  3. Tiene que ser gráficamente atractivo.
  4. La organización de los contenidos es fundamental, para que el contenido general del póster se entienda desde el primer golpe de vista.
  5. Diferencia claramente los distintos apartados y ordena las ideas.
  6. Toda la información que pueda sustituirse con un recurso gráfico mejor, plasmarlo con una imagen que con un texto.
  7. Todos los datos e información incluidos en el póster deben ser relevantes. Si no es relevante, no lo incluyas.
  8. Muy atento a las faltas de ortografía, su presencia puede restarle credibilidad a tu investigación.
  9. Asegúrate de que todos los datos que ofreces en el póster son consistentes.
  10. Dale tu estilo propio y hazlo original y único.

Siguiendo estos sencillos pasos conseguirás un fantástico póster científico que poder presentar a la Ruta de la Demostración de Pasaporte Elsevier. ¡Mucha suerte!